Revista de prensa

Revolución bolivariana, operación Rivera y caos turístico

Más detalles sobre la financiación venezolana de Podemos en Abc y El Mundo. La Vanguardia y El Periódico polemizan sobre el turismo en Barcelona. El Ara repara en la irrupción de Rivera y Bosch en Madrid.

15 min
Pablo Planas
Lunes, 23.02.2015 10:14

Los periódicos impresos de la mañana son una previa de lo que ocurrirá esta tarde en el parlamento catalán, con las comparecencias de Jordi Pujol, su esposa Marta Ferrusola y el primer hijo de ambos, Jordi Pujol Ferrusola. A las tres está señalado el comienzo de la sesión que se prevé larga, intensa y huera, en gran parte porque los asuntos a tratar son materia judicial. Aún así, un Pujol en el "Parlament" siempre es garantía de espectáculo y más sin concurren los jefes de filas parlamentarios para preguntar a Pujol de dónde procede la fortuna; a Ferrusola por qué viajó tantas veces a Andorra y a JPF por sus relaciones con el actual presidente de la Generalidad, Artur Mas.

Esas tres cuestiones son las que encabezan la portada de El Periódico. La crónica es de Rafa Julve y arranca así: "Francesc Cabana, cuñado de Jordi Pujol, explicaba el lunes pasado que pocos días después de que el 'expresident' compareciera en el Parlament para hablar de su fortuna oculta le reprendió: "Fue muy mal, Jordi". El fundador de CiU, que el 26 de septiembre había despreciado las preguntas de la oposición y se había limitado a abroncar a diestro y siniestro, le respondió: "Sí, sí. Ya me doy cuenta". A partir de las tres de esta tarde tiene la oportunidad de resarcirse en la comisión de investigación que se creó a raíz de su última intervención en la Cámara. También es el turno de su esposa, Marta Ferrusola, y de su primogénito, Jordi, los primeros de un desfile familiar que proseguirá los próximos dos lunes con la presencia de los otros seis miembros del clan. No hay grandes esperanzas en que aclaren gran cosa. Incluso la mayoría de partidos temen que hagan acto de presencia pero den la callada por respuesta, como hicieron Fèlix Millet y Jordi Montull en su momento. Dependerá de su capacidad de aguante ante las embestidas que les lanzarán desde las butacas de enfrente".

Otra previa es la que firma Germán González en El Mundo: "«Es un tema personal suyo y de su familia». Esta afirmación, con variantes sintácticas, es la que más usó el president de la Generalitat, Artur Mas, en su comparecencia en el Parlament hace 15 días para desmarcarse de la confesión de Jordi Pujol en relación al dinero que su familia tenía en cuentas andorranas desde principios de la década de los 80 del pasado siglo. Mas, que en la misma comisión parlamentaria se refirió de nuevo a Pujol como su «padre político», quiso dejar claro que desconocía esta fortuna oculta hasta que el propio ex presidente se lo explicó la mañana del mismo día en que lo hizo público enviando una carta a varios medios de comunicación catalanes. (...) Presionado por sus socios de ERC, los mismos que votaron a favor de su comparecencia parlamentaria, Mas renegó de la figura de Pujol para salvar su carrera política. En el Parlament, afirmó que la Agencia Tributaria de Cataluña abrió diligencias «administrativas» al conocer la confesión de presunto fraude fiscal de Jordi Pujol, argumentando que actúa en defensa del «erario público catalán», sin ofrecer más detalles, ya que la ley lo impide".

Prosigue la crónica: "Los casos de corrupción que afectan a la familia Pujol han obligado a CiU a sacrificar políticamente al ex president permitiendo la declaración del matrimonio Pujol Ferrusola y de sus siete hijos -además de algunas nueras- en la comisión parlamentaria. Jordi Pujol Ferrusola y su hermano Oleguer tienen investigaciones abiertas en la Audiencia Nacional por presunto blanqueo de dinero. Incluso, el primogénito deberá responder como imputado en el Juzgado de Instrucción número 31 de Barcelona el mes próximo por su gestión de la fortuna familiar que dejó su abuelo en Andorra".

