Revista de prensa

Broncazo de Espadaler a Trias por "autorizar" la acampada

La Vanguardia detalla el telefonazo del consejero de Interior al alcalde mientras la oposición ni se inmuta. En El Periódico apuestan por el adelanto electoral. El escándalo de las tarjetas de Bankia, un desfalco colosal

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Pablo Planas
Viernes, 3.10.2014 10:55

El alcalde de Barcelona, Xavier Trias, es un fenómeno, un caso asombroso que pulveriza el principio de la incompetencia de Peter. Pues no se le ocurre otra que animar a los muchachos independentistas a que acampen en la plaza de Cataluña "siempre que no sea (la acampada) interminable". Enrique Figueredo le da una vuelta a la historia en La Vanguardia y refleja el instante preciso en el que Espadaler se convertía en Spiderman subiéndose por las paredes. Arranca Figueredo su crónica: "El conseller de Interior, Ramon Espadaler, llamó ayer por teléfono a Xavier Trias para expresarle su “profundo malestar” por unas declaraciones que el alcalde de Barcelona había hecho por la mañana en las que se mostró tolerante con la posibilidad de que grupos de activistas favorables a la celebración de la consulta de 9-N acamparan en la plaza Catalunya. Trias se mostró comprensivo públicamente con esa protesta si no se prolongaba “eternamente”. Y dicha acampada, estimulada en las redes sociales, dio comienzo precisamente anoche. Desde el Departament d’Interior, del que dependen los Mossos d’Esquadra y por tanto los diseñadores del dispositivo de seguridad que debía impedir la acampada, se mostraron muy preocupados porque “de facto, Trias autoriza la acampada”. Las fuentes de Interior consultadas por este diario explicaron que la policía autonómica está acabando de diseñar el dispositivo para la manifestación de 12 de Octubre que se celebrará precisamente en la plaza Catalunya y unas palabras comolas de el alcalde “pueden complicar más las cosas”".

Pedazo de alcalde. Los chicos de Can Vies y sus madres le muestran sus respetos y más ahora que encara los últimos meses de su mandato. Como la oposición (sí, en el Ayuntamiento hay oposición) todavía no se ha pronunciado, es Figueredo quien tiene que mostrar el anzuelo a ver si así Collboni (PSC) o Fernández (PP) se deciden a decir algo. Tomen nota: "La ordenanza de civismo de la ciudad prohíbe taxativamente, en su artículo 58.2.a, “acampar en las vías y espacios públicos”. También establece que no se puede “dormir de día o de noche” en la calle. La transgresión acarrea una multa de hasta 500 euros".

Da lo mismo. La ordenanza seguramente esté ideada para tocar las narices a los mendigos, quien, por otra parte, son de una educación exquisita y demuestran mucha más urbanidad que el alcalde, que lleva tres años jodiendo Barcelona sin que nadie, es decir NADIE, haya pedido su dimisión, salvo los sufridos vecinos de la Barceloneta.

Allá películas. El relevo es Ada Colau, quien seguramente se deje de pamplinas y ponga algo de orden en una ciudad destrozada por la incompetencia mayúscula del alcalde mientras en el Ayuntamiento se tocan la lira. Lo último son los perros en el Metro, lo que puede convertir el suburbano en una gran cagada a medio plazo. El problema de quienes hacen las normas sobre el Metro es que en su vida lo han utilizado, razón por la que son tan permisivos con las bicis y ahora con los perros. Sí, es verdad. Usted tiene perro y recoge sus caquitas. Pero usted es único. Como Trias, en cuyo caso es un verdadero alivio. Así la cosa es que el alcalde se pone el parche pirata y llama a la acampada de los jóvenes castores, bien pertrechados con guitarritas y banderas. Que le den a la ley.

