Cataluña y Podemos, sus síntomas

Pedro J. Ramírez: "El problema es España"

El ex director de El Mundo reprocha a PP y PSOE su incapacidad para "responder con inteligencia" al desafío secesionista impulsado por la Generalidad. Una institución a la que acusa de poner a los "medios públicos" contra España, "ante la apatía del Gobierno".

5 min
La presentación del nuevo libro de Pedro J. Ramírez
Laura Fàbregas
Viernes, 19.12.2014 15:31

Después de dejar El Mundo y mantener al público en vilo sobre su nueva aventura profesional, Pedro J. Ramírez vuelve a la carga. El periodista presentó este jueves en el Ateneo de Madrid su libro 'Contra unos y otros', una antología de sus cartas como director durante los gobiernos de Zapatero y Rajoy.

El auditorio, lleno de sus fieles, aplaudió -a veces a deshora- para honrarle y mostrarle su afecto. Eso sí, ningún político de primera línea entre el público. Gajes, imaginamos, de cómo Pedro J. entiende y practica su oficio. La soledad del librepensador. O, como dijo Manuel Jabois sobre su capacidad de sobrevivir sin dejar de combatir, saber tener "amigos enfadados y enemigos contentos".

Ussía y Gistau

Además de Jabois, le acompañaban en la mesa los periodistas Alfonso Ussía y David Gistau, que hablaron de 'la Verdad', en mayúsculas. Un concepto denostado por el relativismo actual y en entredicho en las facultades de periodismo. Ussía citó la soleá de Machado -"tu verdad no, la verdad, y ven conmigo a buscarla, la tuya guárdatela"- para explicar que la verdad solo se puede alcanzar desde la libertad. Una libertad que Ussía encarnó en Pedro J. y en su periodismo, y que le costó el "desahucio" en Diario 16 y en el periódico que el mismo fundó.

Gistau, por su parte, remarcó -con mucho humor- esa ausencia de personalidades políticas entre el público, y explicó como Pedro J. supo convivir con el poder. Una tarea que no parece fácil en el periodismo de altas esferas, donde subvenciones, contactos y favores lo impregnan casi todo. Jabois puso el apunte político para recordarnos que el libro que se presentaba trataba del desgaste de España, de tres años de gobierno que han dejado la sensación de tres décadas.

Contra la "partitocracia"

Finalmente le tocó el turno al autor, que se levantó de la mesa y se acercó al atril. El periodista criticó en lo que pareció un mitin político a la clase dirigente y a la vieja política. Pero no, ni él se presenta a las próximas elecciones, ni desveló nada sobre su nuevo -y esperado- periódico. Su intervención fue una lucida crítica a los males de España, realizada por alguien que lleva años interpelando, investigando y vigilando el poder desde cerca.

Tocó todas las teclas, y sin apenas desafinar. Desde la dimisión de Torres-Dulce por una "partitocracia" que ha "destruido la independencia judicial a través de los comisarios políticos del CGPJ", hasta la poca dignidad que, a su juicio, los gobiernos de Zapatero y Rajoy mostraron por las víctimas del terrorrismo etarra.

"El problema es España"

El ex director de El Mundo lamentó que en España no hayamos sabido encontrar el sugestivo proyecto común orteguiano, reprochando a PP y PSOE su incapacidad para "responder con inteligencia" al desafío secesionista impulsado por la Generalidad. Una institución a la que acusó de poner a los "medios públicos" contra España, "ante la apatía del Gobierno".

El periodista instó a no confundir los síntomas con la esencia del problema. "El problema es España", dijo Pedro J., para después aseverar que el auge del separatismo catalán y Podemos son solo síntomas de este problema.

Pacto entre Albert Rivera y Pablo Iglesias

Su vena inconformista y vigilante con el poder constituido quedó de manifiesto en la poca consideración que demostró hacia los partidos tradicionales. Acusó el bipartidismo de estar muy corrompido, mostrándose escéptico con su regeneración. En esta línea, apeló a la nueva política y a los nuevos partidos: "España necesita hoy más que nunca una nueva política. La nueva política precisa de nuevos políticos, y si fuese necesario, de nuevos partidos".

Recordó el pacto constitucional de 1978 para alentar un nuevo acuerdo para regenerar España: "No veo por qué Rivera no puede entenderse con Iglesias, si Felipe se entendió con Suárez, y Carrillo con Fraga".

Críticas a las "corruptas y caciques élites que nos gobiernan"

El periodista pasó revista de todos los temas de política nacional hasta llegar al tema más candente de la actualidad: la reforma constitucional. Se preguntó, de forma retórica, "¿para qué?" un cambio constitucional: "Si alguien me dice que quiere reformarla, como propuso el Consejo de Estado, para blindar las competencias del Estado y garantizar la lealtad institucional, si es por eso, estoy a favor. Si es para blindar el poder judicial frente a las intromisiones de los políticos, también".

A continuación detalló las razones para oponerse a su reforma: "Ahora bien, si alguien me dice que la quiere cambiar para fragmentar la soberanía nacional en imaginarios Estados soberanos, para repetir el disparate de embajadas en el extranjero, de televisiones autonómicas... yo estoy en contra de esta reforma constitucional". Pedro J. finalizó con su ideario liberal de dar más poder a los ciudadanos contra "las corruptas y caciques élites que nos gobiernan". Un proyecto común de una España europea y universal, que él se comprometió a defender desde "la incertidumbre de la libertad".

Comentar