Revista de prensa

'La Vanguardia' tranquiliza a sus lectores: Junqueras es buen chico

En el diario de Godó traducen a Junqueras, cuya llamada a la "desobediencia civil" sólo es para chinchar a Mas. En la crónica interior, Oriol Junqueras es Martín Luther King y Artur Mas es Nelson Mandela.

13 min
Pablo Planas
Miércoles, 10.09.2014 09:45

De un primer vistazo, un repaso a la prensa del día resulta incluso tranquilizador. En el mundo de La Vanguardia, por ejemplo, la llamada a la "desobediencia civil" del amigo Oriol Junqueras (¿Qué pasa brother?, "give me five") no es una invitación al "keep calm and party hard". Tampoco es exactamente un "recurso literario", según dijo el metafórico Francesc Homs. Nada de eso. En el diario de Godó, lo del sabotaje, rebelión, desobediencia y agitación es que "ERC mete presión a Mas al incitar a la desobediencia". Los burgueses ya pueden desayunar tranquilos. No es nada, es táctica, una sobredosis matinal de café Kortatu en Catalunya Ràdio, algo así como esto.

En el interior del periódico, más tranquilidad y sosiego, una víspera suave de la noche de las antorchas, espectáculo gratuito que se podrá contemplar hoy en el entorno del valle de los caídos del Borne. Un asunto sobrecogedor, sin duda. Isabel Garcia Pagan narra en instrumento de cuerda lo que es una llamada a la desobediciencia civil de Junqueras, el cívico y pacífico dirigente de ERC. Ahí va:

"Entre Martin Luther King y Nelson Mandela anda el juego en las relaciones entre ERC y CiU. Los republicanos toman la bandera de la 'desobediencia civil' del líder afroamericano, mientras que en Convergència prefieren la figura del 'soñador que no se rinde'. Pero fue el 'recurso literario' del líder de los republicanos, según la definición que le otorgó el portavoz del Gobierno [autonómico], Francesc Homs, lo que agitó ayer de nuevo la ya de por sí tensa relación entre ERC y CiU en la cuenta atrás hacia la consulta. No hubo desautorización pública del Ejecutivo [autonómico] catalán a la apuesta por la desobediencia del presidente de ERC, pero no fue por falta de incomodidad".

Vaya, estaban incómodos. Ya lo dice el titular de la crónica: "Junqueras importuna a Mas al llamar a la 'desobediencia civil'". ¿A quién se le ocurre, hombre de Dios? ¡Importunar a Mas! El texto de La Vanguardia recoge también la consigna del día: "El propio presidente [autonómico] fue quien ayer puso letra a esa estrategia. 'No cedas, no te arrugues, ni un paso atrás. Es la invitación a la determinación que debe tener Catalunya', proclamó Artur Mas en el acto de entrega de la Medalla de Honor del Parlamento [autonómico] a Josep Carreras. El tenor entonó su particular réplica: 'Somos un pueblo adulto y sabemos tomar nuestras decisiones'".

Ya que estamos, sigamos en La Vanguardia. Segunda andanada. Pilar Rahola. Titular del artículo: "Unidad". Hay que ponerse en pie para leer la columna:

"¿Vivimos una unidad ficticia que estallará cuando todo se ponga difícil? Los indicios no son buenos, vistas las declaraciones cruzadas, y parece que lejos de tener una estrategia común, si el 9-N se complica, cada uno va a la suya, mirando hacia su propio horizonte electoral. A estas alturas, tan cerca de la consulta, todavía no hemos oído ni una sola estrategia común si esta no se pudiera hacer, y los partidos van haciendo bandadas, unos queriendo poner urnas en la calle, otros declarándose en estado de insumisión, otros avanzando hacia plebiscitarias, e incluso los hay que no saben ni qué quieren".

La columna vertebral de La Vanguardia contiene un par de detalles significativos:

"Nadie podrá decir que va a la manifestación sin saber a qué va, porque las cartas están sobre la mesa. Es verdad que siempre hay quien aprovecha para vender el producto, convencido de que nunca tendrá un spot publicitario de tanta importancia. El año pasado tuvimos el show de IC y sor Citroën rodeando La Caixa, y ahora es la Colau quien quiere montar un numerito delante del Deutsche Bank".

¡Sor Citroën y la Colau! La mar serena, vaya viaje que les mete doña Pilar a la monja Teresa Forcades y a la activista Ada Colau (que se mire por donde se mire le puede dar muchas lecciones, prácticas y morales a Junqueras sobre lo que significa de verdad la "desobediencia" y en qué casos debe aplicarse). Lo mismo es que le han dicho que Forcades y Colau son el relevo. O que Ada va a escribir una columna semanal en "su" diario. El rumor es que "la Colau" tendrá sitio fijo los domingos en La Vanguardia. Una colaboración especial, con el cintillo "Ada y el ardor", pero nada que ver con Nabokov. ¿Qué, cómo lo ve, alcalde?

