Tortura electoral

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Lunes, 19.01.2015 08:25

Me cuentan que hace años un grupo de españoles intrépidos se apareció en un pueblecito minúsculo del Nepal donde, entre el porro va, porro viene (hippysmo, divino tesoro…), la altura, etc, acabaron todos en fila india, agarrados por la cintura y cantando y bailando la cucaraaaaaaaaaachaaaaa por la única calle del pueblo. Los lugareños nepalíes observaban el espectáculo al principio atónitos, luego interesados, arrastrados por fin a la ibérica jarana. ¿Habrán de preguntarse un día perplejos antropólogos cómo llegó a ser conocida “La Cucaracha” en las estribaciones del Himalaya? ¿Surgirán de ahí maravillosamente inverosímiles teorías sobre el flujo de razas y tradiciones de la Humanidad?

Artur Mas empieza a parecerse al comisario Conesa, aquel mítico interrogador y torturador de la brigada político-social que nunca aceptaba un “no” o un “no me acuerdo” por respuesta

Por el mismo precio los tales antropólogos andarán sumamente entretenidos analizando el calendario electoral catalán de 2011 a 2016, por citar un período interesante. Nunca en la historia de un territorio se ha visto tanta saña por preguntar mil veces y de mil maneras distintas a la gente lo mismo, sin querer dar nunca por buena la contestación.

Artur Mas empieza a parecerse al comisario Conesa, aquel mítico interrogador y torturador de la brigada político-social que nunca aceptaba un “no” o un “no me acuerdo” por respuesta.

Humor negro aparte, ¿qué más necesita preguntar Artur Mas para darse cuenta de que si el pueblo catalán tiene algo archidecidido, es que él se tiene que ir? El 25 de noviembre de 2012 (cuando adelantó las elecciones autonómicas la friolera de no menos de dos años) pidió una mayoría absoluta ampliada y le dieron con toda la escobilla del váter en los morros: doce diputados menos. Montó un 9N que más parecía el Día del Domund que otra cosa y que si la Fiscalía en Madrid llega a mantener la calma como mucho habría merecido una portada de Charlie Hebdo. Sigue ahora para bingo con una nueva convocatoria electoral que a ver cuántos pelos se deja en la gatera. ¿Todos los que le quedan? De momento ya parece que no le quedan corbatas buenas.

Evidentemente siempre que planteas esto te intentan tirar arena a los ojos y hacer ver que, según como se arme el rompecabezas electoral, los independentistas crecen y ganan. Pues será por eso que se tienen que inventar lo de ir a las elecciones separados y sin hablarse pero con una “hoja de ruta” común con ERC. Toma hallazgo. ¿Lo sabe Arriola? ¿A ver cuándo le propone a Mariano Rajoy decir que el PP se presenta a las elecciones con candidaturas y listas separadas, pero con una “hoja de ruta” común con Podemos? Sería la bomba.

¿No se podría tirar por el balcón de la Generalidad más rápido?

Yo personalmente estoy fatigadísima con este suicidio político del ¿líder? de CDC a cámara lenta. ¿No se podría tirar por el balcón de la Generalidad más rápido? Más que nada para que Cataluña descanse de él y levante cabeza. Para que podamos ir a otra cosa mariposa, si es posible antes de que en el resto de España se harten definitiva y trágicamente de nosotros.

Encima hay otro problema añadido, y es que toda esta certidumbre complica la articulación de ciertas esperanzas, de ciertas alternativas. En los foros de Madrid empieza a ser muy seria la expectativa de que Albert Rivera sea cabeza de lista a las generales. Cada vez lo pide más gente. Por supuesto para acometer esa aventura, ese salto, esa apuesta donde quizás se cifre el futuro de este país, hay que decidir y resolver primero qué pasa con la candidatura de Ciutadans en Cataluña.

Llegan tiempos grandes, con retos y responsabilidades deslumbrantes. Por supuesto hay quien no tiene ningún interés en ponerlo fácil. Ni políticamente, ni electoralmente, ni humanamente. El comisario Mas, Artur Conesa, tiene toda la intención de seguir dándole de elecciones y de hostias al pueblo catalán hasta que este le conteste lo que quiere oír.

¿Seremos capaces de parar esta tortura? ¿O tendrán que venir los de Amnistía Internacional?

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¿Quién es... Anna Grau?
Anna Grau
Periodista y escritora. Ha sido delegada de 'Avui' en Madrid, corresponsal de 'Abc' en Nueva York y ha sido o es colaboradora de TV3, Catalunya Ràdio, RAC1, COM Ràdio, RNE, TVE, Telecinco, Antena 3, 13 TV y Televisión de Castilla-La Mancha. Actualmente firma desde Madrid en 'Abc' y en el digital 'Cuarto Poder'. Es autora de tres novelas y del ensayo 'De cómo la CIA eliminó a Carrero Blanco y nos metió en Irak' (Destino, 2011).
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