La "reducción" del Museo Etnológico a lo catalán escandaliza a los antropólogos

Llorenç Prats, profesor de Antropología de la Universidad de Barcelona, y antiguo miembro del consejo asesor del Museo Etnológico ha calificado estos cambios de “desastre” y de “animalada”: “Es una animalada. No tiene fundamento científico. Por suerte sigue en manos de profesionales, como Josep Fornés, que lo están haciendo lo mejor posible para que no acabe siendo el museo de los pastorets”.

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Museo Etnológico de Barcelona
Redacción
Miércoles, 3.12.2014 13:20

El Museo Etnológico de Barcelona tiene previsto reabrir sus puertas en abril o mayo de 2015 después de tres años cerrado por reformas. Esta reapertura, sin embargo, llega envuelta de polémica debido al cambio de rumbo de las exposiciones e intereses a tratar.

Como informa El Periódico, la nueva etapa cancelará el carácter universal del que hacía gala el museo para centrarse exclusivamente en la etnología catalana con las exposiciones de ‘El sagrat, el profrà i la festa', y ‘Etnografia km 0’. De este modo, el museo enfocará su interés en las tradiciones, las fiestas y las costumbres catalanas con la exhibición, por ejemplo, de figuritas de belén, gegants, porrones, la pinacoteca religiosa del barroco y utensilios agrícolas.

Esta decisión ha sido muy controvertida desde el ámbito académico y por los destacados especialistas en el seno del Institut Català d’Antropologia, quienes aseguran que hay un fondo ideológico en la decisión municipal.

Un museo de “pastorets”

El edificio del paseo de Santa Madrona perderá la exhibición de las valiosas colecciones etnográficas y arqueológicas de los cinco continentes -la mayoría de ellas donadas por los mecenas Albert Folch y Eudald Serra- y las pocas que se mantengan pasarán a las vitrinas del nuevo Museo de las Culturas del Mundo, en la calle de Montcada, que será inaugurado el 13 de febrero.

Llorenç Prats, profesor de Antropología de la Universidad de Barcelona, y antiguo miembro del consejo asesor del Museo Etnológico ha calificado estos cambios de “desastre” y de “animalada”: “Es una animalada. No tiene fundamento científico. Por suerte sigue en manos de profesionales, como Josep Fornés, que lo están haciendo lo mejor posible para que no acabe siendo el museo de los pastorets”.

Prats ha proseguido con su crítica afirmando que “un museo etnológico no tiene sentido si no refleja lo que hacen simultáneamente otras culturas”.

El antropólogo Adrià Pujol, por su parte, ha confesado que le duele “la mutilación” que está sufriendo el museo: “Nunca ha sido querido desde el Institut de Cultura. Prometieron que la colección Folch formaría parte de su fondo. Me encargué de la museización de la sala. Se construyeron vitrinas a medida para las canoas, que ahora no sirven”.

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