Tarradellas, el último

Pujol, Maragall y Montilla se quedan sin busto en la Generalidad

Mas inaugura la efigie del segundo presidente de la Mancomunidad, Josep Puig i Cadafalch, y proclama que con Josep Tarradellas "se acaba la serie".

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El presidente de la Generalidad, Artur Mas, inaugurando el busto del segundo presidente de la Mancomunidad de Cataluña, Josep Puig i Cadafalch, junto a la bisnieta de este.
Redacción
Martes, 27.01.2015 19:15

Los tres ex presidentes vivos de la Generalidad, el fundador de CiU, Jordi Pujol -imputado por fraude fiscal-, el socialista José Montilla y el ex socialista Pasqual Maragall, no tendrán un busto en el Pati dels Tarongers del Palacio de la Generalidad, como sí tienen sus predecesores en el cargo del siglo XX. Así lo ha anunciado este martes el presidente autonómico actual, Artur Mas. Que también se quedará sin busto, porque, según ha dicho, con el primer presidente de la Generalidad tras el franquismo, Josep Tarradellas, "se acaba la serie".

Así ha hablado Mas en el acto en que se ha inaugurado el busto al segundo presidente de la Mancomunidad de Cataluña -predecesora inmediata de la Generalidad moderna-, Josep Puig i Cadafalch -más conocido por su trabajo como arquitecto-, que ocupó el cargo entre 1917, cuando murió el primer presidente y fundador de la institución, Enric Prat de la Riba, y 1923, cuando la dictadura de Primo de Rivera colocó en su puesto a un militar, Carlos de Lossada, para disolverla dos años después. De hecho, este mismo martes se ha restablecido también, en su lugar original en el Pati dels Tarongers, el busto de Prat de la Riba, retirado por la dictadura franquista en 1939.

Los inmortalizados

Con el busto de Puig i Cadafalch, quedarán inmortalizados en el Pati dels Tarongers seis personas. El recinto acoge ahora los bustos de los dos presidentes que tuvo la Mancomunidad antes de la dictadura de Primo de Rivera, Prat de la Riba (1914-1917) y Puig i Cadafalch (1917-1923); los dos de la Generalidad en época de la Segunda República, Francesc Macià (1931-1933) y Lluís Companys (1933-1940, con el paréntesis 1934-36, cuando fue encarcelado por los Hechos de octubre y se suspendió el Estatuto de autonomía), inaugurados en 1984 y 1990, respectivamente, y los dos del exilio y la recuperación de la institución, Josep Irla (1940-1954) y Josep Tarradellas (1954-1980), inaugurados los años 2000 y 1999.

"El resto de presidentes no deben estar aquí", ha proclamado Mas, que ha argumentado que los ya representados "simbolizan toda la historia del siglo XX, marcada por la lucha por el autogobierno de Cataluña". 

Mas también ha aprovechado para aludir a su reto secesionista cuando ha pretendido compararlo con la puesta en marcha de la Mancomunidad, nacida con la finalidad de agrupar a las cuatro diputaciones provinciales catalanas, pero que posteriormente desbordó en mucho esas atribuciones. "Se aprovechó un pequeño resquicio legal para convertir una institución puramente administrativa en una auténtica institución política, que tenía proyecto, visión, que trabajaba, hacía gestión y tomaba decisiones", ha dicho Mas. "Ahora estamos un poco en el mismo terreno", ha añadido.

En el acto de inauguración del busto de Puig y Cadafalch ha estado presente el gobierno autonómico en pleno, además de descendientes del ex presidente de la Mancomunidad, y el presidente de la Diputación de Barcelona, entre otros representantes políticos.

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