Revista de prensa

Esparta dice basta y El País anuncia el fin de la troika

Sostres escribe una crónica sobre la convivencia entre los Lara y los Godó y de cómo el editor de La Vanguardia acabó con la mascota del primer Lara. Pedro Sánchez busca casa en la Costa Brava.

13 min
Pablo Planas
Lunes, 2.02.2015 10:08

La troika ha muerto. Yanis Varufakis, el ministro de Economía griego, que ya es como de la familia, le habría asestado un rejón fatal en la grupa de Jeroen Dijssembloem, homólogo holandés y presidente del eurogrupo. Atenas impone a Bruselas un baño de realidad. El vecino molesto y moroso no quiere pagar. Es lo de siempre por mucho que uno no se bañe dos veces en el mismo río. El norte de Europa va a pasar por el arco de las Termópilas. Esparta ha dicho basta.

Resultará contradictorio que los espartanos, producto del frío y el hambre, estén en contra de seguir pasando frío y hambre, pero es así. La idea del "confort" es una tentación insuperable. La cuestión es que la Unión Europea plega velas y se aviene a negociar, como si Tsipras tuviera la sartén por el mango en vez de ser el primer ministro de los insolventes. Las palabras mutan. No es lo mismo rebelde que rebeldes. Lo insurrecto es tendencia y la insolvencia contrastada también. ¿Qué pasa? Que pague Merkel.

El efecto de la gestión de los economistas de la troika estresa a los países en quiebra. Sin embargo, han doblado la rodilla a las primeras de cambio. Eran un gigante con pies de barro. Los sicarios de la Comisión, el Banco Central y el FMI se han rilado. Primer round y punto para Tsipras y Podemos. En El País, que la troika ha hecho bluf es el encabezamiento de la portada. Firma la crónica Claudi Pérez, que escribe: "El brazo Ejecutivo de la Unión Europea se propone desmantelar la troika —la terna formada por Comisión, Fondo Monetario Internacional (FMI) y Banco Central Europeo (BCE)— como un gesto ante el nuevo Gobierno de Grecia si este acepta cumplir sus compromisos, según confirmaron ayer fuentes consultadas por este diario conocedoras de esa deliberación".

Continúa Pérez: "Bruselas busca una solución de compromiso para compaginar las demandas del nuevo Gobierno griego y las exigencias de los socios del euro. La Comisión Europea descarta una quita en Grecia que no apoya nadie en Europa, pero apunta que la reestructuración de la deuda —ampliación de plazos y reducción de intereses— está sobre la mesa, según las fuentes consultadas por este diario. Y, siempre que Atenas cumpla escrupulosamente con sus compromisos, el brazo Ejecutivo de la UE se propone desmantelar de una vez por todas la troika, la terna formada por Comisión, Fondo Monetario Internacional y Banco Central Europeo, según confirmaron ayer las mismas fuentes. El fin de la troika, símbolo de la austeridad aplicada al país en el último lustro, llegará si Grecia y los acreedores alcanzan un acuerdo y consiguen llegar sin accidentes al paso siguiente al rescate, que expira en febrero: una línea de crédito de precaución, el denominado rescate blando que nadie ha solicitado aún y que da margen como para acabar con esa extraña alianza entre Europa y el FMI sin provocar un estropicio".

Habrá acuerdo, pero se avecinan episodios de una singularidad plástica con muy pocos precedentes. Se van a romper los cinturones de los ministros económicos del euro de tanto bajarse los pantalones. Grecia lo peta. ¿Quién necesita corbata?

La prensa del día está rara. En el ABC revelan un entramado societario en torno al partido de Pablo Iglesias que les lleva a titular en portada "Podemos S.A.". El Mundo destapa que la esposa de Gustavo de Arístegui, ex diputado del PP y actual embajador en La India, "colaboró" con los servicios secretos de Marruecos y La Razón glosa la trayectoria de José Manuel Lara. En Barcelona, La Vanguardia sostiene que Rajoy no quemará ministros en las municipales y El Periódico, que faltan pisos en venta en las grandes ciudades, cosa que demostraría el aserto del tropiezo recurrente. En Ara, que el PSOE se reivindica como la izquierda "seria" y en El Punt-Avui, nueva entrega de la Cataluña del futuro con la teoría de que la Seguridad Social estaría garantizada.