En La Razón, J. M. Zuloaga enmarca la comisión parlamentaria en las pesquisas policiales sobre los múltiples frentes del escándalo: "Los investigadores de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Comisaría General de Policía Judicial (CGPJ) del Cuerpo Nacional de Policía, que trabajan en el asunto del presunto cobro en Cataluña de comisiones ilegales, entre ellas por parte de Jordi Pujol Ferrusola, han llegado a la conclusión de que, en un determinado momento, alguien decidió, para beneficio propio o de su grupo, que del 3% que se exigía en un principio para la adjudicación de obras había que pasar al 5%". En teoría, habría sido el mayor de los Pujol quien habría decidido encarecer las comisiones con el siguiente reparto: el tres por ciento para financiar el partido y el dos por ciento para el sostenimiento de la familia.

Sobre la agencia tributaria catalana que abrió "diligencias" tras la confesión escribe María Jesús Cañizares en el Abc. Alude el párrafo a Joan Iglesias, el experto fiscal del Estado propio: "Quien está llamado a ser el Montoro del nuevo Estado catalán se presenta en los cenáculos económicos como «Asesor personal del ‘president’». No puede haber mejor tarjeta de presentación. Lástima que el propio Artur Mas haya reconocido que la hacienda propia nunca será posible hasta que Cataluña sea independiente. Lo hizo en la presentación del libro de Iglesias «Una hacienda a la catalana». Su reflexión coloca a su «asesor personal» en el limbo de las estructuras de Estado, pues más allá de teorizar, especular o reforzar (que lo necesita) la Agencia Tributaria Catalana dentro de las competencias asignadas estatutariamente -cabe recordar que las 17 comunidades autónomas tienen su agencia coordinada con la estatal-, Iglesias tiene un escasísimo margen de maniobra. Eso sí, Mas le ha convertido en el inspector de Hacienda mejor pagado de España: 102.000 euros al año. Un sueldo caído del cielo soberanista. Y si la cosa sale mal, siempre puede volver al cuerpo nacional de inspectores".

Del cielo bolivariano caía el dinero de Podemos, el partido de Iglesias, Errejón, Monedero. Sin salir del diario monárquico, Javier Chicote aborda el expediente del intento de compra de una televisión local en España: "El número tres de Podemos, Juan Carlos Monedero, despreció al nuevo presidente de Venezuela tras la muerte de Hugo Chávez porque Nicolás Maduro no le dio 1,2 millones de euros para comprar un canal de televisión local en España. Lo cuenta en primera persona a ABC Enrique Riobóo, el proprietario de Canal 33, la emisora madrileña en la que se emitía La Tuerka, el programa presentado por Pablo Iglesias. Los actuales líderes de Podemos negociaron en 2013 con Riobóo la compra de su canal. El 5 de marzo de ese año murió Hugo Chávez y «Monedero se fue a Venezuela, donde estuvo alrededor de un mes». A su regreso, Pablo Iglesias envió un mensaje al móvil del dueño del canal diciéndole que «Monedero ya había vuelto de Venezuela». Los tres se citan el 21 de abril para negociar la venta de la televisión local con los fondos que había conseguido Monedero del régimen chavista. Riobóo pedía 1,2 millones de euros por Canal 33, pero «Pablo y Monedero sólo me ofrecen 200.000 euros», relata el periodista gallego afincado en Madrid".

