Nadie imaginaba que era "dinero sucio"

Marta Ferrusola viajaba a Andorra con escoltas "cada dos o tres meses"

Un teniente coronel de la Guardia Civil retirado declara que era el encargado de pedir al Gobierno de Andorra el permiso para que los escoltas que viajaban con la esposa del ex presidente de la Generalidad pudieran entrar al Principado con sus armas. Asegura que los viajes de Ferrusola al paraíso fiscal vecino eran asiduos entre 1991 y 1997.

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Marta Ferruola, esposa del ex presidente autonómico Jordi Pujol
Redacción
Martes, 27.01.2015 09:26

El teniente coronel de la Guardia Civil retirado José Matas Zapata ha asegurado este lunes que, mientras él estuvo destinado en el Principado de Andorra, las autoridades españolas toleraban el fraude fiscal, siempre que no se tratara de "dinero sucio", dado que la prioridad española era la lucha antiterrorista.

Zapata ha intervenido en la comisión de investigación del fraude, la evasión fiscal y la corrupción en el Parlamento autonómico y ha explicado que estuvo haciendo "funciones consulares en Andorra" de 1979 a 1993 y desde entonces siguió asesorando durante años a la recién creada embajada española.

El teniente coronel también ha admitido que durante su época en Andorra tuvo conocimiento de viajes continuados de la esposa de Jordi Pujol, Marta Ferrusola, y de algunos de los hijos del matrimonio.

Ferrusola viajaba con escolta

Zapata ha reconocido que desempeñaba tanto "funciones consulares" como funciones parecidas a un espía, y que era él el encargado de pedir al Gobierno andorrano el permiso para que los escoltas que viajaban con la mujer del entonces presidente de la Generalidad pudieran entrar al Principado con sus armas.

También ha explicado que durante aquella época consideraba peligroso a Pujol porque "quería controlar un poco demasiado" a la figura de copríncipe andorrano que asume el obispo de La Seu d'Urgell (Lérida).

Sus hijos le acompañaban

El teniente ha detallado que los viajes de Ferrsuola se producían cada dos o tres meses entre aproximadamente 1991 y 1997 y que, a menudo, iba acompañada por alguno de sus hijos.

Zapata ha afirmado que informó a sus superiores y les mostró siempre su extrañeza ante la asiduidad de los viajes de Ferrusola, no obstante, ha insistido en que la prioridad no era investigar el fraude fiscal, sino el "dinero sucio", y que por entonces era difícil pensar que ese fuera el caso de la familia Pujol Ferrusola. "Nadie podía pensar que fuera dinero sucio", ha zanjado.

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