La otra cara de La Vanguardia está en el artículo de Lluís Foix, que, más que opinar, analiza y describe:

"El president Mas da síntomas de cansancio político y de querer encontrar una salida en el actual clima de enfrentamiento. Pero Oriol Junqueras o alguien en su nombre sale apresurado para sostenerle con las muletas de la consulta. El lunes decía Mas que de qué serviría una Cataluña independiente si no la reconociera nadie. Una pregunta que seguramente muchos catalanes se formulan al ver que el aislamiento internacional de Artur Mas es un hecho incuestionable. Se dirija donde se dirija, hable con quien hable, no recibe ni una palabra de aliento de la Unión Europea, de los grandes o pequeños estados europeos, de Estados Unidos, de Rusia, China o Israel. No creo que el vínculo del Barça con Qatar sea de gran utilidad en estos momentos. Vivir en un país en el que a mediados de septiembre no se sepa aproximadamente lo que va a ocurrir el día de Año Nuevo no es tranquilizador. Y menos si los puentes entre las dos posiciones son intransitables o están rotos".

Quien tampoco opina, sino que predice y define, es José Manuel Garayoa en el billete de análisis bursátil: "El riesgo de independencia escocesa –que no se va a cumplir– ha puesto sobreaviso a Cataluña sobre los riesgos que entraña tal cosa. Fuera de Europa, fuera del euro, de entrada. Cameron el frívolo jugó a aprendiz de brujo sobre quinielas políticas. (...) Este no es un juego en que yo gano lo que pierde el otro. Es una trampa mortal en la fase del nuevo orden mundial en que entramos".

En la prensa de Madrid, dos mujeres asoman a las portadas. Ana Botella, la alcaldesa de Madrid, que dejará de serlo en cuento se celebren elecciones. Le imputan toda clase de errores, deslices, ausencias y aquello del "relaxing". Ya se sabe, como aquí todo el mundo habla inglés de corrido... Según El Mundo, en crónica de Marta Bellver, en la decisión de Botella no sólo habría pesado el "Ana, déjalo" de su marido, José María Aznar, por si alguien se había olvidado, sino el no sentirse respaldada por Rajoy. Madrid y Barcelona son dos mundos extraños.

Manuel Jabois, en El Mundo, larga un torpedo en la línea de flotacion de la alcaldesa que dará que hablar:

"Ana Botella tenía una virtud que podía haberla convertido en un animal político en España: nunca tuvo nada que decir. 'Primero han lanzado a la dama a los suburbios, como lady por rastrojo, y ahora resulta que no tiene mensaje', le dijo Umbral, que la llamaba magnetofón sin cinta. Empezaban los 90, el PP la incluía en las previsiones como Ana Botella de Aznar y ella iba a un sótano medio derruido de Hortaleza en el que una señora de puntillas preguntaba a otra: '¿Está leyendo o hablando?'. La seguía Lucía Méndez, que recuerda cómo en Mallorca, entre pitillo y pitillo ('no la saquéis fumando que se enfada Jose'), se dio un baño de masas de mujeres de alta alcurnia con Cañellas susurrando mientras Ana saludaba a todas: 'Mejor quítate los anillos'. Sus aportaciones eran frases de discursos a veces ya pronunciados por Aznar, como si fuese la encargada del diferido en femenino...".

Aquí, nadie escribe así del alcalde Trias, lo que no quiere decir que sea mejor que Ana Botella. El alcalde Trias, parafraseando a Jabois, es un animal político del que no nos vamos a olvidar en décadas, que no está respaldado por nadie y se mantiene como si tal cosa, en su mundo. Le han dicho que hay que cerrar la ciudad entera el jueves y ya ha dado la orden. Así que mañana, el que quiera entrar o salir de Barcelona sólo tiene una opción, que es la de subirse a un autocar de la Assemblea Nacional Catalana (ANC). ¿A que parece una pesadilla futurista? Pues sólo ha protestado Alberto Fernández, del PP, y no le han hecho ni caso los periódicos. Será que ha dicho algo sensato.

En El Mundo, la figura entrevistada es Albert Rivera, el líder de Ciudadanos, expediente que le toca cubrir a Víctor Mondelo. Dice Rivera: "Pujol no es un padre coraje, es el capo de la banda". La predicción de Rivera es que habrá elecciones anticipadas y que Mas acabará salpicado por el caso Pujol. Del PP dice: "Tiene miedo a presentarse solo en Cataluña, pero nuestro votante no apoyaría la lista de un partido con imputados y corruptos". Y de Rosa Díez y UPyD: "Ahora no hay excusas y nos hemos emplazado a vernos en las próximas semanas". Muy interesante todo.