Se impone el trabajo de minería y en las entrañas de un texto de María Jesús Cañizares en el Abc sobre la corrupción en Cataluña, el algoritmo de la revista de prensa detecta un contraste de términos que detiene el programa de rastreo en lo siguiente: "CDC intenta luchar contra ese estigma de la «mala praxis» y ha anunciado que firmará un convenio de colaboración con la ONG Transparencia Internacional ( TI) España para luchar contra la corrupción, después de que esta organización lo incluyera en la lista de los partidos políticos menos transparentes de España con una puntuación de 3,5 sobre 10. Con anterioridad, Convergència acordó elaborar un código de comportamiento destinado a dirigentes y miembros de la formación para que se comprometan a dimitir si se produce un comportamiento «ilícito o reprobable». Lo curioso es que quien hizo esa propuesta fue el exsecretario general de CDC, Oriol Pujol, inculpado por la trama de las ITV. Está el hijo de Jordi Pujol está imputado por los delitos de cohecho, tráfico de influencias y falsedad documental".

¿Oriol Pujol paladín de la transparencia? Está claro que las apariencias engañan y son un velo tras el que se oculta un armario sin fondo. El rastreador de noticias se detiene otra vez en la página dos de La Vanguardia, en la sección La Mirilla: "Hay una cosa que ya tiene muy clara el secretario general del PSOE: este verano, los pocos días de vacaciones que le reserve su apretada agenda los pasará, con su mujer y sus hijas, en Catalunya. Así lo decidió el pasado 14 de enero, justo cuando el presidente de la Generalitat, Artur Mas, anunció el adelanto de las elecciones catalanas al próximo 27 de septiembre. En cuanto oyó a Mas fijar la fecha electoral, se lo comunicó a su mujer, Begoña: “Este verano nos vamos a Catalunya!”. Así que la pareja ya está buscando alojamiento para pasar algunos días de agosto en alguna localidad de la costa catalana".

Lo de Sánchez y Cataluña se parece a aquello de Jordi Sevilla y Zapatero, cuando éste confesó que no tenía ni puta idea de economía y el primero le dijo que en un par de tardes le hacía un resumen. Y pasó lo que pasó. Un par de semanas en la Costa Brava y Sánchez puede acabar proclamando la república ibérica de Palamós.

Antes de que eso ocurra, sucederá lo de Andalucía y lo de las municipales, que como cuartos de final de la Copa de las Elecciones prometen emociones fuertes y trompazos políticos de primera magnitud. De las municipales es de lo que se habla en la edición catalana de El País, donde Clara Blanchar entrevista a Alberto Fernández, líder del PP en Barcelona y candidato local:

"P. ¿Cree que el debate soberanista contaminará el habitual eje izquierda-derecha?

R. Yo apostaré por el eje de la mejor Barcelona, que se proyecta con prioridad social, de empleo y atención a las personas, en los barrios y en el ADN Barcelonés que es el antídoto al independentismo. Si tiene que haber debate no es sumar Barcelona al proyecto independentista de Mas, sino reclamarle el trato capital que se merece en deuda, inversiones y financiación.

P. Las encuestas no les dan muy buenos resultados, puede haber pacto CiU-ERC, ha irrumpido Guanyem… ¿qué expectativas tienen?

R. Vamos a seguir siendo la sorpresa de las municipales. Hace cuatro años el PP creció dos concejales, de 7 a 9. Los mismos que subió CiU.

P. ¿Temen a Ciutadans?

R. Obtuvieron un 7% en el Parlament, pero Ciutadans no es mi adversario. Mi adversario es un Trias independentista y una izquierda cada vez más radical. La fragmentación por un lado y la concentración por otro, puede dar más protagonismo al PP. Empezamos siendo un partido testimonial en Barcelona y ahora ante un Trias debilitado por ERC estamos en condiciones de acercarnos mucho y esto nos abre muchas expectativas".

