La ceremonia de los Premios Gaudí, un nuevo acto de reivindicación secesionista

La gala anual de la Academia del Cine Catalán es aprovechada por su presidenta, Isona Passola, para cargar contra el Gobierno y aplaudir a la Generalidad. "Ahora la hostil madre patria nos jode más [que en el franquismo]", asegura Ventura Pons. "Me gustaría que esta gala Gaudí bien pronto la pudiésemos hacer en un país libre", señala Carme Sansa.

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Un cartel de 'Catalonia is not Spain', protagonista de la ceremonia de entrega de los Premios Gaudí
Redacción
Lunes, 2.02.2015 00:15

La ceremonia de entrega de la VII edición de los Premios Gaudí -que organiza la Academia del Cine Catalán- se ha convertido en un nuevo acto de reivindicación independentista, debidamente difundido por TV3 en prime time este domingo.

La presidenta de la Academia, Isona Passola -una conocida activista en favor de la secesión, directora del polémico documental L'endemà, en el que se compara a España con un maltratador- ha aprovechado su discurso para cargar contra "el Estado central" porque "nos había dejado sin ninguna ayuda", porque "el 21% del IVA había masacrado las salas" y porque no había luchado suficientemente contra la piratería.

En cambio, ha aplaudido a la Generalidad: "Buscábamos soluciones y la solución nos vino por parte de la Consejería de Cultura [...] con una pequeña tasa [sobre internet] para poder nutrir los fondos para hacer cine catalán". Y ha dado las gracias al consejero de Cultura, Ferran Mascarell. También ha destacado el apoyo de la "televisión nacional" -TV3- al cine catalán. "Nos queda encontrar el público", ha lamentado.

Passola ha añadido que "el cine y la libertad siempre van juntos" y ha concluido su discurso señalando que "pase lo que pase en este país [por Cataluña], un salo adelante lo hará", en referencia al proyecto independentista de CiU y ERC.

Ventura Pons: "Ahora la hostil madre patria nos jode más [que en el franquismo]"

Otro momento significativo de la gala lo ha protagonizado el director de cine Ventura Pons -otro conocido activista independentista-, que ha recibido el Gaudí de Honor. "Hasta bien entrados los setenta, el tentáculo del franquismo hacía estragos; pero ahora la hostil madre patria todavía nos jode más", ha señalado en su discurso, y ha animado a los cineastas catalanes a "plantar cara".

Pons ha explicado que, antiguamente, se decía que si en una película salía "un taxi amarillo", "icónico" de Barcelona, "no encontrarás quién te compre la película en el mercado hispánico". "Era un distintivo molesto", ha subrayado. Y ha asegurado que esta situación "sigue" ocurriendo. En el vídeo de homenaje a Pons que se ha proyectado previamente, no ha faltado un cartel con el lema 'Catalonia is not Spain'.

Carme Sansa reivindica "un país libre"

La actriz Carme Sansa -colaboradora de la Assemblea Nacional Catalana (ANC)- también se ha apuntado a la propaganda independentista. "Quiero manifestar un deseo personal: me gustaría que esta gala Gaudí bien pronto la pudiésemos hacer en un país libre", ha proclamado antes de entregar el premio a la mejor película.

Lo cierto es que durante la dos horas y media que ha durado la ceremonia no ha habido ni una sola crítica al Gobierno autonómico, pese a que suele ser habitual en estas ocasiones cargar contra el poder. Solo el presentador, Àngel Llàcer, se ha permitido dos breves e inocuos chascarrillos en tono de humor sobre las diferencias entre Mas y Junqueras, y sobre la familia Pujol.

No es de extrañar que el presidente autonómico no haya perdido la sonrisa durante toda la gala. Tal vez, como ocurrió hace dos años, el guión de la ceremonia también ha sido supervisado por la propia Generalidad.

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