El broche de periódico de Madrid lo pone Raúl del Pozo con un artículo titulado "Señoritos de mierda". No va sobre Andalucía, es sobre lo nuestro:

"Despierto al augur y a la pitonisa que hacen la migdiada (siesta) en el concierto de cigarras. Me explican que la Diada va a ser espectacular, apoteósica. Pero Mariano Rajoy está dispuesto a aplicar el 155 de la Constitución, para que todos los funcionarios cumplan la ley, sobre todo en lo relativo al orden público. A esa actitud firme del Gobierno para defender la unidad de España y el interés general, le dan menos importancia que al hecho de que Moncloa pueda filtrar documentos que demuestren que Convergència era una oficina de extorsión, y Mas el jefe de los cobradores del frac. (...) La verbena o la kermés empezarán cuando Ada Colau y Junqueras bailen la sardana en el Ayuntamiento de Barcelona. ¿Qué va a hacer Mariano Rajoy si prospera la desobediencia civil? ¿Qué va a ocurrir cuando decenas de ciudades proclamen la independencia? De momento, hay una promesa sagrada de Junqueras: 'Haremos una declaración de independencia con todas nuestras fuerzas'".

La conclusión de Del Pozo sobre la característica principal de los convergentes es inapelable: "Creían que los derechos no se mendigan, sino que se arrancan. En las ciudades americanas hay colosales estatuas que los recuerdan y son días de fiesta. Estos son cobradores del 3% sin IVA, señoritos de mierda".

En El País cambian por completo de tercio y exhiben en portada a la juez Mercedes Alaya al salir del despacho, en una estampa que oscila entre Telva y Elle, arrastrando con garbo la maleta con los documentos que vinculan las tramas de los ERE con las de los cursos de formación. Escalofriante. Los paseíllos de Alaya son involuntarios. Tiene que andar y de alguna forma ha de salir del edificio. En cambio, la fijación de El País es voluntaria e impenitente. Pero está justificada en el titular: "Alaya prepara otra macrocausa por la corrupción en Andalucía". Que se sepa, no sale ningún Pujol.

Nos vamos yendo, que mañana es fiesta, salvo en Barcelona, que ruedan una superproducción en plan "Moisés y la tierra prometida" y la ciudad estará en estado de excepción y de sitio durante 24 horas. En el Abc entrevistan a un personaje que tiene algo que decir sobre el 11 de septiembre. Janot Guil pone al lector en antecedentes antes de las preguntas y escribe:

"El 11 de septiembre de 1989, la Diada estuvo teñida de sangre. La banda terrorista Terra Lliure, que reclamaba la independencia de Cataluña, colocó un artefacto explosivo en una bolsa de basura que dejó en el patio trasero de la casa cuartel de la Guardia Civil de Banyoles (Gerona). El subteniente Antonio García Romera y el sargento primero José Santaella fueron a retirarla y la explosión les dio de lleno. Quedaron heridos graves. Veinticinco años después, un grupo de ciudadanos de Banyoles les homenajeará –a García, ya fallecido, a título póstumo– en la Diada de este jueves".

Y ahora, las preguntas:

"—Lo malo del homenaje es que le refresca malos recuerdos...

— Sí, claro, ahora me vuelve a pasar todo por la cabeza. Quedé muy tocado. Además yo soy de aquí y sospecho que alguien de Banyoles dio información a los terroristas. Si no fuera por las botas casi pierdo una pierna y la bomba me dañó también un brazo. Estuve tres años de baja y quedé excluido total del servicio...

—¿Y su familia?

— Moralmente mis tres hijos lo pasaron peor que yo, incluso. Uno de mis hijos lo pasó muy mal en el colegio, era una época en que había mucho independentismo y a él le hicieron de todas por ser hijo de guardia civil.

(...)

—¿Recibió apoyo de la Generalidad?

— Cuando el atentado, vino el presidente Pujol y me dijeron 'todo lo que necesites'. Pero luego, nadie se ha acordado de eso. Incluso se ha intentado tapar... Uno de mis hijos preguntó en la universidad sobre el atentado y nadie supo decirle nada".

Ha fallecido el banquero Emilio Botín a los 79 años de edad, en la mañana de este miécoles.

10 de septiembre, San Félix, San Víctor y San Nicolás de Tolentino.

Posdata: 11-S, nada que celebrar. Hace años se debatía si podía resultar oportuno cambiar el "Onze de Setembre" por el Día de Sant Jordi, 23 de abril. Ahora ya, ni eso... ¿Desobediencia? ¿Es una orden, Oriol?

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