Revista de prensa

TV3, la ética, el periodismo y la clase de Ferran Monegal

¿Grecia? Pujol, 78 imputados por las tarjetas "black", Caso Mercurio, Monedero, Bárcenas, los "eres" andaluces. Lección magistral sobre manipulación informativa del crítico Monegal en El Periódico.

15 min
Pablo Planas
Jueves, 29.01.2015 09:52

El caso de TV3. Puede que el "share" prefiera a Belén Esteban en pijama de leopardo morado (se han agotado las existencias) que los "cultivados" contenidos de TV3. En la creación de marcos mentales, amigo Quico, la unanimidad no fluye de abajo hacia arriba, sino que cae en forma de cascada, lluvia fina o chorreo. Lo del "be water", ya sabes... Hay periódicos que se leen muy poco e influyen mucho, así como diarios que se venden fatal (en reflexivo y en el quiosco), pero tiembla hasta el arzobispado cuando publican o tratan una noticia. Y plof, nace un marco mental por acumulación y eliminación.

Muchísimo mejor que el colectivo heterogéneo e inexperto, pero paritario, que redacta este resumen de prensa, lo puede explicar, y de hecho lo explica, el maestro Ferran Monegal desde su tribuna en El Periódico al hablar de TV3 y Pujol: "Qué filigrana en busca de la opacidad más desinformativa. Adoptaron enseguida un sistema ingeniosísimo: las escasas veces que se han referido a las causas abiertas y a las imputaciones que afectan a la Pujol's family lo han hecho relatando la versión de los encausados y repitiendo como loritos amaestrados la visión de sus abogados defensores. O sea, como si TV-3 fuera una especie de altavoz, o subdepartamento de propaganda, al servicio de las estrategias del gabinete de letrados contratados por la family. Es una forma opaca, sesgada, pero comodísima, de evitar cualquier análisis. Es una forma de eludir la esencia deontológica que debería presidir cualquier informativo, más todavía tratándose de una cadena pública. La última maravilla al respecto ha llegado ahora, con la cita de los Pujol ante la juez. ¡Ah! Qué virguería en el tratamiento y en el retrato del momento informativo. Sonido ambiente al mínimo para evitar recoger los gritos: «¡Ladroneees! ¡Chorizooos!», y planos cerrados de cámara para que no se colase ni una imagen de los que lanzaban billetes de 500 pujolets. Debo advertir aquí que a mí tampoco me gustan estos linchamientos verbales o gestuales. Pero de la misma forma que los repruebo, advierto que el deber de informar consiste en enseñar lo que ocurre. No intentar falsearlo. No censurar. Tampoco nos gustan las guerras, y no obstante allí está el periodismo mostrando la realidad, sin ocultarla, sin adulterarla".

Está bastante claro, pero la faena no es redonda sin la estocada, que puede ser a florete o a machete. Monegal maneja con destreza ambas empuñaduras: "El tono del relato del TN también ha sido una delicia. Las alocuciones parecían de un cuento de Les tres bessones. Curioso: la única argumentación analítica fue cuando enfocaron al presidente del sindicato denunciador de los supuestos delitos de los Pujol. Decía el Telenotícies: «Busca la atenció de les càmeres ¡Ha vingut expresament de Madrid!». ¡Ahh! Perfecto resumen de lo ocurrido: ha venido expresamente de Madrid que, como todo el mundo sabe, es de donde vienen siempre Lucifer y Belcebú. ¡Ahh! Ánimo, amiguitos".

(Nota para Quico: Como seguro has comprobado, Lakoff no es para tanto. El "Storytelling" de Christian Salmon es más moderno. Y más recomendable aún para entender todo esto el clásico de Klemperer "LTI. La Lengua del Tercer Imperio".)

