Revista de prensa

Rajoy, como Juan Carlos, lo siente mucho y "secuestra" el quiosco

El "fracking" judicial sacude los cimientos del sistema. Todos los periódicos exigen al presidente del Gobierno una regeneración inmediata. El proceso secesionista sigue con salud, según Francesc Homs.

9 min
Pablo Planas
Miércoles, 29.10.2014 10:12

Portadas de los diarios de Madrid y de Barcelona:

Abc: Rajoy en el Senado: "Pido perdón a todos los españoles"

El Mundo: Rajoy pide perdón tras la presión de líderes del PP

El País: Granados y su socio sumaron 5,8 millones en tres cuentas en Suiza. Fotografía para Rajoy: "Pido disculpas en nombre del PP"

La Razón: Rajoy: "Pido disculpas por la corrupción"

Ara: "El 'Govern' confía en que el TC no podrá parar el 9-N". Fotografía para Rajoy: "Pido disculpas a los españoles"

El Periódico: Un tercio de votantes participaría en el 9-N. Fotografía para Laporta lanzando unos papeles al aire.

El Punt-Avui: Rajoy admite la corrupción en el PP

La Vanguardia: La red corrupta de Madrid se lucraba con los recortes. Fotografía para Rajoy: "Pido disculpas"

La última sacudida de la corrupción es de tal calibre que en vez de una réplica del terremoto nacional parece el principio del fin del sistema. El "fracking" judicial, la exhibición pública de las tarjetas negras, los quebrantos de las cajas, los negocios de los Pujol, los desmanes de Granados... Todo aboca a un cataclismo político. En esa enorme grieta encaja el proceso sececionista los días que los jueces reducen las montañas de papeles sobre los Eres andaluces, Bárcenas y los cartagineses. Madrid es un hervidero y en la M-30, que es el pasillo del hemiciclo congresual, corre la especie de la gran vendeta, una auditoria interna del PP de Rajoy, que levanta alfombras aún a costa de encontrarse con sus propios fantasmas.

Los días que los magistrados dedican a los asuntos propios de Cataluña, el proceso tiembla como un "castell" con resaca colectiva. No sólo son los Pujol. La irrupción del juez Santiago Pedraz ha extendido el miedo por los barrios altos de Barcelona. No se recordaba algo igual desde los tiempos de Pascual Estivill. Detenidos esposados y esposas de detenidos. Nadie está a salvo mientras el alcalde de Barcelona, Xavier Trias, brama que jamás ha tenido cuentas en Suiza ni en Andorra. ¿Y en Liechtenstein?, se le pregunta. Tal es del descrédito de la clase política.

Trias se querella contra el mensajero, que es El Mundo, pero en esa casa estarán tranquilos. Serán la Policía y sus responsables políticos, en todo caso, quienes deban explicarse. Aunque no lo parezca, hay un diferencia entre decir "Trias tiene una cuenta en Andorra" y "Trias tiene una cuenta en Andorra, según la Policía".

Sin salir de ese diario, lo del presidente del Gobierno está firmado por Marisa Cruz y Marisol Hernández, que escriben: "Rajoy se vio obligado ayer a pedir "disculpas" públicamente a los españoles por la «indignidad» de algunas personas a las que la cúpula del PP, cuando no él mismo, avaló y situó en altas responsabilidades de las que, «en apariencia», dijo, han abusado. El presidente ha pasado así en un par de días de hablar de «unos pocos» casos de corrupción dispersos en la inmensidad del partido a tener que pedir perdón personalmente a la ciudadanía. Fue sólo una declaración leída aprovechando la primera pregunta que se le dirigió en la sesión de control del Senado, pero para muchos resultó ser más de lo que esperaban, habida cuenta de que en las últimas semanas se han sucedido casos de corrupción que han afectado directamente a miembros muy destacados del PP y hasta ahora Rajoy apenas se había pronunciado sobre los mismos, mientras la dirección de su partido se escudaba en el consabido «dejar hacer a la Justicia» para no tomar decisiones contundentes".

El caso Púnica está así, según El País y bajo la firma de José Antonio Hernández: "El ex secretario genreal del PP de Madrid Francisco Granados y su socio y amigo de la infancia David Marjaliza llegaron a acumular en Suiza al menos, unos 5,8 millones de euros. Cada uno tenía sus propias cuentas, si bien las autoridades helvéticas notaron transferencias entre ellas y operaciones comunes, lo que levantó sospechas. Suiza hizo un seguimiento de los titulares de ambas cuentas bancarias y comprobaron que uno de ellos era un alto cargo del PP español (Granados) y el otro un constructor adinerado (Marjaliza). E informaron a España. Este es el origen de la Operación Púnica, ya que, con esa información bancaria, la Fiscalía Anticorrupción comenzó a investigar la procedencia de esos millones. Ambos coincidieron en sacar dinero a la vez para invertir en acciones de empresas, las mismas, según fuentes jurídicas".

