Monedero regulariza sus cuentas con la Agencia Tributaria

En esta segunda declaración, Monedero ha incluido los 425.150 euros que facturó por parte de su empresa -Resistencia Motiva 2- por haber asesorado durante 2010 a los gobiernos de Bolivia, Nicaragua, Venezuela y Ecuador en relación a la creación de una divisa única para América Latina.

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El ex 'número 3' de Podemos, Juan Carlos Monedero
Viernes, 6.02.2015 13:20

El ‘número tres’ de Podemos, Juan Carlos Monedero, ha entregado hace apenas una semana a la Agencia Tributaria una declaración complementaria y fuera de plazo de la que ya presentó en la declaración del IRPF del último ejercicio.

En esta segunda declaración, Monedero ha incluido los 425.150 euros que facturó por parte de su empresa -Resistencia Motiva 2- por haber asesorado durante 2010 a los gobiernos de Bolivia, Nicaragua, Venezuela y Ecuador en relación a la creación de una divisa única para América Latina.

A pesar de las declaraciones contra el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, acusándole de quererle "meter miedo" y alegando tener todas sus cuentas "en regla", finalmente el dirigente de Podemos ha decidido realizar la declaración complementaria para evitar una eventual inspección de Hacienda.

Objetivo: evitar el delito fiscal

Con esta nueva declaración Monedero queda exonerado de cualquier posible delito fiscal por el importe defraudado, y no hay sanción, que sí habría tenido que pagar con el requerimiento. Solo deberá pagar un recargo por haber presentado esta segunda declaración fuera de plazo que va desde el 5% del dinero que debería haber pagado si declara los ingresos antes de tres meses de finalizado el plazo, hasta un 20%, más intereses, si ha transcurrido más de un año desde el plazo legal.

La cantidad declarada de sus trabajos por los gobiernos latinoamericanos no serían los únicos fondos que Monedero ha intentado regularizar. En diciembre solicitó la compatibilidad en la Universidad Complutense para hacer los trabajos externos que ya había cobrado con los gobiernos latinoamericanos. La ley de incompatibilidades exige un permiso previo.