Vidal: "No habrá ejército, desde Cataluña aportaremos a la OTAN lo que hemos aportado siempre: un libro y una rosa"

El juez Vidal se equipara a Martin Luther King; pide a los medios que no remuevan sus problemas judiciales; matiza que la "cooficialidad" del castellano en la Cataluña independiente que plantea su Constitución solo será "temporal", y no sale demasiado bien parado de su apelación al "mandato de nuestros antepasados".

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El magistrado de la Audiencia Provincial de Barcelona Santiago Vidal
Alejandro Tercero
Domingo, 1.02.2015 03:20

"No pensamos atacar a nadie y no queremos que nadie nos ataque. Entonces, ¿para qué queremos un ejército? Ninguno de nosotros quiere ver a ningún catalán perder su vida en ningún conflicto armado, sea donde sea. Y la forma de conseguir eso es no tener fuerzas armadas. Ni a nivel interior ni a nivel exterior. Evidentemente, tendremos que hablar en su día con la OTAN o con quien sea para establecer qué mecanismo de colaboración podemos aportar. Pues desde Cataluña aportaremos lo que hemos aportado siempre: un libro y una rosa".

Así ha justificado el juez Santiago Vidal la ausencia de ejército en la hipotética Cataluña independiente que propone en el borrador de Constitución que ha hecho público este sábado. Y ha insistido en que, a cambio, Cataluña podría aportar "tecnología, por ejemplo, radares o periscopios de submarinos". "Es decir, cualquier cosa que pueda servir para poner paz en algún lugar del mundo donde haya guerra, pero que no sea nunca ningún arma concreta que permita quitar la vida a otro ser humano esté donde esté", ha remachado.

Se equipara a Martin Luther King

En la presentación de Vidal -en realidad ha hecho dos, una para los medios y otra abierta al público- no han faltado otros momentos surrealistas y algunas matizaciones a su texto bastante significativas.

Entre los primeros se podría incluir su equiparación con Martin Luther King al hablar del contencioso que tiene abierto en el Consejo General del Poder Judicial por dedicarse a promover la ruptura del Estado:

"Sabía que habría determinados riesgos y desde el principio dije que asumiría todas las responsabilidades. Evidentemente, no pensaba que la reacción visceral y autoritaria del Gobierno y del Poder Judicial sería la que está siendo, pero no me arrepiento absolutamente de nada. Me defenderé hasta el último momento. No le llego ni a la suela de los zapatos a Martin Luther King, evidentemente, pero yo también tengo un sueño: yo veré el nacimiento del Estado de la República de Cataluña ejerciendo como juez".

Pide a los medios que no remuevan sus problemas judiciales

En relación a esa misma cuestión también sorprende la petición que ha hecho a los medios para que no den publicidad a su contencioso judicial:

"La filtración de la noticia ayer [por el viernes] por parte de la Fiscalía General del Estado al diario El Mundo -qué casualidad que siempre es al mismo diario- ha sido absolutamente intencionada, y su intención seguramente es tapar o solapar todo lo que pueda una presentación capital y abierta a la ciudadanía como es el acto de hoy. Por tanto, os pediría sinceramente a todos los medios de comunicación que no les hagamos el juego, que no entremos en este trapo".

La "cooficialidad" del castellano solo será "temporal"

En cuanto a las matizaciones cabe destacar la relativa a las lenguas de la supuesta futura República catalana que dibuja Vidal. Su texto plantea que el castellano sea "cooficial", mientras que el catalán será "oficial", "propio" y "preferente". Pero en el acto de presentación ha ampliado esta cuestión.

Al parecer, esa cooficialidad del español solo será "temporal". "Hacemos una cláusula de salvaguarda [con el castellano], de respeto, por razones de convivencia, emocionales, afectivas, teniendo en cuenta la realidad sociolingüística de la Cataluña actual, y con un carácter temporal, porque la próxima generación habrá pasado esta tortura -como dicen en Madrid- de la inmersión lingüística y ya no necesitará la cooficialidad del castellano", ha explicado. En su previsión es que "nuestros hijos y nuestros nietos sabrán hablar y escribir perfectamente el catalán, que será su lengua propia y oficial, y por descontado el castellano, porque será el del país vecino, en el sur", además del francés, el inglés, el alemán y, tal vez, el chino.

Aclamado por el público, entre el que no había ningún consejero

Como si se tratase de una estrella de rock o un crack futbolístico, Vidal ha sido aclamado por el público asistente a la presentación de su Carta Magna. No han faltado las omnipresentes presidentas de la Assemblea Nacional Catalana (ANC), Carme Forcadell, y de Òmnium Cultural, Muriel Casals, así como el presidente de la Associació de Municipis per la Independència (AMI), Josep Maria Vila d'Abadal, y el eurodiputado de ERC Josep Maria Terricabras.

Sin embargo, ningún miembro del Gobierno autonómico ha acudido al acto -que ha sido retransmitido en directo por TV3-, aunque el presidente de la Generalidad, Artur Mas, ha salido en defensa del magistrado, acusando al Estado de falta de "calidad democrática" y de querer "represaliar" a Vidal por "defender una idea".

El paradójico "mandato de nuestros antepasados"

Por otra parte, el texto elaborado por el juez Vidal -junto a otros tres magistrados y seis académicos que prefieren mantener el anonimato- incurre en una llamativa paradoja. Nadie es heredero de los pecados de sus ancestros, pero el articulado redactado por el polémico magistrado trata de contradecir esta afirmación.

En concreto, el preámbulo del borrador de Constitución de la hipotética República catalana insiste en "reivindicar con firmeza y orgullo nuestro pasado", apela al "mandato de nuestros antepasados" y justifica la secesión porque los catalanes somos "sabedores de que nuestra Historia así lo pide". Sin embargo, no parece que el "mandato" de los "antepasados" del juez Vidal vaya en esa línea, habida cuenta de que es hijo de un alcalde franquista y nieto de un militar de la II República que se unió a la sublevación que originó la Guerra Civil.

En todo caso, el magistrado ha augurado que su sueño independentista se cumplirá en 2017, lo que retrasaría en un año los planes con los que trabajan CDC y ERC, que han fechado la secesión en 2016. Mientras tanto, los independentistas más impacientes deberán conformarse con saborear los borradores de Constitución que se vayan elaborando. Y el del juez Vidal se distribuye de forma gratuita este domingo con cada ejemplar de El Punt Avui.

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