Pedanterías al margen, Grecia pierde fuelle pero mantiene el tipo. La bolsa de Atenas se ha desplomado y los bancos helenos pierden el cuarenta por ciento de su valor. La prima de riesgo griega friega el techo de los mil puntos. Alexis Tsipras promete. El salario mínimo, el funcionariado general como renta básica de ciudadanía, la nacionalización de los medios de producción, la autarquía patriótica y las alianzas con Rusia y China, los enemigos de Occidente. Desde el alzamiento del Vietcong no se había visto osadía igual en el mundo. El secreto de los espartanos era la sopa negra; el de Tsipras se llama Yanis Varoufakis, el Zinedine Zidane de la economía. Varoufakis es el ideólogo del eurodracma en el Gobierno de la testosterona.

Lo de Leónidas y Jerjes en las Termópilas se va a quedar en una anécdota como se instale en el Mediterráneo una Cuba comunista financiada por los capitalistas chinos y el petróleo ruso.

El mundo gira y torna al Born. Los ecos de la declaración de Pujol asaltan la portada de La Vanguardia, que alude al miedo del ex presidente de la Generalidad. Al miedo social, al miedo al que dirán, al miedo moral. Al miedo concreto de quedar como un estafador. ¿Qué sabran los jueces y los mortales de lo que pasa por la testa del último morador del Olimpo? Pujol tenía miedo de las repercusiones. Y Aquiles tenía un tendón y el ligamento cruzado.

Santiago Tarín acomete la crónica en el diario de Godó de la deposición judicial: "Jordi Pujol i Soley declaró a la juez que le investiga por fraude fiscal y blanqueo de capitales que se tardó 24 años en regularizar la fortuna familiar en el extranjero “por miedo”; temor a la repercusión pública que tendría un hecho de este tipo sobre su figura. Así lo explica textualmente en su testimonio, prestado el pasado martes ante la magistrada titular del juzgado de instrucción número 31 de Barcelona, Beatriz Balfegón. Pujol habló con más lentitud y claridad de lo habitual, expresándose en catalán al principio, por lo que fue preciso la presencia de un intérprete. La comparecencia se desarrolló en todo momento en un tono muy cortés y sin que se produjera ningún incidente, más allá de problemas auditivos del expresident, que pidió disculpas por haberse olvidado el aparato que usa. En todo momento, Jordi Pujol quiso hacer énfasis en que se había mantenido al margen de lo que definió como “legado” de su padre. Nunca quiso emplear la palabra herencia, y cuando el intérprete la sacó a colación, él le corrigió, diciendo que era lo que en términos coloquiales se podría definir como “una hucha”. Pero la juez insistió, y al final el expresidente de la Generalitat explicó que, en principio, “estamos hablando de unos 140 millones de pesetas” en dólares. Pero luego creció, aunque el expresident siguió insistiendo en que no conocía nada de esos fondos, tampoco su ubicación.(...) La magistrada quería saber por qué, si en principio todos los hijos de Jordi Pujol y Marta Ferrusola recibieron la misma cantidad, luego regularizaron montantes diferentes. Pues porque cuando entraron en posesión del legado del abuelo cada uno ya hizo lo que quiso. “Si después hay más dinero, lo tendrá que explicar cada uno”, declaró Pujol".

¿Que lo explique cada uno? En español, que cada palo aguante su vela. La bibliografía sobre Pujol y los Pujol es abundante, pero este asunto empieza a adquirir los visos de serie de televisión con película, un Falcon Crest en el que JR no fuera el primogénito sino un imitador de Pujol, que los hay a patadas. Aquí tenemos varios guiones y múltiples formatos. Hasta una temporada monográfica de Polònia.

Más teca. Caso Mercurio, el dios romano de los tratantes, en el Superior de Justicia. Bustos, ex alcalde de Sabadell, y Daniel Fernández, ex diputado y ex dirigente reciente del PSC, dicen que no saben nada, que la conversación en la que hablan de colocar a tal en el Ayuntamiento de Montcada no es suya, que no se reconocen y que verdes las han segado. La alcaldesa dice que no, que sí que la presionaron para introducir de matute a una arquitecta del tripartito descolocada. Se trata del primer juicio de los varios que penden del caso. Como aperitivo es sobresaliente. A Bustos le piden cuatro años y dos años y cuatro meses a Fernández.

