Entrevista al director de 'Nació Digital'

Salvador Cot: "En cierto sentido, soy genuinamente español"

El director de Nació Digital analiza para CRÓNICA GLOBAL la situación política de Cataluña. Cot (Tarrasa, 1965) -que presume de tener "muy buena relación con mucha gente que es unionista"- ve la independencia de Cataluña inevitable, aunque cree que, si gobernara Podemos, el independentismo bajaría. "Aquí lo que está en discusión es cómo se reparte el poder, y por lo que veo las élites de Madrid no están dispuestas a repartirlo. Por eso se resisten y por eso el catalanismo ha iniciado este camino soberanista", concluye.

12 min
El periodista Salvador Cot
Sergio Fidalgo
Lunes, 3.11.2014 01:59

Nació Digital se ha convertido en una de las referencias del periodismo digital en Cataluña, a partir de una línea de opinión soberanista. ¿Es este medio, en el momento actual, una alternativa libre dentro de vuestro ámbito a la prensa oficial tipo TV3 o Catalunya Ràdio?

Nació Digital es un medio que intenta, ante todo, ser periodístico. Intentamos no caer en la agregación, en comentar lo que dicen los otros, sino generar contenidos propios. La línea editorial es, objetivamente, soberanista, y tenemos muchísima libertad. En este sentido sí que es cierto que estamos lejos del control político y de las élites económicas.

En dos años se han destapado centenares de casos de corrupción en toda España. ¿Los periodistas hemos mejorado mucho o hay algo más?

Estamos en un final del régimen surgido de la Transición, que se caracteriza por ser muy opaco y tener una baja calidad democrática. En este sentido no hay ninguna distinción entre el sistema español y el subsistema catalán. Los partidos no solo han colonizado las instituciones, sino también los organismos de arbitraje y de control, como el Banco de España o el Tribunal Constitucional. Esto ha generado manga ancha, porque tenemos un sistema que, para funcionar durante muchos años, ha tenido que ser estructuralmente corrupto.

¿Por qué han tenido que venir de 'Madrid' a destapar la corrupción que tenemos en Cataluña? ¿Qué ha fallado?

La acusación de los medios de Madrid tipo "es que la prensa de Barcelona tenía algún tipo de connivencia" no solo me parece injusta, además no se sostiene. En primer lugar porque los grandes medios de Madrid hace muchísimos años que tienen aquí delegaciones potentes con redacciones muy amplias. Y ellos tampoco han encontrado esta corrupción tan extendida. En segundo lugar, el hecho que se estén destapando estos casos no tiene que ver con que haya más o menos investigación periodística sino con que algunos organismos del Estado están empezando a investigar áreas que, por lo que fuera, durante muchísimos años no interesaban. Y eso se filtra principalmente a través de la prensa de Madrid, porque consideran que la catalana no es segura o no es suficientemente fiable.

¿Hay que votar el 9 de noviembre como sugiere ahora Artur Mas o habría que seguir otra hoja de ruta para celebrar una consulta bien hecha?

Se supone que no se puede hacer. La vía que dice el Estado que hay que afrontar, que es una reforma constitucional, a mí personalmente me parece una broma porque los catalanes nunca vamos a ser mayoría en el Congreso de los Diputados y si tenemos que empezar a convencer a la gente a partir de Zaragoza hasta Fuerteventura creo que es una pérdida de tiempo. Aquí lo que está en discusión es cómo se reparte el poder, y por lo que veo las élites de Madrid no están dispuestas a repartirlo. Por eso se resisten y por eso el catalanismo ha iniciado este camino soberanista.

¿Cree que lo mejor que le podía pasar a Artur Mas, y lo que realmente está deseando, es que entraran los tanques por la Diagonal?

Los tanques por la Diagonal no pueden entrar porque se les caería el Ibex 35 y la deuda. En cambio sí que hay una cosa que sería conveniente políticamente para el soberanismo, y sería la prohibición de este nuevo 9N por parte del Estado. Por muchas razones, entre otras cosas porque colas de gente delante de un colegio electoral cerrado es una imagen más potente que colas de gente esperando entrar en un colegio abierto. Pero por esa simple utilización propagandística, no por otra cosa.