Todo es posible en un paisaje que ha perdido a una figura trascendental, el editor José Manuel Lara. Juan Manuel de Prada le dedica su artículo del Abc: "Hay muertes de personas que interpretamos como el fin de una era; a veces como la ratificación de ese fin, a veces como una premonición. La muerte de José Manuel Lara Bosch pertenece, sin duda, a esta categoría: con su muerte, vislumbramos melancólicamente la muerte de un sueño gozoso que alimentó nuestra juventud, el sueño de un mundo en el que editar libros podía llegar a ser un negocio para quien los editaba, y un medio de vida para quienes los escribíamos. Con la muerte de Lara, siento que yo también muero un poco (y tal vez un poco demasiado). (...) Sospecho que, durante estos últimos años de desplome del negocio editorial, los libros (por decirlo piadosamente) no habrán contribuido demasiado a mejorar la cuenta de resultados de José Manuel Lara Bosch. Y, sin embargo, el fallecido los mantuvo como orgulloso mascarón de proa de su imperio mercantil, por lealtad a la memoria del padre pero también, según me consta, por convicción propia y a sabiendas de que aquellos años dorados en que los libros eran comprados incluso por los que no leían, como signo de prestigio social o lenitivo de sus complejos, habían quedado atrás".

En El Periódico, Ferran Monegal expone la clave mediática y el sentido común comercial del editor: "En el 'Telenotícies vespre' (TV-3) recuperaron con acierto una intervención suya, en mayo de 2014, en un acto académico en el que se graduaba uno de sus hijos, y en el que tomó la palabra y dijo con su habitual ironía: «No conozco a nadie más que tenga la Creu de Sant Jordi y al mismo tiempo la medalla de oro de la Guardia Civil». ¡Ah! Este podría ser un buen resumen de la manera de ser y de actuar que han presidido la su vida. Editaba a Vizcaíno Casas y a Vázquez Montalbán, a Ussía y a Marsé. O sea, fue fiel a una norma que solía repetir: «Nunca confundo mi biblioteca personal con mi catálogo de libros». Ese espíritu de sabio eclecticismo, de pragmatismo libre, lo siguió cuando fue editor al mismo tiempo del 'Avui' y 'La Razón'. Y continuó con su mismo estilo en su imperio televisivo: A-3, suave con el Gobierno y familiar en los contenidos, y La Sexta tan guerrera, tan crítica".

En El Mundo y también sobre Lara, Salvador Sotres traza el esbozo de la gran crónica de Barcelona, al norte de San Gregorio Taumaturgo. Bienvenidos a Montepinar. Detalla Sostres: "Lara heredó de su padre la oscura relación con los Godó. José Manuel Lara Hernández y Javier Godó vivían en el mismo edificio de la calle del Doctor Fleming, el mismo inmueble que compartían con Javier de la Rosa y Antonio Asensio. A Lara Hernández -otra vez ese complejo- le molestaba que Godó viviera encima y él debajo, hecho que somatizaba simbólicamente. La bronca más estelar entre ambos se produjo un año que a la sección de Cultura de 'La Vanguardia' se le ocurrió publicar una crítica negativa sobre el Premio Planeta que se había concedido aquella misma semana. Estaba don Javier tomando el sol en el jardín comunitario con piscina que había en el tejado cuando irrumpió Lara padre apuntándole con un revólver y profiriendo toda clase de insultos y de amenazas. Godó, que pasó el miedo de su vida, llamó aquella misma mañana a su periódico para que hicieran lo posible por quedar bien con Planeta y su premiado. Toda clase de favorables reportajes y de amables entrevistas con el autor fueron publicadas. Con este aval, Godó fue, al cabo de unas semanas, al encuentro del viejo Lara y le dijo: «José Manuel, de verdad, no estés enfadado conmigo, yo no sabía que iban a publicar una mala crítica». A lo que Lara respondió: «Javier, de verdad, no estés enfadado conmigo, que yo tampoco llevaba el revólver cargado»".

Continúa el texto: "Pero Godó, no contento con esta conversación que todo lo daba por zanjado, quiso hacerse durante los días siguientes el simpático con su vecino del piso de abajo, y, al coincidir otra vez con él en el jardín del tejado, se dedicó a jugar con su perrito. Le dio unas croquetas que un camarero de Semon estaba sirviendo como aperitivo en aquel instante. Y una de ellas la lanzó con tan poca gracia que el perrito de don José Manuel no pudo frenar en su carrera al ir a obtenerla y se precipitó al vacío. El pobre animal encontró la muerte en la acera. Esta fúnebre anécdota explica muy bien la relación entre los Lara y Godó, pero también la relación entre un determinado tipo de ricos catalanes, que cuando más peligrosos resultan es cuando quieren agradarte".

Vecinos...

2 de febrero, Nuestra Señora de la Candelaria. Hay que recoger el pesebre.