Pero de Chávez, el militar, a Maduro hay un mundo: "Es entonces cuando Monedero le narra que no ha conseguido de Maduro todo el dinero que le pedía. «Monedero tenía más sintonía con Chávez, que es el que lo nombra asesor y el que lo impulsa. Para justificar la oferta a la baja, Monedero me explica que Maduro tiene un perfil político muy bajo, muy bajo, muy bajo y que no ve tan claro que en España pueda haber una revolución bolivariana», que era el objetivo de los líderes de Podemos, usar un canal de televisión propio como elemento propagandístico. Riobóo recuerda las palabras exactas de Monedero: «Me dijo que Chávez era un político con mayúsculas, de raza, mientras que Maduro es un conductor de autobús al que se le escapa el bus, que es Venezuela, un conductor de autobús que ha perdido la dirección del país». Antes de entrar en política, el actual presidente de Venezuela fue conductor de autobús de la empresa municipal de Caracas".

¿Una revolución bolivariana en España? En Venezuela y según la portada de El Mundo, tal revolución ya está en marcha y consiste en la amenaza de expropiación de las empresas españolas radicadas en Caracas. Carlos Segovia expone en su crónica que Teléfonica, Repsol y BBVA, entre otras empresas, tienen en riesgo en ese país más de nueve mil millones de euros según un informe oficial del Ejecutivo de Rajoy. Añade Segovia: "Las declaraciones de prpio Maduro en la noche del viernes sobre la existencia de un eje que conspira contra su poder desde España, Colombia y Estados Unidos han agregado preocupación al Gobierno de Mariano Rajoy".

En El País la primera noticia de la portada apunta que el gobierno regional de Madrid paga "primas" a los jueces a través de Indra, la empresa donde trabaja Josep Pujol Ferrusola, el único de la saga que no está imputado. En este asunto no tiene nada que ver, en principio. José Antonio Hernández firma el texto:

"El Gobierno de la Comunidad de Madrid mantiene desde 2011 un pacto con la firma tecnológica Indra para que esta multinacional pague retribuciones periódicas, establecidas por contrato, a jueces, fiscales, secretarios y funcionarios judiciales a cambio del asesoramiento que estos prestan en el desarrollo de nuevas aplicaciones informáticas que permitan agilizar la justicia madrileña. En total, son 32 los juristas que han intervenido (muchos siguen haciéndolo), entre ellos el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Francisco Vieira, en unas tareas de asesoramiento que, de momento, han supuesto a Indra un desembolso cercano a 230.000 euros".

Contiúa Hernández: "Paga Indra porque así lo establecen las bases del concurso público que ganó esa empresa, según fuentes de la compañía, pero la orden de esos pagos proviene de la Consejería de Justicia de Madrid, a través de su filial 100% pública ICM (Agencia Informática y de Comunicaciones de la Comunidad de Madrid). Las relaciones contractuales entre ICM e Indra están siendo investigadas por el juez de la Audiencia Nacional Eloy Velasco en el marco de la Operación Púnica, ante los numerosos indicios que apuntan a la existencia en el pasado de facturaciones falsas del Gobierno de Ignacio González a través de Indra. El actual consejero de Justicia de Madrid, Salvador Victoria, es uno de los res aforados que han salido salpicados en la red púnica".

Actualidad local. La Vanguardia abre a todo trapo con un sondeo sobre el turismo en Barcelona en el que se afirma que el 80% ve positivo el turismo y que la ciudad ha mejorado en los últimos cuatro años: "La mayoría de los residentes en Barcelona cree que la ciudad ha mejorado en los últimos cuatro años, según la encuesta realizada por Feedback para La Vanguardia. La gran mayoría de los consultados, ocho de cada diez, considera que la afluencia de turistas es beneficiosa para la ciudad, aunque crece el número de quienes piensan que su aumento está saturando algunas zonas. Asimismo, es mayoritaria la opinión favorable a que el Ayuntamiento ayude a que los comercios históricos puedan seguir con su actividad".