Alicia Sánchez-Camacho ha pasado en un par de años de apoyar los presupuestos de Artur Mas a ejercer de Agustina de Aragón. ¿Cómo definirías su papel en todo este proceso?

Alicia Sánchez-Camacho es cada vez más artificial, me da la sensación constante que cada vez se cree menos lo que dice. Incluso por el tono, habla de una forma que no es muy natural. El fondo es que, de la misma forma que hay una lucha en el espacio soberanista por la hegemonía política, hay un combate paralelo en el espacio unionista por el predominio. Y creo que Sánchez-Camacho lo está perdiendo en beneficio de Ciudadanos.

Pero ha sido una constante en el último año que a Sánchez-Camacho le han buscado cuatro sucesores, y cada dos meses sale uno nuevo por los mentideros. Pero al final no se mueve nada. ¿Por qué?

El PP catalán tiene muchas dificultades aquí para consolidar un liderazgo por una razón estructural, porque depende de una llamada telefónica. Eso hace que los liderazgos sean muy débiles y muy poco operativos. Creo que de ahí el éxito de Ciudadanos, que es unionismo genuino, con sede en la Gran Vía, y mucho más eficaz. Y no sufren el fuego 'amigo' constante que, por ejemplo, sufren los populares. No les sale un extremeño diciendo barbaridades o alguien de Génova que dice no sé qué...

Si las conversaciones de Ciudadanos con UPyD fueran a más, ¿crees entonces que le podría perjudicar lo que defines como fuego 'amigo'?

Sí. Es un error tejer una alianza con UPyD, y creo que todavía se equivocan más intentando extender su radio de acción a Madrid.

¿Por qué?

Sufrirán el fuego 'amigo', tendrán menos margen.

Entiendo que con UPyD pudiera pasar lo que comentas, pero si ellos se expanden y tienen la dirección política en Barcelona, ¿por qué no?

Es que creo que es imposible. Para tener éxito en todo el Estado tendrían que gravitar desde Madrid, y no desde Barcelona.

No ha dicho la palabra 'España'. ¿Por...?

España existe...

¿Y qué es?

España, para comenzar es el Estado del que yo soy ciudadano. Y además es una realidad nacional. Todos somos españoles en algún grado.

Pero usted no se siente 'nacionalmente' español.

No, pero en algún grado lo soy.

Vale, tiene un DNI. ¿Pero aparte de eso?

Por ejemplo, por orígenes familiares y por costumbres. El otro día estaba viendo en una librería el best seller nostálgico 'Yo fui a EGB', y comparto ese imaginario.

Ha comido Kojaks, ha visto Mazinger Z...

En ese sentido soy genuinamente español, por educación, por 'La casa del reloj'... Pero esa inmersión no ha surgido ningún efecto, me adoctrinaron pero no les funcionó mucho. Pero todos en algún espacio lo somos, hemos compartido Estado durante trescientos años.

¿Cuándo le hará Duran Lleida la 'cama' definitivamente a Artur Mas?

Lo intenta, pero no lo va a conseguir. Es uno de los políticos que más fuera de juego está en estos momentos. Porque para sobrevivir necesita una oferta del Estado. Tanto Duran como el PSC. Sin esa propuesta no tendrán protagonismo en la escena pública, porque representan algo que simplemente no existe.

Entonces le augura poco futuro al movimiento 'transversal' que quiere montar Duran.

Poquísimo. Unió, como partido, se está decantando de una forma capilar desde hace mucho tiempo hacia el soberanismo y lo único que podría evitar que se decante completamente sería esa oferta del Estado que creo que no va a existir.

Habla de soberanismo y no de independentismo...

Hablo de soberanismo porque Unió no se define como independentista y ni se atreven a formar parte del bloque soberanista, pero el resultado final del viaje es el independentismo.

¿Con quién del ámbito unionista iría a comer unas bravas?