De vuelta a El Mundo, Raúl del Pozo compone un díptico histórico y moral: "Allí (en México) la corrupción tiene su arraigo en dichos españoles, como aquel que reza: «Más ablanda el dinero que sermón de misionero». El gandallismo político a la mexicana se ha trasplantado a España como se trasplantó la papa, el maíz o el tabaco. El volumen de la tela que se ha movido en los últimos años de manera ilegal no tiene precedentes en la moderna Europa, donde los ministros dimiten por copiar una tesina".

A Federico Jiménez Losantos, en la misma cabecera, no le cuadran algunos datos y apunta: "viendo la escandalera desatada por su Fiscalía contra su partido y que en la última encuesta del CIS, por lo que dicen, Podemos ya ha superado al PSOE y se acerca al PP, lo normal sería que Rajoy estuviera padeciendo no una agonía común y corriente sino el delirium tremens de Edgar Allan Poe. Pero, ay, cuando el informativamente desarmado ministro de Defensa nos cuenta, gemebundo, los padecimientos morales de Rajoy no cae en el detalle de que cuando este fin de semana, nada menos que ante todos los cargos municipales del PP, Rajoy dice en Murcia eso de que «hay cosas que no nos gustan», pero que no hay que confundir «esas cosas» (?) «con 46 millones de españoles» (!), la policía de Rajoy llevaba ya día y medio deteniendo cartagineses con hábitos egipcios. Y o bien no le dijo nada Fernández Díaz, cosa improbable, o bien Rajoy siguió agonizando a su manera vegetal, sin asumir responsabilidad alguna en la corrupción que anega todo el sistema político, incluido su partido".

En estas, hasta el editorial del Abc se muestra especialmente duro con el PP: " Estamos asistiendo a las consecuencias de una crisis de valores, no hay duda. Pero hace muy mal el PP cuando se camufla bajo el problema general para afrontar con morosidad y cierta desgana los casos que le afectan. Las frases rituales y las respuestas en diferido ya no sirven, aunque la petición de perdón, ayer, por parte del presidente del Gobierno, en una de las sedes de la soberanía nacional, es muy oportuna como gesto nuevo y manifestación de lo que debería ser otro compromiso, porque son necesarios una reacción política y otro pulso ético por parte de un partido que llegó al Gobierno enarbolando la bandera de la limpieza y que hoy está cosido por los escándalos".

Apostilla: un "gesto nuevo" relativo, puesto que el Rey emérito ya dijo aquello de "lo siento, me he equivocado, no volverá a suceder".

El editorial concluye demoledor: "Es hora de hacer algunos relevos y dejar paso a nuevos actores, empezando por la situación en Madrid, donde no se puede esperar ya más a presentar como candidato a una figura de prestigio, que pueda acometer la necesaria cirugía y recuperar la ilusión de los votantes. El PP necesita además un código ético claro y rotundo. La máxima de que quien la hace la paga debería grabarse a fuego como nueva seña de identidad. El presidente del Gobierno y del PP ha de actuar mucho más rápido, asumir más claramente el discurso contra la corrupción y convertirlo en una de sus tareas prioritarias. Si no llega la reacción seria y sentida que exigimos, al PP solo le quedarán dos horizontes: o relevar a su cúpula actual o resignarse a que la sociedad condene en las urnas su carencia de reflejos y principios".

En cuanto al proceso, El Periódico avanza una participacion del 33% de un censo inexistente en un teórico 9-N mientras que el Ara se solaza con la hipótesis que maneja el Gobierno de la Generalidad, que sostiene sin reparos, que el TC no podrá hallar motivo alguno para cancelar su reposición del referéndum, llamado ahora "proceso participativo". El titular resulta inquietante por cuanto dice que "el Govern confía". ¿Pero cómo puede confiar en algo así?. Un delirio político, una evidencia de la fase de negación por la que atraviesan juntos Artur Mas y su fiel escudero Francesc Homs.

Tras la corrupción y el proceso, la realidad. Ayer eran las becas de los comedores escolares en Cataluña, el hambre infantil. Hoy es toda la pobreza y en toda España. Aquí hay 11.746.000 pobres, según Cáritas. Hace pocos años, España estaba entre los diez mejores países para la infancia, por donde Canadá, Finlandia y otros paraísos polares.

Obituario: José María Manzanares, gran figura del arte de Cúchares.

29 de octubre, Narciso de Jerusalén, Narciso de Gerona, Colmán y Dodón.