Revista de prensa

El melonar de Jiménez Losantos y Garzón, según Herrera

Joaquim Coll, en El Periódico, da cuenta de cómo funcionan los pucheros del proceso. Gürtel: banquillo corrido para una trama. Campaña andaluza y previsiones de Florencio Domínguez en La Vanguardia.

13 min
Pablo Planas
Viernes, 6.03.2015 11:26

Un vaso medio lleno de agua ha sido la "obra" más sustantiva de Arco, el Mobile madrileño de las artes plásticas. Un vaso de agua, en efecto. Objeto que en determinados contextos y lugares puede causar más sorpresa que la Victoria de Samotracia, la Gioconda o la Capilla Sixtina. Por ejemplo, en el Sahara valdría más que un Barceló pero menos que un camello. Ni que decir de un vaso de agua en Etiopía, Somalia o Liberia.

En el Abc, Javier Díaz-Guardiola entrevista al artista autor del prodigioso recipiente, santo grial del mercado del arte. Cuesta lo que no vale, 20.000 euros. El artista se llama Wilfredo Prieto, es cubano y practica el realismo socialista, que es lo mejor para no meterse en líos en La Habana. Orgulloso de su obra, Prieto es un personaje de García Márquez que afirma ufano: "Podría vender el 'vaso' a un euro a quien demuestre que su concepto es fallido". Y saldría ganando Wilfredo porque por un euro te dan por lo menos tres vasos en los badulaques orientales.

Desde el trastornado que metió un tiburón en formol, Damien Hirst, no se había visto una cosa igual. Tremenda conmoción, el vaso, una pieza de Duralex para la sed. Declara el artista en Abc: "Es una obra de 2006. Viene de un grupo de trabajos con los que experimentaba reducir al máximo el objeto y buscar en él un concepto filosófico, casi desde un accidente cotidiano. Me interesaba que los resultados no tuvieran personalidad, que pudieran pertenecer a cualquiera y que la idea estuviera contenida en la propia realidad. En mis obras, siempre pretendo descubrir «contenidos» que ya están «contenidos» en la realidad. Por eso me gusta decir que soy un «artista realista», no en el sentido academicista, sino porque hablo de la realidad desde ella misma. Quiero que las obras no me pertenezcan, que no lleven nada que las reconozca como mías, sino que puedan pertenecer a cualquiera".

Si ese vaso, el vaso, tiene un problema no es de concepto, sino que puede ser fácilmente falsificado o, peor aún, imitado. Por ejemplo, el "concepto filosófico sin personalidad" cabría perfectamente en "el proceso catalán", un cuenco con las lágrimas de Junqueras, certificadas, por supuesto. Un cóctel de aire y agua, agitado, no mezclado; esencia de nada, una urna opaca, una pluma sin tinta, un Sant Jordi de Lladró del artista Artur Mas.

Advertía el profesor Francesc De Carreras ayer en un acto del que hablaremos mañana, Dios mediante, que el proceso está en fase de reflujo, que es lo mismo que pasó en las costas de Indonesia cinco minutos antes del tsunami de 2004. Según El Punt Avui, la Assemblea Nacional Catalana (ANC) empieza a incidir otra vez en el puntero del sismógrafo de la estación meteorológica de Olot. El periodista Marc Bataller porta noticias frescas sobre la agrupación escolta del proceso. Preparan una hoja de ruta nueva de trinca, se plantean presentarse a las elecciones si el proceso "fa llufa" y Raül Romeva puede ser el sucesor de Carme Forcadell. Romeva, cuyo look entre Duran y Guardiola resulta perfectamente transversal.

Joaquim Coll, en El Periódico, se ocupa de la trazabilidad del agua del proceso, del contenido al vacío y del continente electoral, que es más puchero que vaso: "El fiasco de las llamadas estructuras de Estado tras el rapapolvo propinado por el Consell de Garanties Estatutàries parece que va a convertirse en un motivo añadido para que CiU y ERC intenten en las próximas semanas ir hasta el final con la ley electoral. El convergente Lluís Corominas ya advirtió al PSC de que llevarían la iniciativa al pleno del Parlament aun sabiendo que su propuesta no cuenta con los dos tercios para su aprobación. Se trata de poner a los socialistas contra las cuerdas con el argumento de que hay ahora la posibilidad de un gran consenso para que Catalunya se dote de una ley propia tras 35 años de funcionar con una norma provisional. En ese deseo están todos de acuerdo, el problema es otro. La cuestión es que al nacionalismo le ha ido muy bien con un reparto de diputados que lo sobrerrepresenta y que ha producido graves distorsiones democráticas. Y eso no están dispuestos a cambiarlo".