Con muchos, por ejemplo contigo.

Me refería a alguien de más fuste...

Pues con Alejandro Tercero, el director de CRÓNICA GLOBAL.

¿Y con quién del ámbito independentista no iría ni de aquí a la esquina?

Con muchísimos.

¿Algún nombre?

Es más fácil tener buena relación, y lo digo así de claro, con gente que está al otro lado que con mucha de la gente que está en este lado. Y más todavía si en este lado, que es en el que se supone que estoy yo, puede tender a tener la hegemonía. Eso excita más la competición. Tengo muy buena relación con mucha gente que es unionista.

Ha hablado de 'lados', da por sentado que la sociedad catalana está dividida en dos partes...

Claro, pero está dividida en más partes, hay gente que está a favor del aborto, gente en contra, gente que es del Barça y otros del Espanyol...

Del Espanyol somos pocos...

Poquitos pero buenos.

Ahí me ha dado.

Que el Espanyol sobreviva en un monocultivo azulgrana es un milagro y da fe de la tenacidad de la comunidad periquita. Volviendo a la cuestión, hay una frontera política, pero no social. No conozco a nadie que no vaya a comerse esas bravas con alguien por el hecho que sea unionista o al revés. ¿Conoce algún caso?

A bote pronto, no. Pero sigamos con el tema. Si esto fuera Estados Unidos o el Reino Unido, ¿estaría el PP de Rajoy o la Convergència de Artur Mas en el poder o con lo que se está destapando de casos de corrupción ya habría pasado algo?

Mi esperanza es que en el futuro esto no pueda pasar en Cataluña. Y hay algún síntoma que es positivo, por ejemplo el caso Pujol. Al margen de que tendrá un recorrido penal largo, y que ya veremos cómo termina, políticamente se solucionó en cuatro días. Salió la carta de Pujol un viernes por la tarde y el martes ya había devuelto la oficina y el tratamiento de 'Molt Honorable'. Y, si no recuerdo mal, el jueves de esa misma semana ya había devuelto la medalla de oro del Ayuntamiento de Barcelona a petición de un ex consejero suyo, que es el actual alcalde. La velocidad de las responsabilidades políticas es digna de Alemania, Francia, Reino Unido... Es de nivel europeo. A eso hay que tender. Y la exigencia de la sociedad catalana en su conjunto es ir en esta dirección. Y también lo es de una parte sustancial de la sociedad española, y el fenómeno Podemos va por ahí.

¿Ve a Pablo Iglesias presidente del Gobierno?

Supongo que en una primera fase seguro que no, aparte que sea capaz de desplazar al PSOE o no, porque terminará reforzando a la derecha española por un tema autodefensivo, todas las fuerzas del régimen irán a favor de reforzar la hegemonía del PP. Pero, con Pablo Iglesias en la oposición o donde sea, el régimen español que salió de la Transición no es viable. Está al final de su ciclo. Afecta a la economía, a la democracia, es un sistema obsoleto.

¿Con Pablo Iglesias en La Moncloa habría menos independentistas en Cataluña?

Esa pregunta se la hace mucha gente en el soberanismo. Seguro que sí, porque hay una parte del independentismo que es coyuntural. No sabemos qué parte es, que porcentaje, pero en otra España, más democrática; más justa socialmente; que fuera capaz de reconocer las diferencias de tipo nacional, cultural o lingüístico; seguro que en este caso una parte del actual soberanismo se encontraría cómodo. Por eso pienso que no habrá una oferta del Estado, porque si pensara que pudiera llegar, la hiciera quien la hiciera, Podemos, el PP o el PSOE, entonces habría muchas dificultades en el trayecto hasta la independencia.

¿Ve una Cataluña independiente para 2020?

Diría que sí. Todo lo independiente que son los Estados hoy en día.

Me refiero a si tendrá Estado propio.

¿Cómo Portugal?

O como Andorra...

Espero que no sea ni como Portugal ni como Andorra. Pero sí que tendrá un Estado, vamos hacia allí y probablemente la mayoría ya exista ahora.