Si, pero que le den relativamente, porque mientras Francesc Homs, Xavier Trias y Artur Mas animan a la desobediencia, llaman a la acampada y tratan por todos los medios de reactivar a la Assemblea Nacional Catalana (ANC), se cuidan muy mucho de cometer el más mínimo desliz. Así lo refleja la información que en el diario de Godó firma Josep Gisbert: "Una cosa es la voluntad y otra la realidad. Y aunque la voluntad de las formaciones partidarias de la consulta del 9 de noviembre es, al menos de palabra, mantener el consenso en torno a su celebración, la realidad es que la no siempre fácil cohesión con que han llegado hasta aquí pende más que nunca de un hilo. Una situación que ante el encuentro que el presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha convocado hoy con todos los partidos proconsulta pone seriamente en riesgo la unidad.(...) Y para intentar evitar la ruptura, a última hora de ayer Mas realizó un gesto que, según sus colaboradores, reafirma su determinación de seguir adelante con la consulta: firmó el decreto de nombramiento de los siete miembros de la Comisión de Control de las consultas populares elegidos el miércoles por el Parlament. El decreto, que no hace ninguna referencia a la ley de consultas suspendida, sino a una comunicación del Parlament, será publicado hoy en el Diari Oficial de la Generalitat de Catalunya, pero no incluye explícitamente qué día entra en vigor, sino una coletilla que se limita a señalar que lo hace “a los efectos de la vigencia correspondiente”. Según diferentes juristas, si no existe cláusula específica que determine el día de la entrada en vigor, se aplica la vacatio legis, y la regla general es que la vigencia de las normas arranca a los veinte días de su publicación. Sin concretar la entrada en vigor del contenido, puede evitarse que se considere un acto de desobediencia. Más aún cuando los miembros de la Comisión deben tomar posesión del cargo y constituirse como tal. Lo que sí permite es preservar la unidad política y, a fin de cuentas, ganar tiempo".

Vacatio legis, enorme concepto para definir la hábil maniobra del presidente de la Generalidad, que hace ver que encabeza la revuelta mientras calcula al milímetro cada movimiento, no fuera a ser que le planten una denuncia. No debería preocuparse tanto Mas.

En El Periódico avizoran el adelanto electoral Fidel Masreal y Xabier Barrena: "Los cuatro grupos parlamentarios -que agrupan a seis partidos políticos- sobre los que se cimenta el proceso soberanista hacia la consulta del 9-N están convocados este viernes, a partir de las once de la mañana, en el Palau de la Generalitat, para ofrecer una respuesta conjunta a la suspensión del proceso decretada el pasado lunes por el Tribunal Constitucional. Según fuentes del Govern, este puede muy bien ser el último acto de un culebrón que entrará, en breve, en otra fase, la de las elecciones anticipadas (eso sí, pese a la desgana del propio president, que preferiría agotar la legislatura). Con todo, siempre según estas fuentes, una vez se constate la imposibilidad material de organizar el 9-N con todas las garantías, el president comparecerá para exponer una denuncia sin paliativos del bloqueo estatal y la propuesta de seguir adelante con una convocatoria electoral en febrero o marzo en la que una lista única defienda plantear la independencia de Catalunya en un proceso negociador de uno o dos años. Nunca, en cualquier caso, mediante una declaración unilateral".

La peripecia de los Pujol pasa hoy por el ex futuro presidente de la Generalidad, Oriol, al que la jueza le aprecia setecientos mil euros en comisiones cobrados a través de su mujer, Anna Vidal, según la información de Joan Planes en La Razón.

El Abc, por su parte, se desmarca de Cataluña en portada para abordar el extraordinario caso de las tarjetas de los "consejetas" de Caja Madrid, ahora Bankia. M. Veloso firma el texto: "El uso de ese dinero sin justificar ni declarar fue aumentando progresivamente desde que los directivos empezaron a usar las tarjetas «opacas». En 2003, primer año detallado en la auditoría interna hecha por la actual dirección de Bankia y que ha descubierto el escándalo, los gastos conjuntos de esos directivos fueron de 1,070 millones. Y no se reducen hasta 2010, cuando los 21 consejeros ejecutivos y directivos de la entidad echan el freno drásticamente, pasando de 658.400 a 466.400 euros anuales.No sucedió lo mismo con los 65 miembros del consejo de administración y de la comisión de control, que siguieron tirando de sus tarjetas de crédito ajenos al entorno macroneconómico y financiero. Así, al cierre de 2011, a cinco meses de la nacionalización de BFA-Bankia, las cuentas del grupo registraron el mayor cargo anual de esos ejecutivos: 1,066 millones. Es más, 28 de ellos siguieron usando su tarjeta hasta ocho meses después de cesar de sus cargos y abandonar la entidad. Incluso cinco personas (tres directivos de Caja Madrid, uno de la Fundación y otro de Caja Madrid Cibeles jubilado en 2010) ligadas en su día a Caja Madrid pero nunca a Bankia disponían de tarjetas con gastos asociadas a BFA-Bankia".

Miguel Blesa se pulió en su último mes al frente de la entidad 19.000 euros con el plástico. ¿A que mola? Pues hay "implicados" del PP, del PSOE, de Izquierda Unidad y de los dos sindicatos mayoritarios. Aquí se llama escudella y allá se dice cocido.

3 de octubre, Francisco de Borja, Cándida, Gerardo, Dionisio, Cipriano, Cayo, Diodoro y Heraclio.