El 27S Construïm y PSC deberían coaligarse

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Sábado, 28.03.2015 03:39

Aunque muchos, incluido Junqueras, duden de que el 27S haya elecciones, este artículo parte de la base de dar por bueno que el 27S habrá elecciones autonómicas que ni serán plebiscitarias, ni son la antesala de una DUI, pero cuyo resultado tendrá como consecuencia que el soberanismo pase a un segundo plano o, por el contrario, continúe ocupando el centro de la vida política catalana la próxima legislatura.

Las últimas encuestas señalan un progresivo crecimiento de Ciudadanos en Cataluña que, presumiblemente, se reforzará en los próximos meses por su aparición como una alternativa reformista en el conjunto de España. Un objetivo ambicioso para esta formación, pero alcanzable, si no cambia la actual dinámica política, sería acercarse a los 25 diputados. Para el PPC las autonómicas catalanas serán una prueba difícil. Si consiguen mantener los escaños que les adjudicó el CEO en su ultima encuesta (13-14) pueden darse por satisfechos ya que sería un resultado más que honroso con lo que les está cayendo.

Se trata de que los catalanistas contrarios a las pretensiones independentistas tengan un referente electoral claro que aglutine todo ese voto, aparcando las diferencias ideológicas en otras materias

Ciudadanos y PP cubren el flanco de aquellos catalanes -desde el centro izquierda hasta la derecha- inequívocamente contrarios al llamado "proceso", a cualquier consulta y reacios a una reforma constitucional en clave federal y que acepte la definición de España como nación de naciones.

Pero en Cataluña existe una franja de la población que siempre se ha declarado catalanista y, aún nacionalista catalana, que es contraria a las pretensiones independentistas más por motivos prácticos que sentimentales. Estos catalanes que han votado históricamente a CiU y al PSC y, en mucha menor medida, a ICV, se encuentran sin un referente de cara a las próximas elecciones. De lo que se trata es de que tengan un referente electoral claro que aglutine todo ese voto, aparcando las diferencias ideológicas en otras materias. Y ni un Construïm recien nacido, ni un PSC en horas bajas, valen por separado. Mucho menos una ICV partida entre independentistas y federalistas.

Se necesita una dinámica nueva, y eso solo se puede lograr con una coalición entre Construïm y PSC. Al tratarse de una coalición nada impide que puedan votar de forma diferente en temas sociales o económicos. Si aciertan con el candidato y el mensaje, pueden acercarse a los 20 diputados (las encuestas dan 11 al PSC), con lo que la suma CDC–ERC se quedaría lejos de los 60 diputados y el proceso quedaría aparcado, al menos durante una década.

Además, esta situación política permitiría trabajar un amplio consenso catalán para una reforma constitucional, que debería incluir a Ciudadanos (que ya mostró su disposición a negociarla en un reciente acto en el que coincidieron Rivera e Iceta) y, al menos, intentarlo seriamente con el PPC así como Podemos e ICV, si quieren. Otra cosa es ver qué gobierno se podría articular con estos resultados. Eso solo será posible a la vista de los datos concretos. La aritmética es esencial. Pero en ningún caso sería un gobierno que pudiera permitirse continuar como hasta ahora.

Dirán, con razón, que todo lo que digo es muy hipotético. Pero no veo ninguna otra hipótesis de trabajo que permita tener esperanzas para acabar con un "proceso" de nefastas consecuencias para los catalanes. Y es que los costes del "proceso" son muy elevados aunque la independencia no vaya a producirse.

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Presidente del Consejo Editorial de CRÓNICA GLOBAL. Licenciado en Derecho. Ha sido profesor de Derecho financiero en la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) y de Derecho mercantil en la Universidad de Barcelona (UB). Ha sido vicepresidente de La Seda de Barcelona. Fue el editor de El Debat y Tribuna Latina.

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