Continúa Coll: "Pasqual Maragall logró en 1999 y el 2003 más votos que CiU, pero cuatro diputados menos debido a un sistema electoral donde un diputado por la provincia de Barcelona cuesta más del doble de votos que en Lleida. Gracias a esa diferencia entre territorios, Jordi Pujol logró por los pelos un último mandato. Bajo el primer tripartito, la sobrerrepresentación nacionalista dejó la gobernabilidad en manos de ERC, que vendió muy caros sus apoyos. Y en el 2012, esa misma distorsión hizo que Oriol Junqueras se convirtiera en el líder de la oposición con menos votos que Pere Navarro, pero con un diputado más gracias a ese trato desigual entre ciudadanos, cuyo voto no vale igual en función del territorio".

Si las encuestas tienen cocina, las elecciones, repostería, como demuestra Coll. La exactitud de las medidas no garantiza que el bollo leve con la esponjosidad prescrita en el cuaderno de recetas, lo que explica la relatividad de las mayorías a la catalana.

Noticias de Madrid. Ignacio González se asa a fuego lento y Esperanza Aguirre está a un paso de empezar a morderse las uñas. Rajoy, impasible, medita, cogita y musita lo de Romanones, joder, que tropa. Más noticias de la capial. En El País, como en todos los periódicos, se hacen eco del auto de apertura de juicio oral por la trama, red, caso Gürtel. José Manuel Romero firma la crónica en el diario de Prisa: "La red Gürtel, la más extensa trama de corrupción conocida en democracia, vinculada al PP, se sentará en el banquillo acusada de hasta 12 delitos. Seis años después de que estallara el escándalo, el juez Pablo Ruz ha dictado auto de apertura de juicio oral para 40 imputados, entre ellos Luis Bárcenas y otros dos extesoreros del PP, un ex consejero autonómico, dos alcaldes, la cúpula directiva de la red y media docena de empresarios. El magistrado ha fijado fianzas de 449 millones para 36 de los 40 procesados en concepto de multa y responsabilidad civil por el daño causado. La exministra Ana Mato y el representante legal del PP se sentarán en el banquillo como partícipes a título lucrativo al beneficiarse de los negocios ilegales de los alcaldes de Pozuelo y Majadahonda".

Prosigue e insiste Romero: "La más extensa trama de corrupción vinculada a un partido político conocida en democracia, la red Gürtel, se sentará en el banquillo de los acusados para ser juzgada por 12 delitos cometidos entre 1999 y 2005. Se trata de la primera etapa investigada en la causa cuya instrucción ya ha finalizado. El daño causado a las arcas públicas por los negocios corruptos de las empresas de Francisco Correa, en colaboración con más de una decena de Administraciones gobernadas por el PP, suma 449 millones de euros. El juez Pablo Ruz ha fijado esta cantidad en concepto de fianza (multas y responsabilidad civil) para 36 de los 40 imputados".

Cambio de tercio. El efecto Ciudadanos. Rivera está de dulce, surfea sobre los sondeos y cuando se queda en blanco le apuntan el texto desde la competencia. El apuntador, en este caso, es Hernando, que también se ocupa de la portavocía del PP. En El Mundo, Federico Jiménez Losantos titula "Naranjitos y melones". Sostiene el autor:

"La Pandi Crush, en su estrategia implacable para acabar con el PP, ha llegado a la conclusión de que hay que atacar a Ciudadanos con lo primero que se les ocurra, sea un argumento, sea una melonada. Y como lo suyo no es el argumentar sino el melonar esaborío, va Rafael Hernando y perpetra una de esas gracias que mueven a lástima del que las hace más que a risa del que las padece. Hernando, que ya exhibió en el Debate del estado de la Nación una postura oratoria adecuada para figones de carretera y bares de alterne, pero no para la tribuna del Congreso -de medio perfil, la chaqueta abierta, una mano en el bolsillo y la otra entre el vaso y el ambón, mientras incensaba al líder- se puso creativo over the rainbow y decidió burlarse de Albert Rivera diciendo que «primero habían venido los magenta, luego los de morado y ahora el naranjito», aludiendo sin demasiada sutileza a UPyD, Podemos y Ciudadanos, pero apuntando al monigotillo del Mundial del 82, que en fútbol ganó Italia y en política ganó el PSOE y perdió UCD, cuyos pasos sigue este PP con menos inteligencia pero idéntica vocación suicida. Naturalmente, le ha faltado tiempo a Albert Rivera para fotografiarse con un cartel de Naranjito y agradecer la coz al jayán parlamentario, por la publicidad gratuita que el PP hace contra el partido que, en vez de atacar, debería mimar, ya que es el único socio posible para conservar algo de poder territorial tras las municipales y autonómicas de Mayo. Naranjito es tan elemental, modesto y sin pretensiones que parece el programa electoral de Ciudadanos, una cosita amable, blandita, entre liberal y socialdemócrata, con música progre y letra regeneracionista, pero con una idea nacional que el PP archivó en el congreso búlgaro de Valencia".

