El PSC y ERC permiten a Trias sacar adelante los presupuestos de 2015

El líder del PP en el Ayuntamiento de Barcelona, Alberto Fernández, denuncia que el acuerdo deriva de un nuevo tripartito que cambia las siglas pero no las políticas, y critica que "la suma del neotripartito es una resta en inversiones, seguridad, educación y urbanismo".

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El alcalde de Barcelona, Xavier Trias
Redacción
Sábado, 20.12.2014 12:14

El pleno del Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado este viernes el Presupuesto de 2015 con los votos a favor del Gobierno municipal de CiU y la abstención del PSC y de UpB, formación en la que se integra ERC.

Aunque en un principio se pensaba que el voto de calidad del alcalde Trias sería necesario para aprobar las cuentas, finalmente no ha tenido que hacer uso de él porque dos concejales -una ecosocialista y una del PSC- no han acudido al pleno por motivos de salud.

La teniente de alcalde de Economía, Sònia Recasens, ha agradecido que PSC y UpB hayan hecho “un acto de responsabilidad” al permitir la aprobación de las cuentas y, con ello, ”hacer un esfuerzo por buscar, desde las legítimas diferencias, los puntos de acuerdo y consenso".

El presidente municipal del PSC, Gabriel Colomé, ha destacado que, aunque los socialistas habrían presentado un Presupuesto distinto, las cuentas de 2015 representan un giro social que logrará que "los vecinos tengan una ciudad más asequible y más inclusiva”.

El líder de UpB, Jordi Portabella (ERC), ha señalado que la peor situación para la ciudad hubiera sido no contar con un Presupuesto: "Una prórroga es equivalente a prorrogar las necesidades sociales, lo que, traducido en el día a día de la gente, es profundamente injusto”.

Un nuevo “tripartito”

El líder del PP en el Ayuntamiento, Alberto Fernández Díaz, ha asegurado que el acuerdo deriva de un nuevo tripartito que cambia las siglas pero no las políticas, y ha criticado que "la suma del neotripartito es una resta en inversiones, seguridad, educación y urbanismo".

Por su parte, el ecosocialista Ricard Gomà ha defendido que las cuentas son injustas y son un mal Presupuesto con escasa orientación hacia las personas, en sus palabras, que "ya no es continuista, sino de involución".