Revista de prensa

Podemos en griego y un ovni avistado en media España

El adelanto electoral en Grecia remueve los mercados y pone en alerta a Europa. Pablo Iglesias ya celebra el triunfo de Syriza y Podemos con un artículo en El Mundo. Un "bólido rozador" cruzó España el pasado 24.

10 min
Pablo Planas
Martes, 30.12.2014 09:40

El adelanto electoral griego desata el pánico en Europa. Alexis Tsipras, el líder de Syriza, ha declarado que comienza el tiempo de la "felicidad", literalmente. De momento, le saca entre 3 y 4 puntos de ventaja a Nueva Democracia, el partido conservador de Andonis Samarás, lo que no parece suficiente como para ponerse a gobernar de facto.

Syriza no es Podemos, pero en España significa lo mismo, de ahí que Pablo Iglesias se haya anticipado a festejar el comienzo de la primavera mediterránea con un ufano artículo en El Mundo. Escribe así el profesor: "Decía Antonio Gramsci que el Estado es apenas una trinchera avanzada tras la que se asienta la robusta cadena de fortalezas y fortines de la sociedad civil (...) Alexis sabe como nostros que ganar las elecciones no es tomar el poder y que el margen de acción en el actual e ineludible marco de la Uníón es pequeño. Sin embargo, sabe también como nosotros que soplan vientos de cambio y que los pueblos del Sur de Europea y sus fuerzas políticas soberanistas están dispuestas a virar el rumbo y avanzar hacia una Europa donde la justicia social y la soberanía popular sean las bases de una democracia que sabrá imponerse sobre el miedo".

Gramsci, el gran Gramsci. Y Alexis Tsipras. Iglesias habla mejor de lo que escribe. Su texto es fruto sin duda de una intensa emoción gramsciana, de un romanticismo revolucionario, de un lirismo adolescente y de un subidón de adrelina. Podemos ha ganado el partido sin bajar del autobús, como Syriza, pero hasta el 25 de enero, fecha electoral, no se puede y no se debería cantar victoria. Lo decía Gramsci también. De lo que no hablaba era de márgenes pequeños. Iglesias es el primero que se ha tomado en serio a sí mismo y está convencido de que va a ganar todas las elecciones, de que la ola podemista es imparable y de que le va a tocar redecorar la Moncloa. Se basa en su olfato, el viento y Grecia, como si los vaivenes helenos repercutieran directamente en nuestra cosecha de azafrán. Así que intenta rebajar el suflé y no pillarse los dedos con rentas universales. Nadie le susurra que es mortal.

La inestabilidad institucional griega es como una super erupción cutánea en la frente de Europa, una de esas protuberancias tan incómodas de padecer como inevitables de mirar. El anuncio de anticipo electoral provocó un revuelo bursátil en la zona euro que acabó en nada ante la fortaleza de Wall Street. Se mantienen las previsiones de petróleo barato, de crisis en Rusia y de crecimiento débil en Europa. Sin embargo, la reacción del FMI de paralizar el rescate de Atenas pone en cuarentena todos los augurios.

Aquí, en este rincón del otro lado del Mare Nostrum, Mas y Junqueras se pasan el día deshojando la margarita de las elecciones anticipadas y la independencia y no pasa nada, no se altera ni la Bolsa de Barcelona ni la Banca de Andorra. Ni siquiera el Gobierno de Rajoy se plantea desactivar el Fondo de Liquidez Autonómica, FLA que sería a Calaluña lo que FMI a Grecia.

La prensa en general no es partidaria ni de Tsipras ni de Iglesias. Sea por temor a las colectivizaciones, a la nacionalización de la banca, a la bolivarización del euro o por sus reticencias nacionalistas, el caso es que suscitan amplios recelos. De Iglesias no es por su prosa, aunque chirríen expresiones como "fuerzas políticas soberanistas" y precisiones científicas como "vientos de cambio", sino por el "populismo", la camisa blanca y la manía de no hacer entrevistas sin playback (las preguntas pactadas) como si entre la casta también hubiera clases.

A la espera de los acontecimientos en Atenas y del discurso de Artur Mas de esta noche, los periódicos reparan también en las penas de cárcel para Alavedra y Prenafeta, a quienes se identifica como la "guardia pretoriana" de Jordi Pujol. En Abc, Janot Guil escribe: "La Fiscalía Anticorrupción pidió ayer a la Audiencia Nacional penas de seis años y diez meses de cárcel para los ex altos cargos de CiU Macià Alavedra y Lluís Prenafeta por el caso Pretoria de corrupción urbanística en Barcelona, así como multas que suman 10,3 millones de euros para el primero y 13,7 millones para el segundo. Alavedra fue diputado en el Parlamento catalán y ocupó varios cargos en los gobiernos del ahora exhonorable Pujol, entre ellos consejero de Economía y de Industria. Prenafeta, por su parte, fue la mano derecha de Pujol y ejerció durante diez años el cargo de secretario de la Presidencia. Anticorrupción cree que entre ambos pudieron ocultar 20 millones de euros en paraísos fiscales como en Suiza, Andorra, Liechtenstein o las Islas Caimán. No solo el expresidente de la Generalitat Jordi Pujol y su familia se sirvieron de los paraísos fiscales para desviar del fisco su sospechoso patrimonio, sino también dos de sus más estrechos colaboradores. En su escrito de calificación, la Fiscalía pide también la máxima pena –ocho años de cárcel y multas que suman 22,6 millones por diversos delitos– para el presunto líder y «conseguidor» de esta trama, el exdiputado del PSC Luis García, conocido con el apodo de resonancias mafiosas «Luigi». Solicita también seis años y diez meses de cárcel y multa de 4,1 millones para el exalcalde del PSC en Santa Coloma de Gramenet (Barcelona) Bartomeu Muñoz".