Sobre el reverso de Ciudadanos escribe Carlos Herrera en el Abc. Vuelve el comunismo de los setenta, la idílica visión del marxismo cristiano con la que torturaron a los niños que ahora tienen entre cuarenta y tantos y cincuenta pocos años. Hasta en los Maristas había curas progres y profesores de inglés (por decir algo, ya que lo del inglés entonces era el latín de hoy) afiliados al PCE. Ah, la mítica Unión Soviética. Herrera: "¿Cómo no habíamos caído antes? ¿Cómo se nos pudo pasar por alto una solución tan brillante para darle un mordisco ciclópeo al problema del paro? La fórmula, una vez más, la da el comunismo de manual: contratamos un millón de parados para limpiar los bosques o llevar las bolsas de la compra a las jubiladas. Subimos los impuestos paralelamente y con ese dinero pagamos el trabajo que les adjudicamos a los afortunados, sea el que sea, resulte productivo para la economía nacional o no".

Sigue: "La ocurrencia la ha espetado con toda seriedad y formalidad el príncipe neonato de Izquierda Unida, Alberto Garzón. Se coge a un millón de parados y se les coloca en nuevas funciones creadas a propósito. Aunque, claro está, surgen dudas. Primera: ¿por qué solo a un millón y no a millón y medio? Segunda: ¿cómo se elige a los afortunados?, ¿por qué Fulanito sí y Menganito no? Tercera: ¿de forma temporal o con carácter indefinido? Ítem más, ¿por qué no de forma rotatoria y que así puedan beneficiarse los cuatro millones y pico de parados? (...) Esta izquierda carpetovetónica y anquilosada aún no comprende que el trabajo lo crean los empresarios y que los gobiernos tienen exclusivamente la misión de no estorbar, de establecer las condiciones necesarias para que la creación sea posible y de impedir situaciones cercanas a la esclavitud. Por supuesto, también garantizar la igualdad de oportunidades y tratar de que la riqueza se distribuya razonablemente sin expoliar a nadie. Pero estos garzones que parecen viejos trasnochados sin haber cumplido los treinta años viven en la ensoñación de lo que la historia se ha empeñado en desmentir una y otra vez de forma contumaz: el marxismo-leninismo, independientemente de su componente represivo y criminal, jamás ha hecho despegar a una sola sociedad de las muchas que han tenido la desgracia de sufrirlo".

Comienza la campaña andaluza y en La Vanguardia escribe Florencio Domínguez, que es un maestro con olfato periodístico y finura analítica: "Andalucía va a ser para el PP la oportunidad de medir hasta dónde llega el desgaste de la gestión de la crisis o si el inicio de la recuperación se refleja también en las urnas. Los populares, sin embargo, van a tener un problema para interpretar los resultados: si se produce la caída que anuncia el CIS no se sabrá bien si es por las políticas de Rajoy o, como parece, debido a que el cabeza de lista, Moreno Bonilla, no ha llegado a consolidar un liderazgo social en Andalucía".

Añade: "Para los socialistas, el voto andaluz tendrá una importancia psicológica mayor que para el PP: si resisten aunque cedan algo, como apunta el CIS, habrá esperanza en España para los de Pedro Sánchez, aunque le complique la vida a Susana Díaz que cambió un cómodo pacto con IU por la incertidumbre de tener que negociar con Podemos. Si el PSOE-A se hunde, a los socialistas se les aparecerá el fantasma griego del Pasok". Y concluye: "Algo parecido puede decirse de Izquierda Unida que comparte con los socialistas la amenaza del ascenso de Podemos".

Sociedad. El actor Harrison Ford, consumado aviador, se ha estrellado con una avioneta. Su estado es grave, pero evoluciona favorablemente.

6 de marzo, santorales. En La Vanguardia: Olegario, Basa, Coleta, Rosa, Adrián, Víctor, Marciano, Claudiano, Virgilio, Basilio, Conón.

En el Abc: Santos Olegario, Coleta, María de la Providencia, Crodegango, Evagrio, Fridolino y Marciano de Tortona

San Julián, San Agapio, San Victorino y San Quirico de Treveris, según la santopedia y el santoralpuntocom.

En el misal diario latino-español del 53, Santas Perpetua y Felicidad.