Núñez ingresa en prisión para cumplir dos años y dos meses de condena por soborno

El constructor y ex presidente del F.C. Barcelona -junto a su hijo- fue condenado por su implicación en una trama de pagos ilegales a altos cargos de Hacienda para eludir impuestos. El Supremo rebajó su condena -que inicialmente fue de seis años- por dilaciones indebidas del proceso.

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Josep Lluís Núñez, en su época de presidente azulgrana
Redacción
Domingo, 16.11.2014 22:40

El constructor y ex presidente del F.C. Barcelona Josep Lluís Núñez Clemente y su hijo Josep Lluís Núñez Navarro han ingresado este domingo en el centro penitenciario de Quatre Camins -en La Roca del Vallés, muy cerca de Barcelona- para cumplir los dos años y dos meses de prisión a los que fueron condenados cada uno de ellos por el caso Hacienda.

Este domingo vencía el plazo de diez días ordenado por la Audiencia de Barcelona para que el ex presidente del Barça ingresara en la cárcel, después de que desestimara el recurso de súplica presentado, en el que pedía suspender la entrada en prisión mientras el Gobierno no se pronunciara sobre su petición de indulto.

Sobornó a altos cargos de Hacienda para eludir impuestos

Núñez fue condenado a dos años y dos meses de cárcel por su implicación en una trama de sobornos a altos cargos de Hacienda para eludir impuestos. En concreto se le atribuyó un delito de cohecho por el que también se le impuso una multa de 1,5 millones de euros e inhabilitación para cargos públicos durante siete años.

Se da la circunstancia de que inicialmente fue condenado a seis años de prisión, pero el Tribunal Supremo rebajó esa condena a los dos años y dos meses por dilaciones indebidas del proceso.

Conductas "graves" con "indudable reproche social"

La Audiencia resaltó "la prevalencia del interés público en la pronta ejecución de una sentencia que es firme y que debe ejecutarse cuanto antes" y recordó la gravedad del delito continuado de cohecho activo, destacando el uso de su privilegiada posición social y poder económico y empresarial para delinquir.

"Se trató de conductas objetivamente graves con importante trascendencia institucional y con indudable reproche social. Se acentúa por quienes se muestran insensibles e insolidarios con los demás contribuyentes y anteponen su lucro personal, privado, máxime cuando ello repercute negativamente en las prestaciones sociales y va en detrimento de los servicios públicos", señaló la resolución del tribunal.