Sobre el mismo asunto destaca un apunte de Manel Pérez en La Vanguardia sobre el tráfico bancario de los citados y otros: "Desde sus cuentas en la banca suiza Rostchild en Lugano, Prenafeta realizó igualmente pagos a terceras personas. En los informes elaborados por la Agencia Tributaria a petición del juez Ruz se recogen pagos a tres personajes conocidos por su pasada actividad política y empresarial. Ninguno de ellos está imputado. Se trata de Joan Hortalà, actual presidente de la Bolsa de Barcelona y exconseller de Industria entre 1984 y 1987, en representación de ERC, de la que fue dirigente en esa época, que según los informes de la Agencia Tributaria antes mencionados, recibió el dinero en una cuenta a su nombre y el de su esposa, María Ángeles Ballvé, presidenta de la sociedad de bolsa GVC, en la Unión de Bancos Suizos de Ginebra. Este diario intentó sin éxito contactar con Hortalà. Otro de los receptores fue Francesc Sanuy, conseller de Comercio y Turismo entre 1980 y 1985 y directivo de Fira de Barcelona y posteriormente impulsor de la transformación de la Feria de Madrid. Sanuy reconoció a La Vanguardia haber sido titular de una cuenta en Banca Reig, posteriormente Andbank. También en ese banco andorrano Andbank recibió dinero de Prenafeta, según la documentación mencionada, Francesc Martí Jusmet, delegado del Gobierno español en Catalunya entre los años 1982 y 1993 y posteriormente representante en España de la compañía eléctrica alemana RWE".

Eso y lo de Millet, por lo que se mantiene embargada la sede de CDC, era exactamente el oasis: comisiones, recalificaciones, fuga de capitales, evasión fiscal, tráfico de influencias, sobornos, cohechos, cohibas y manteles de hilo.

La Generalidad, por otra parte, está que trina porque las tiendas de la marca Desigual abrieron el pasado domingo, cosa que a los nacionalistas les parece más grave que organizar un referéndum ilegal en el mismo día de la semana. Así que están dispuestos a sancionar de manera ejemplar, según los diarios, a la tal Desigual, cuyo nombre ya es como para sospechar. Disidentes de la ley catalana de horarios y calendarios comerciales, se van a enterar de lo que vale un peine.

Mas se empeña en demostrar que además de montarla parda cada quince días es capaz de gobernar, lo que en su opinión no consiste en fomentar el empleo y dar servicios al ciudadano sino en calzarle una multa a una empresa textil o empurar a unas radios privadas por no haber emitido la propaganda oficial del 9N. Entre lo que se dice de Podemos y lo que hace Artur Mas no parece haber tanta diferencia.

El suceso se produjo el 24 de diciembre, cuando un "bólido rozador" atravesó la península ibérica dejando a su paso una estela de luz. Lo tipico de estas fechas. Firma la impactante nota Judith de Jorge en Abc: "En Nochebuena, cuando las televisiones emitían el primer discurso del Rey Felipe VI, una bola de fuego atravesó España de punta a punta como si se tratara de una señal llegada del cielo. El bólido, que tuvo múltiples testigos, entró por la frontera entre Murcia y Almería y atravesó la península en diagonal, de sureste a noroeste, para acabar en el Atlántico, en la zona sur de Galicia. Se trata de lo que los científicos llaman un bólido rozador, una roca que entra en la atmósfera terrestre para después volver abandonarla y continuar su camino alrededor del Sol. «El bólido se inició a unos 105 km de altura sobre la localidad argelina de Tiaret, a las 21.06 hora peninsular española», explica José María Madiedo, profesor de la Universidad de Huelva y miembro de la Red Española de Investigación sobre Bólidos y Meteoros. La roca, de 100 kilos y apenas un metro de diámetro, entró en la atmósfera a una velocidad de 80.000 km por hora. El ángulo de entrada fue muy bajo, no llegó a los 4 grados respecto a la horizontal y recorrió 1.200 kilómetros en un minuto antes de abandonar la atmósfera terrestre para volver al espacio".

El bólido rozador, una especie de cometa Felipe VI, qué pedazo de cuento de Navidad. La estrella de Oriente, el Rey Felipe, un pedrusco de cien kilos y un metro de diámetro... ¿Será verdad? ¿Sería una ovni? Hay quien sospecha que se trata de una broma de un viejo levantador de piedras. Ya te vale Perurena. Y la gente viendo la tele en vez de mirar al cielo.

30 de diciembre, Judith, Traslación de Santiago Apóstol, Jocundo, Liberio y Rainiero.

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