Señala que en Cataluña hay casi una "independencia fáctica"

Muñoz Machado propone reformar la Constitución para "reconstruir lo derribado" con la sentencia del Estatuto

El catedrático y académico aboga por una solución que "conjuga el derecho a decidir de Cataluña con el derecho a decidir sobre su futuro del resto de los españoles".

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El catedrático de Derecho Administrativo y académico Santiago Muñoz Machado, en su conferencia en el Auditorio de la Torre Agbar
Redacción
Jueves, 12.02.2015 17:32

El catedrático y académico Santiago Muñoz Machado ha planteado este jueves en Barcelona su particular receta para una tercera vía -sin emplear este término-, que permita "conjugar" tanto las "reclamaciones" de parte de la sociedad catalana de ejercer el denominado "derecho a decidir", que cree que deben ser atendidas, como el "derecho a decidir" del conjunto de la ciudadanía española. Una receta que pasa por "reconstruir lo derribado" con la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto -que lamenta-, reformando la Constitución para darle cabida, y por acabar con el "inmovilismo" del Gobierno en la cuestión catalana.

En una conferencia en el Auditorio de la Torre Agbar, en Barcelona, en la que ha presentado su libro Cataluña y las demás Españas ante unos 250 asistentes que casi llenaban el recinto, el catedrático de Derecho Administrativo de la Universidad Complutense de Madrid y académico de la Real Academia Española y de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas ha teorizado que las reivindicaciones secesionistas catalanas se basan fundamentalmente en tres motivos o modelos.

Por una parte, Muñoz Machado ha citado unas "singularidades históricas" que reconoce, y que aboga por reconocer. Por otra, el "agotamiento del sistema autonómico" creado a partir de 1978, con una especial crítica al "disparate" del 'café para todos'. Finalmente, el mimetismo con otros territorios, como Quebec o Escocia, que también han aspirado a la independencia, incluso con menos "títulos históricos" que Cataluña.

Relativizando 1714

En cuanto a las "singularidades históricas" de Cataluña, Muñoz Machado se ha remontado a la Guerra de Sucesión y a los decretos de Nueva Planta de 1707 a 1716, que supusieron la liquidación de las "instituciones propias" de los reinos de la antigua Corona de Aragón, que fueron sustituidas por las de Castilla. Muñoz Machado, no obstante, ha relativizado en parte este punto como fuente de reivindicaciones secesionistas -o nacionalistas- en Cataluña.

Así, ha razonado que, además de que se mantuvo íntegro el "derecho privado" catalán, las demandas para recuperar las instituciones propias apenas se produjeron durante el siglo XVIII, y que no fue hasta finales del XIX y principios del XX cuando se articuló el "catalanismo político". Que obtuvo su primera "recuperación" con la Mancomunidad, y, ya durante la II República, una "excelente" solución.

Este "invento extraordinario" es lo que Muñoz Machado denomina "autodeterminación interna" de Cataluña, articulado en el Estatuto de Núria, de 1932, redactado incluso antes de que se aprobara la Constitución republicana, y por el cual se decide sobre la "autoorganización" de Cataluña dentro del Estado, se establecen "las competencias que se asumen" y las "relaciones intergubernamentales" entre Cataluña y el conjunto de España. Una fórmula, según Muñoz Machado, "sin parangón dentro de la historia europea hasta entonces".

La fórmula, como ha señalado Muñoz Machado, se parece "como una gota de agua a otra" a la aplicada en la Constitución de 1978. Con la salvedad, "que los constituyentes no supieron o pudieron" prevenir, de que se trataba de una "solución específica para Cataluña, no para extenderse al resto del país".

El 'café para todos', un "disparate"

En este sentido, Muñoz Machado ha señalado como un error el 'café para todos', porque representó "equiparar unidades políticas que no son equiparables", y ha lamentado la "uniformización" del modelo. Pero también ha criticado la principal iniciativa para deshacer esa uniformización, el Estatuto de Autonomía de Cataluña de 2006.

Para Muñoz Machado, el Estatuto "incurrió en un error técnico, jurisdiccional, jurídico", al incorporar en el texto elementos "propios de una Constitución", y que entraban en contradicción con la propia Constitución. "Un Estatuto no es una Constitución", ha señalado. Indicando que, si las aspiraciones que recoge el Estatuto se pretenden "a costa" de la Constitución, antes habría que "tocar también a esta".

Dicho lo cual, también ha criticado el recurso del PP al Estatuto que culminó en la sentencia del Tribunal Constitucional (TC) de 2010 que lo recortó para adecuarlo a la Constitución. Y es que Muñoz Machado, aunque ha reconocido que "critica" la sentencia, ha precisado que "lo peor es el recurso", y que este no se debería haber interpuesto, porque "el TC no está para esas cosas". "Si se hubieran impugnado los estatutos aprobados desde 1979, el TC hubiera encontrado defectos análogos", ha advertido.

La querella a Mas "no lleva a ningún sitio"

También en relación con el recurso a los tribunales como respuesta al reto secesionista, Muñoz Machado ha sido muy crítico con la decisión de querellarse contra al presidente de la Generalidad, Artur Mas, por haber celebrado el simulacro de consulta secesionista del 9 de noviembre. "No nos lleva a ningún sitio", ha afirmado. "La justicia no sirve para resolver problemas políticos, para eso está la política", ha remachado.

En cuanto a los modelos internacionales del secesionismo, ha sido crítico con el "modelo a seguir" del Quebec. Ha celebrado la "bien fundada" sentencia del Tribunal Supremo de Canadá de 1998 que especificó que el "principio democrático, cuando se exige por una parte importante de la población con su historia propia, debe escucharse en referéndum". Pero ha alertado de los vacíos de la sentencia para el momento posterior al referéndum. Así, explica que, en caso de victoria independentista, el Supremo canadiense solo indica que "el Estado debe negociar" con el territorio que pretende separarse. Pero no indica qué hacer si la negociación no prospera.

Este vacío, en realidad, lo cubre el entorno secesionista con el concepto de "declaración unilateral de independencia", siguiendo el modelo de Kosovo, que sirve al separatismo para "saltar sobre las resistencias del Estado". Y ha alertado de que "algo de eso está ocurriendo ya por parte de la clase política catalana", que procura que "la Constitución no se aplique mucho" y que las sentencias judiciales "no se cumplan como es debido". En este sentido, Muñoz Machado ha afirmado que en Cataluña existe ya una "aproximación" a un "Estado de hecho", o a una "independencia fáctica".

"Reconstrúyase lo derribado"

Expresados los antecedentes y las causas, Muñoz Machado ha presentado sus soluciones. Que pasan por "estudiar con seriedad" las reclamaciones catalanas en cuanto a organización institucional, competencias y atribuciones y relación con el Estado. En resumen, se trataría de reformular las reivindicaciones que planteó el Estatuto de 2006 -incluyendo "acoger sin temor algunos elementos simbólicos-, y reformar la Constitución para que tenga cabida en ella."Reconstrúyase lo derribado y plantéese de otra forma", ha pedido.

En cuanto al procedimiento formal, Muñoz Machado ha señalado que la imprescindible reforma constitucional se debe aprobar en referéndum en toda España. Con lo cual "así conjugamos el derecho a decidir de Cataluña con el derecho a decidir sobre su futuro del resto de los españoles".

Muñoz Machado ha concluido su conferencia con un argumento para aplicar su fórmula. Ha explicado que, según las encuestas, una amplia mayoría de catalanes -incluyendo a parte de los que en la misma encuesta se declaran independentistas- "firmaría una solución semejante". "Espero, entonces, que sirva para algo lo que he contado", ha concluido.

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