Mucho más glamuroso incluso es el expediente de las tarjetas "black" de Caja Madrid, que la prensa recoge con amplitud. En el Abc escriben sobre el asunto los periodistas L. P. Arechederre y M. Veloso: "El juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu ha estrechado el cerco sobre todos los exdirectivos de Caja Madrid y Bankia que gastaron 15,2 millones en cuestiones personales –balnearios, joyas, lencería– con las tarjetas de la entidad entre los años 2003 y 2012. El magistrado, que ya había señalado como responsables del escándalo a los expresidentes Miguel Blesa y Rodrigo Rato y al ex director financiero Ildefonso Sánchez Barcoj, imputó ayer a otros 78 exdirectivos por los supuestos delitos de apropiación indebida o administración desleal. Esto incluye a altos cargos de todo el arco político: del PP, PSOE, IU y sindicatos".

Prosiguen: "El único usuario de las llamadas tarjetas «black» que no ha sido considerado imputado de momento es Enrique de la Torre, el que fuera el secretario del Consejo de Caja Madrid, quien gastó 304.818,36 euros en camisas, zapatos o viajes, entre otras partidas. Fuentes jurídicas plantean que podría ser un error y ser imputado en breve. De la Torre, en cambio, ha sido citado como testigo el día 20 de febrero, junto al expresidente de Caja Madrid Jaime Terceiro, el director de auditoría interna de Bankia Iñaki Azaola –el que destapó el fraude– y los tres ex altos cargos que no utilizaron las visas a su disposición: Francisco Verdú, Íñigo Aldaz y Esteban Tejera. El sindicalista Félix Sánchez, que tampoco usó su tarjeta, a pesar de que ya ha fallecido, aparece en la lista de los citados como testigos".

Francisco Verdú, Íñigo Aldaz, Esteban Tejera... Si alguna de estas personas les quiere vender un coche usado, cómprenlo a ciegas. Y si les hablan mal de los sindicalistas, recuerden que hubo una excepción. Se llamaba Félix Sánchez. Que no todo es corrupción.

Ha muerto un soldado español, el cabo Francisco Javier Soria Toledo, un casco azul en el Líbano abatido por un mortero del Ejército de Israel. El ministro Morenés ha pedido explicaciones y García Margallo quiere llevar el asunto hasta la ONU. Es el viejo debate español, el de la mayoría propalestina y la minoría projudía. Décadas de terrorismo no han cambiado nada.

La opinión se centra en la política nacional, en Cataluña y en Podemos. Del centro a la periferia, Arcadi Espada comenta que la práctica de Podemos (el autor insiste en llamarles Podéis) contrasta con el discurso, que como en el caso de Pujol, la cosa griñola y que son de la misma casta. Escribe Espada: "Las gentes de Podéis son, por supuesto, las mismas que las de cualquier otro partido: acechadas y en algún caso vencidas por la tentación de la trampa, el atajo y el privilegio. Ha sido instructivo ver cómo su defensa ante lo irremediable ha adoptado la clásica retórica banal del y tú mas; cómo se han escandalizado, cual damiselas hipocritonas, cuando en el país de Bárcenas y Pujol alguien podía fijarse en los términos incumplidos de una beca o en el dopaje de un currículum. Una sobreactuación que finge desconocer la similitud de naturaleza entre el tramposo y el criminal: muchos ya querrían ser delincuentes fiscales; pero se han de conformar con la falta".

