Revista de rosa palo

La mala reputación y la bandera en el discurso del Rey

A Melendi le censuran en la tele porque juega al póquer con futbolistas y jueces. Para eso, que vuelva la Santa Inquisición. ¿Dónde está la bandera, la bandera dónde está? Triste y sola, en el rincón del saloncito.

7 min
Pablo Planas
Sábado, 27.12.2014 13:32

Puebla, uno de los chisteros del monárquico Abc, es el que con más énfasis subraya la desaparición de la bandera de España en el primer discurso navideño de Felipe VI. (Momentos antes de la grabación del mensaje, el Rey regaña a sus hijas y les conmina a dejar la bandera donde estaba). Hay que escrutar las imágenes con suma atención, cotejarlas con las de los discursos de su padre, Juan Carlos I, tener el ojo muy entrenado y memoria, concurrencia de factores que sólo se consigue en estados fugaces de abstración total, cuando la mente queda absolutamente en blanco, modo Homer. Solo así se dejan de escribir chorradas sobre las flores de Pascua y se acierta a poner la tilde sobre el busilis, el cartel, la imagen que proyecta el nuevo Rey. Lo obvio es que aún somos católicos porque hay un belén, por llamarle de alguna manera a esas figuras, al lado de una foto de los abuelos. Y ahí, junto a esa mesa, es donde está la bandera flácida, triste, sola, apartada y apenas visible en un plano general que duró segundos.

La cuestión, si es que se tuviera más interes, suscitaría división de opiniones. Pablo Iglesias no usa banderas en sus mítines. En cambio, la práctica general es la de plantar banderas como telón de lo fondo de los carteles políticos. Mas es incomprensible sin una bandera detrás. Igual que Junqueras o David Fernàndez. Rajoy también usa banderas y hasta en los mítines del PSC y del PSOE hay banderas. Pendón, gallardete y oriflama son los sinónimos más pedantes.

En las redes sociales sí se comenta el particular, según cuenta en su blog secreto el profesor Miquelarena, experto en interconectividades digitales, algoritmos informativos y palabras clave. En términos generales, a la gente le importa entre nada y un bledo lo de la rojigüalda. En la señal institucional, el vídeo comienza con el himno nacional y una imagen flameante de la bicolor. Y a los 33 segundos del minuto ocho es cuando sale en el rincón de un salón que alguien ha llegado a definir como el de una casa normal, como si los pisitos volvieran a valer lo que costaban.

Que conste que en el bar 'Los Cazadores' de la Rambla Catalana de L'Hospitalet, casi esquina con la calle Apóstol Santiago, tienen un póster de la selección española de fútbol, que es una muestra simbólica de españolidad con más valor que una bandera de menos en La Zarzuela. Será por pendones...

El caso es que mientras algunos medios emplazan a la Infanta Cristina y familia en casa de su hermano durante la Nochebuena en la que se emitió el discurso, otras fuentes, en concreto El Mundo, la sitúan en Vitoria, con la familia Urdangarin. Es un auténtico quilombo saber si la cena fue con la familia Ortiz, con los Urdangarín de Borbón o con los Reyes eméritos. Las familias cambian, se remodelan, es ley de vida que se agudiza estos días.

Como es Navidad, los cajeros de los bancos acogen a los 'sin techo', lo que es una prueba irrefutable de que no hay tantos desahucios como se dice. Rajoy habla de recuperación y despegue, siempre que el petróleo continúe bajo y los tipos de cambio, estables. La economía es una disciplina consistente en prever las causas de las crisis cuando las crisis han terminado. Se parece a la astrología más que a la astronomía. De hecho, es una ciencia oculta, como las artes que maneja Guiomar Eguillor, futuróloga que lo fue de El País Semanal y que ahora vuelve al papel de la mano de La Vanguardia. Predicción general para 2015, según la doctora Eguillor: "Durante el (sic) 2015, Saturno, en relación desfavorable con Neptuno y la conjunción de Marte con Urano en marzo tienden a agudizar conflictos ya existentes. Leo y Virgo serán los más agraciados por Júpiter, el gran benéfico".

Mariano, el petróleo sube y los tipos se desbaratan fijo. Los horóscopos son un tema de conversación como el cambio climático. No se lo digan a nadie, pero en los periódicos que aún tienen horóscopo, estos se elaboran con plantillas y están a cargo de los becarios. La moral religiosa y la ortodoxia científica coinciden en atribuir más efectos sobre el destino y la personalidad al medio ambiente que a la conjunción del metano con Urano. Para eso, más vale creer en el Karma.

El doctor Trilladas, que es un escéptico dotado de una rara sensibilidad sociológica y un olfato capaz de distinguir un cabernet sauvignon de un sauvignon cabernet, sostiene que las predicciones astrales son tan fatales como las encuestas. En su tabla de mediciones demoscópicas, Podemos vertebra España. En sucinta explicación, que a diferencia de lo que hacen los economistas, llevaba tiempo con esa cháchara en la peña Los Charnegos. Trilladas se considera el último burgués, odia las medias tintas y el chimichurri. No es sospechoso, por tanto, de votar a Podemos, pero hace tiempo que dijo, y así está recogido en la actas secretariales, que el partido de Pablo Iglesias lo iba a petar en Cataluña. El proceso se desinfla, nos transmite desde su refugio monacal en un enclave también secreto entre Teruel, Tarragona y Castellón.

Lo de la mala reputación es la canción de George Brassens. La ultima versión de Paco Ibáñez viene precedida de un mitin contra el fútbol que prefigura el discurso de Podemos. He aquí el testimonio. El roquero Loquillo también tiene su propia fe y su versión del tema de Brassens. Y para acabar la selección, el tema de Brassens, a cargo de Brassens en español. Alucinante.

Viene a cuento de la censura que sufre Melendi tras conocerse sus problemas con el juego de los que hablábamos el otro día. Lo descubrió La Otra Crónica y es el mismo medio el que ahora desvela que una productora le ha vetado para trabajar en televisión porque no es un buen ejemplo. Hay que joderse, así de claro. Melendi, que es un tipo que canta, un artista, y resulta que le censuran por la vida privada. Una cosa es hablar de la ídem y otra es que una vida privada pueda costar un trabajo. Y encima que lo decida una productora de televisión, que es casi como decir una mafia de tráfico de armas de destrucción masiva. Puestos a prohibir, a vetar, a censurar, a amargar la vida a la gente, que vuelva el Tribunal de la Santa Inquisición. Jugador de póquer, a la hoguera. Trilladas, doctor en medicina y derecho, aboga por la absolución del cantante, a quien por otra parte desconoce por completo. ¡Viva Melendi!