Mas, alargando su agonía

El pujolismo, tratando de cronificarse

El momento es gravísimo y la comunicación social no puede jugar un buen papel, sino que, en su mayoría, asume uno pésimo. El globo del referéndum, presentado como una mera consulta, se está hinchando más y se está acercando a su explosión. Insólitamente, Mas pretende pasar por un visionario pero todavía duda en el orden táctico.

6 min
El presidente de la Generalidad, Artur Mas, entrevistado por Mònica Terribas
Alfons Quintà
Lunes, 29.09.2014 02:37

Artur Mas solo tiene un objetivo: alargar su agonía, para continuar molestando, luciendo su ego hasta el año 2016. Esta es su única estrategia, mientras que la táctica va cambiando. Pero siempre en función de aquel objetivo, inmutable, solo personal y que intenta, cada día con menos éxito, mantener escondido.

Respecto a lo que es sustantivo, es decir, adónde quiere llegar Mas políticamente, no hay nada seguro. Se le podría aplicar un viejo adagio: cuando no se sabe dónde se va, se suele llegar donde no se quería llegar. Mas trata problemas muy graves para toda la ciudadanía desde la óptica del más cínico interés personal. Tiene tan poca consideración humana por los ciudadanos como un entomólogo por los insectos que disecciona.

Un pueblo muriendo por un hombre solo

En Mas, unos brillantes y premonitorios versos de Salvador Espriu no le producen ni frío ni calor. Son estos: "A veces es necesario y forzoso / que un hombre muera por un pueblo / pero nunca ha de morir todo un pueblo / por un hombre solo / recuerda siempre esto, Sepharad".

El sábado comenzó una campaña electoral -aunque quizás sin elecciones- con una entrevista por parte de su vieja jefa de campaña de hecho, Mònica Terribas. Es la persona que cobra hasta tres millones y medio de pesetas a la semana (sic) por un programa diario en la principal radio de la Generalidad.

Hinchando el globo

Se sigue inflando el globo irracional del referéndum de hecho, si bien presentado como una mera consulta de opinión. Se trata de una forma de enredarlo todo, olvidando que todos los enredos debilitan.

Respecto a Cataluña, no he encontrado a nadie capaz de predecir cuántos años estaremos en el pozo donde nos han metido. He hablado con dirigentes políticos de todos los colores. Para facilitar una estimación, suelo hablar de unos veinte años. Pero mis interlocutores callan. Quizás piensan que será aún más. O tienen en mente el peor de los plazos: el indefinible.

En cuanto al método de poder vigente, recuerdo el utilizado por los militaristas japoneses para tomar el poder, con la voluntad de llevar a Japón a la Segunda Guerra Mundial. En efecto, entre mayo de 1932 y febrero de 1936 se estuvieron asesinando a raudales a políticos conciliadores para así poder radicalizarlo todo. Lo consiguieron.

Muertes civiles a raudales

Por ahora, aquí no se asesina a nadie. Hay solo -y es mucho- muertos civiles, a base de un aparato de propaganda, propio o subvencionado, inimaginable en una democracia. Estamos en pleno "repudio" a la cubana. ¿Cómo es posible tan solo imaginar en dar todo el poder a una gentuza que ya se está comportando como cualquiera puede constatar poniendo TV3 o yendo a un quiosco? Además, ¿alguien se imagina como sería un sistema judicial en manos de CiU o de ERC? ¿Se dictaría una indemnización, como víctimas del combate independentista, en favor de todo el clan Pujol y del clan más amplio que encarna CDC?

Todo ello es manifiestamente repugnante, antidemocrático, demagógico y conjuga con el sistema pujolista puesto de relieve en las últimas semanas. Pero las revelaciones no lo han debilitado tanto como hubiera sucedido en cualquier parte a un poder omnímodo, reaccionario e incompetente.

Ni el aumento de la mortalidad es expuesto

Tampoco ha estimulado a los análisis críticos inductivos. Por ejemplo, he sido el único que osó escribir que en 2012 en Cataluña hubo un insólito aumento del 5,3% de la mortalidad, según datos oficiales de la propia Generalidad. Una encuesta entre médicos, también publicada después en un boletín profesional, pero nunca comentada, mostró que el 78,5% de los facultativos creía que el incremento de la mortalidad se debió a los recortes de Mas.

Cuando la Generalidad quiere ahogar un tema, lo ahoga, y punto. Además, determina, gracias a sus múltiples instrumentos (entre ellos la repugnante Agencia Catalana de Noticias) qué temas "tocan" y los que no.

Imposición informativa

En este orden de cosas estamos en uno de los peores momentos. Mas no sabe por dónde va. Sólo improvisa, pero con aires de grandes operaciones y su aparato mediático tira continuamente falsas pistas que son seguidas por todos los medios de la Generalidad y, por supuesto, también por los subvencionados. De este modo, el desconcierto de la opinión aumenta de día en día.

La filosofía de Pujol continúa en el poder. Nadie se puede extrañar de que Pujol abucheara a los diputados autonómicos. Se cree que sigue siendo el poder y hace lo que siempre se le había tolerado: marginar al legislativo, convirtiéndolo en una especie de pleno de ayuntamiento rural.

La retórica patriótica lo tapa todo

Todo lo que ha pasado ha sido posible por razones que siguen vigentes. Han sido potenciadas y siguen siendo toleradas. Hace muchos años que la retórica patriótica lo tapa todo. ¿Por qué debería desaparecer de golpe, sin esfuerzo? ¿Por qué determinismo?

Esto puede continuar durando hasta 2016, si ERC y CiU vuelven a hacer el juego cínico que han estado efectuando, o bien puede ir hacia unas elecciones anticipadas de naturaleza aún no segura. Creo que un entendimiento entre los dos partidos es difícil.

Será agotador esperar hasta 2016, con unas municipales en la primavera del 2015 que serán ganadas probablemente por ERC. Cuesta entender que sectores económicos potentes continúen mirándoselo como si fuera un juego de rol. Pero es así. No me equivoqué cuando ya hace años comparé el pujolismo al peronismo y al aprismo peruano. Todas son enfermedades de larga duración, cronificables.

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