Testigos no vieron nunca documentos suyos

La esposa de Oriol Pujol, desconocida en la empresa con la que dice que colaboraba

Un trabajador y un ex trabajador de la empresa del también imputado Sergi Alsina declaran ante la juez que no les consta que Anna Vidal tuviera papel alguno en operaciones por las que facturó grandes cantidades, como supuesto asesoramiento externo. La Fiscalía cree que estos pagos eran comisiones encubiertas a Oriol Pujol por favores políticos.

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Oriol Pujol, ex 'número dos' de CDC
Redacción
Martes, 13.01.2015 15:32

Malas noticias para Anna Vidal, esposa del ex número 2 de CDC Oriol Pujol y, como él, imputada en el caso de las ITV, después de que dos de los los testigos del caso hayan venido a abonar las tesis del fiscal, y a poner en entredicho la argumentación de la defensa. Oriol Pujol es también hijo del ex presidente de la Generalidad Jordi Pujol, imputado por otro caso junto con su esposa, Marta Ferrusola, y parte de sus siete hijos. En total, ocho de los nueve miembros del clan Pujol están imputados o acusados por diversas causas. Oriol Pujol se negó ayer a declarar ante la juez.

Vidal, imputada por un delito de cohecho, cobró de empresas del también imputado Sergi Alsina -amigo íntimo de Oriol Pujol- unos 700.000 euros entre 2005 y 2012 por supuestos trabajos de asesoramiento -entre los que destacan los realizados para las multinacionales japonesas Sony, Yamaha y Sharp en su proceso de deslocalización-. El fiscal, no obstante, cree que se trató de un asesoramiento "ficticio", que encubría el pago de comisiones a Pujol por proporcionarle contratos a través de sus influencias políticas. Y los dos testigos de hoy, un trabajador y un ex trabajador de Alta Partners, la consultora de Alsina, han dado fuerza a esta tesis, al explicar que nunca vieron ni a Vidal ni ningún documento elaborado por ella.

En sus declaraciones este martes ante la juez Silvia López Mejía, que instruye el caso de las ITV, los dos trabajadores de Alta Partners han explicado que ambos trabajaron en las operaciones para la deslocalización de Sony, Yamaha y Sharp, en las cuales la defensa asegura que participó también la empresa de Anna Vidal, como asesora externa, y facturando por ello. Y en su testimonio han explicado que ni conocían a Vidal, ni vieron nunca documento alguno en el que ella participara, ni les consta que tuviera ningún papel en las operaciones con las tres multinacionales japonesas.

Los dos testigos también han declarado que, si bien en ocasiones Alta Partners externalizaba algunas labores, no era normal que esto sucediera en trabajos que realizaban directamente ellos mismos, como fue el caso de las deslocalizaciones de Sony, Yamaha y Sharp.

"Medio ad hoc" para "justificar" los pagos a Vidal

Según un auto de la juez instructora del mes de octubre, existen "indicios de que las facturas giradas por Anna Vidal contra Sergi Alsina son elaboradas como medio ad hoc para justificar los ingresos que Alta Partners efectúa a las cuentas bancarias de las sociedades de Anna Vidal por servicios no prestados realmente por ella", sino prestados por Pujol al mover sus "influencias políticas".

Como ejemplo, el auto detalla el caso de la deslocalización de Sharp, en el que la multinacional contrató a Alta Partners por 3,2 millones de euros, para que le asesorara en la búsqueda de compradores para sus instalaciones en Cataluña. La sociedad de Alsina, a su vez, pagó a la de Vidal por un trabajo de asesoramiento que, según el auto, se limitó a "ocho hojas manuscritas con apuntes y referencias sobre las empresas candidatas, noticias de prensa e informes sobre las empresas recogidos de internet". Unas "hojas manuscritas" que los dos testigos de hoy martes ni siquiera llegaron a ver.