Y mientras La Vanguardia comienza la campaña de Trias, en El Periódico la visión sobre el turismo es muy diferente. "Los barceloneses reclaman un giro al 'boom' turístico",titulan en un faldón de portada. La crónica es de Josep Saurí: "«Espero que la gente no venga con una lista de quejas, sino de propuestas y aportaciones», decía días atrás la teniente de alcalde de Economía, Empresa y Empleo, Sònia Recasens, cara a la audiencia pública sobre el modelo turístico de Barcelona que se celebrará mañana, a las siete de la tarde, en la biblioteca Joan Fuster. Más que probablemente va a haber de todo, propuestas y quejas, y en abundancia. Así ha ocurrido en los últimos años tanto en los centenares de cartas de ciudadanos en torno a los efectos del boom turístico de la ciudad publicadas por EL PERIÓDICO como en los distintos debates al respecto que el diario ha impulsado, y ha vuelto a ocurrir en el que ha abierto en estos días. Numerosos ciudadanos han expuesto tanto su diagnóstico sobre el modelo turístico barcelonés (o, a su juicio, la ausencia de este) como sus recetas, dispares pero con un objetivo por lo general compartido: hallar un equilibrio entre la Barcelona para los visitantes y la Barcelona para los barceloneses, potenciar el turismo de ciudad sin que esta quede reducida a una ciudad de turismo. En palabras de José Minguell (administrativo, 39 años, L'Hospitalet), «que el turismo sea la gallina de los huevos de oro no implica que todo valga»".

El resumen de una larga serie de testimonios es: "El incivismo de algunos turistas es, en efecto, motivo de amargura, y no solo para quien sufre el jolgorio o la bronca desde el otro lado del tabique. Pero la sensación que embarga a muchos barceloneses de pérdida individual y colectiva, en su calidad de vida y en la relación con su ciudad, y que achacan al boom turístico tiene muchas otras caras: las mareas humanas del entorno de la Sagrada Familia, el Gòtic, la Rambla o la Boqueria; las flotas de autobuses en espera con los motores en marcha, las ristras de tiendas de suvenires donde hubo un vigoroso y variado tejido comercial, las cervezas a ocho euros y las fideuás de cartón piedra, los precios imposibles para alquilar una vivienda en el barrio de toda la vida. En resumen, sienten que Barcelona ya no es suya, o no es tan suya como lo era. Porque el monocultivo turístico le arrebata parte de su identidad, y porque les arrincona, les expulsa incluso. Así las cosas, los barceloneses reclaman por un lado una apuesta decidida por el turismo de calidad y, por otro, apoyo institucional para emprender la reconquista".

Singularmente, los periódicos soberanistas dedican sus portadas a la política nacional. El Ara repara hoy en que está en marcha la "Operación Rivera" y la compara con la operación Roca, pero al revés: "reformar España para frenar Cataluña". Además, juzga "paradójico" que UPyD y el PP señalen la catalanidad de Ciudadanos como motivo de desconfianza hacia el partido de Rivera. Joan Rusiñol firma el texto: "El Madrid que siempre está cerca del poder, gobierne el PP o el PSOE, hace tiempo que promociona a dos catalanes: Albert Rivera, el líder de Ciutadans, y Josep Ramon Bosch, presidente de Societat Civil Catalana. Les gusta escuchar su discurso desacomplejado sobre la unidad de España, ya sea en foros de opinión más o menos influyentes o en cenas informales en un ático cercade la avenida de la Castellana. Ahora que la legislatura llega al final y se abre un tiempo incierto, estos núcleos madrileños -formados por empresarios, periodistas, altos funcionarios del Estado- buscan lamanera de influir y evitar que el sistema nacido en 1978 acabe hecho añicos".

En El Punt Avui se refieren el próximo debate sobre el estado de la Nación como "el último debate del bipartidismo" y auguran la irrupción de Ciudadanos y Podemos en el Congreso. Ni una línea de los Pujol en portada.

Mañana, los oscar en papel.

23 de febrero, santoral, San Policarpo, Juan Segador, Milburga y Sireno.