Revista de rosa palo

Jorge Javier Vázquez, el último follón, y las timbas de Melendi

El director de Sálvame y Sálvame plus se lía en un teatro con Jesús Cintora, entre otros famosos. Jueces y notarios en las partidas clandestinas de póquer "omaha". Increíble pero cierto: fortunas dilapidadas al parchís.

6 min
Pablo Planas
Sábado, 13.12.2014 12:56

'Maletas perdidas', de Jordi Puntí (Editorial Salamandra) y 'Un enano español se suicida en Las Vegas', de Francesc Casavella (Anagrama) son dos extraordinarias novelas "barcelonesas" en las que asoma el sentido exacto del juego, la matemática de la desesperación, la lógica de la necesidad y la razón pura de la ley de la selva. En esencia, hay más pardillos que jugadores y la banca siempre gana. Como pasara con los tatuajes, las timbas clandestinas están de moda. Existen dos categorías: el sótano del restaurante chino y el chalé en el barrio de Salamanca. Los casinos son para las bingueras, así que los millonarios canallitas posturean entre el distrito de Tetuán, donde mandan los rumanos, y un chalé del tipo picadero 'Le petit Nicolas' en el que el bote es de cien mil euros.

"Melendi, investigado por juego clandestino", se titula una página entera del suplemento rosa de El Mundo. Firman la crónica Javier G. Negre y Luis F. Durán. Comentan las desdichas del cantante, que es un icono grunge de la rumba. Le gusta el póquer "omaha", que por lo visto es una variedad absolutamente temeraria de los naipes. En el pecado lleva la penitencia, puesto que cuanto más pierde, más se engolfa. Es el mecanismo en crudo de la adicción, carne para los leones, que suelen ser los organizadores de la partida. Póquer "omaha"... El mus, que es el juego propio, no tenía nada que hacer contra un invento en el que no se necesita más pareja que la de ases. Causa perdida. Aquí se juega al "texas holdem" o al "omaha surprise", la variante para pringaos.

Lo más grande de la crónica sobre Melendi es que el caserón donde juega es, según los autores, muy frecuentado por gente seria, jueces y notarios, futbolistas y actores. "La gente viene a jugar y no dejan traer ni a prostitutas, comenta un abonado" y reza el texto. Como será el chalé, que sitúan en la madrileña zona de Alberto Alcocer, que también se organizan partidas de dominó y parchís. Literal, de parchís, parchís a muerte en el little Hong-Kong de Chamartín.

El póquer es lo que hay. El dominó, pues vale si es en mesa de mármol y con piezas de hueso (del peroné se extrae el mejor material para su fabricación), porque una partida de dominó, "dómino" dicen los entendidos, es como una prospección minera a cielo abierto que consiste en hacer cuanto más ruido y más rápido mejor. La disciplina es en realidad el ensayo de un cuarteto de percusión. Ahora bien, lo del parchís es para nota. No dice si el local dispone de futbolín, pero seguro que tiene mesa de Stratego y circuito de Scalexctric. Qué barbaridad, perderlo todo al parchís. Y sin señoritas. Vaya en descargo del distinguido local que dejan fumar y sirven solomillos de buey para soportar mejor el estrés de los cubiletes y las lentejillas de colores. También hay una modificación del popular juego de mesa, nos informan, que consiste en sustitiuir las fichas por "lacasitos", lo que ya es de lo más degenerado. Lo llaman el parchís ruso y lo juegan las mujeres desesperadas y las de sexo en Nueva York.

Jueces, notarios, futbolistas... Es la farándula que en la prensa rosa encarna esta semana Jorge Javier Vázquez, portada de Lecturas con la que dice que ha sido su peor noche hasta el momento. Resulta que el director de Sálvame, Sálvame De Luxe y Sálvame otra vez se ha metido a productor teatral en la senda de José Luis Moreno con una obra intitulada 'Miguel de Molina, al desnudo', que es la historia del cantaor gay que tuvo que salir por piernas de la España falangista. Total que invitó a los amigos, todos estrellas de la televisión, y también se vendieron por error las localidades de los invitados.

Gran carajal, el público entrada en mano que se encuentra con Susanna Griso en su butaca. El desmadre explicado por el propio JJV en la dicha Lecturas: "Sin tener nada que ver en el asunto -el Teatro Infanta Isabel emitió un comunicado exonerando a mi productora, Laboratorio de la Voz Producciones, de cualquier responsabilidad- parte del público afectado comienza a dedicarme bellos apelativos. "Ladrón", "aprovechado" y otras lindezas por el estilo. Sandra, la distribuidora de la función, intenta poner orden pero una señora le tira de los pelos y la arrastra un poquito por el patio de butacas. Como la función lleva algunos minutos de retraso se me acerca otra señora para exigirme que comience ya o de lo contrario perderá el autobús para volver a casa. Al ponerse la cosa cada vez más fea decido subirme al escenario para explicar lo sucedido. Les pido a mis invitados que dejen libres sus asientos para que puedan sentarse los que habían comprado su entrada y el público, todo hay que decirlo, reacciona de maravilla. Abandonan sus localidades Susanna Griso, Raquel Sánchez Silva, Luján Argüelles, Jesús Cintora... y aprovechan para tomarse una caña en el hotel que hay enfrente del teatro. Primero les tengo que agradecer que vinieran al reestreno. Y segundo, que entendieran la situación y que en ningún momento pusieran mala cara...".

De las penas hace panes JJV y mala cara es la que ha puesto Cayetano Martínez de Irujo cuando se ha enterado de que Genoveva Casanova festeja con José María Michavila, el ex ministro, romance que se constituye en portada de la revista Hola.

Visto por donde va el juego y la moda del parchís, Miquelarena propone organizar lecturas de poesía francesa y servir "pernod". El doctor Trilladas siente nostalgia de la Monumental y quiere que se repongan los toros. Se debate en la mesa sobre el boxeo, la cesta punta, las peleas de gallos, que en Canarias son legales, y la añoranza invade a la peña Los Charnegos. Nostalgia del jamón de bellota y del frontón de las Ramblas donde se disputaban apasionantes duelos femeninos de frontenis. Barcelona, una ciudad que llegó a tener dos canódromos...

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