"Sea el director uno u otra, lo fundamental es que TV3 transmita de mil maneras el mensaje básico: 'Los catalanes somos prácticamente daneses, y España es un suburbio de Puerto Hurraco lleno de gente sucia y bajita'"

Ignacio Vidal-Folch, escritor y periodista, miembro del Consejo Editorial de CRÓNICA GLOBAL, en un artículo publicado este domingo en El País:

"[...] Sea [el director] uno u otra, lo fundamental es que TV3 transmita de mil maneras el mensaje básico: 'Los catalanes somos prácticamente daneses, y España es un suburbio de Puerto Hurraco lleno de gente sucia y bajita'.

El mensaje viene emitiéndose liminal y subliminalmente desde hace 30 años por la que se llama a sí misma La Nostra, pero de un tiempo a esta parte, desde que Artur Mas se ha empeñado en conquistar la independencia de Cataluña, TV3 fuerza la máquina hasta extremos tan clamorosos que algunas voces asqueadas están atreviéndose a romper la omertá. 'TV3 no es un servicio público, sino una vergüenza nacional', escribió Ramón de España; 'el descrédito y la vergüenza de TV3 crecen', según Ferran Monegal, el popular comentarista de El Periódico de Catalunya; el teleshowman Risto Mejide constata que 'TV3 solo deja de hablar de independencia en los anuncios'; se sonrojan incluso algunos voceros del separatismo -Xavier Rius, director del muy transitado digital e-notícies- y hasta la sección del Sindicat de Periodistes de Catalunya en la cadena advierte: 'No podemos engañar a los ciudadanos dándoles propaganda en vez de información'. En los estudios de Sant Joan Despí reina un ambiente funerario. Antes, los empleados de la Corporación blasonaban de serlo. Trabajar allí era como moderno. Ahora para muchos es un baldón.

Al presentar al público la programación de la nueva temporada, el actual director de TV3, Eugeni Sallent, afirmó: 'Los catalanes vivimos uno de los momentos más trascendentales de los últimos 300 años y desde TV3 lo mostraremos, para ser los ojos del mundo sobre la situación que vive el país'. Los '300 años' son los transcurridos desde la guerra de Sucesión a la Corona, donde radican todos los males de Cataluña y su dependencia de una España carpetovetónica, 'de matriz castellana', hasta estas 'trascendentales' vísperas de la independencia [...]".