Sin salir de El Mundo, Raúl del Pozo aborda el asunto de la venganza catalana contra Pujol de quienes tanto le deben: "Los suyos se han transformado en iconoclastas que derriban sus esculturas. El presidente de la Generalitat, Artur Mas, ha declarado que sus tres predecesores en el cargo, Jordi Pujol, Pasqual Maragall y José Montilla, no tendrán busto en el patio de los Tarongers del Palau de la Generalitat, patio con el surtidor bajo la efigie de San Jaime, iluminado por las naranjas, a la sombra de las gárgolas. Sólo se han ganado un lugar a la sombra del gótico flamígero los honorables de la etapa republicana y los del exilio. Quedarán cinco torsos: Prat de la Riba, Puig, Macià, Companys y Tarradellas. Pujol estigmatizado, avergüenza a los catalanes, pero muchos no terminan de ver que la fortuna de los Pujol, sólo comparable a la de los dictadores del Tercer Mundo, no puede separarse del blindaje del que han gozado el pujolismo y sus cómplices".

La complicidad es un concepto que manejaba ayer el profesor Francesc de Carreras en su artículo de El País y que esta revista no recogió por un fallo humano del rastreador del turno de vigilia. Un extracto muy parcial del texto, tres párrafos, condensan treinta años de historia cuyo epílogo pudiera ser inminente. Sostiene De Carreras: "En 2003, con Artur Mas de candidato en sustitución de Pujol, CiU dejó de ocupar el Gobierno de la Generalitat. Pero la causa de esta pérdida no fue la personalidad del candidato sino el grave error socialista de aliarse con ERC (y con IC) para formar una contradictoria mayoría con el objetivo de que Pasqual Maragall alcanzara la presidencia de la Generalitat a cambio de proceder a una reforma del Estatuto. Con Esquerra se pueden pactar, por ejemplo, políticas sociales o económicas, pero nunca aquellas que afecten a cuestiones nacionales. Pactar un nuevo Estatuto fue una ingenua imprudencia. A partir de entonces, para competir con Esquerra, CiU se vio obligada a subir el listón del nacionalismo hasta llegar al límite: la independencia de Cataluña. Ello sucedió tras la alocada disolución parlamentaria de septiembre de 2012. Allí empezó la desnaturalización definitiva de CiU: pasó a convergirse en una Esquerra bis. Todo un triunfo de ERC, por cierto".

"En efecto, el paso de un nacionalismo trasversal y flexible, en el que muchos se reconocían, a un independentismo puro y duro, le está restando muchos votos a CiU: por un lado de personas que no son independentistas y, por otro, de quienes prefieren el original a la copia y se pasan a ERC. En todo caso, CiU está perdiendo a una parte importante de sus votantes tradicionales, ese empresariado de todos los niveles que ha echado cuentas con eso de la independencia y ve que no le salen los números. Y no hace falta ser empresario para tener esa sensación: también muchos asalariados, altos y bajos, estiman que el porvenir económico se oscurece con la aventura independentista".

"Pero hay otro factor, el factor líder. Que el más importante dirigente histórico del catalanismo y su familia sean los protagonistas de un escándalo de corrupción de gran magnitud, ha sumido a CiU en una melancólica desorientación: sometida a los dictados de ERC, y de tres asociaciones civiles que le controlan la calle, ya no es ni la sombra de lo que fue. Si además el actual presidente estuviera directamente implicado en los manejos de la familia Pujol, habría sonado la hora del adiós. Mucho antes del 27 de septiembre". Enlace al artículo íntegro.

29 de diciembre. Ayer fue Santo Tomás de Aquino, según repara el indispensable diario "dolçacatalunya". Otro despite. Hoy es San Francisco de Sales, obispo y doctor, patrono de los periodistas, según el misal del 53. Otros santorales fijan la fecha de San Francisco de Sales el 24 de este mes. Además y según la "santopedia", hoy sería San Pedro Nolasco, el santo que apareció en esta sección ayer. Y en La Vanguardia corroboran: Pedro Nolasco. Y Valero, Manuel Domingo Sol, Arcángela Girlani, Sulpicio Severo, Julián, según el mismo medio.