El mundo de ficción del juez Vidal

Como ocurrió con el bulo que difundió de la sentencia del Tribunal de La Haya sobre Kosovo, el magistrado -sancionado por promover iniciativas políticas- confunde sus deseos con la realidad. Al contrario de lo que ha defendido públicamente, ni ERC le ofreció el segundo lugar en su lista por Barcelona, ni ha fichado por la Generalidad.

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Santiago Vidal,  Director/a del Programa para el estudio de las instituciones y los organismos en el ámbito de la Administración de justicia y el poder judicial en Cataluña
Alejandro Tercero
Miércoles, 18.03.2015 06:52

El nacionalismo catalán es experto en promocionar a personajes extravagantes y situarlos en la nómina de referentes intelectuales o sociales, para luego arrepentirse de ello. El juez Santiago Vidal va camino de ser el último de los casos conocidos o, al menos, apunta maneras.

El anuncio de que el actor Juanjo Puigcorbé será el número dos de la lista de ERC para las municipales por Barcelona ha dejado al descubierto, de nuevo, el mundo de ficción en el que parece que vive el magistrado.

En declaraciones a TV3, Puigcorbé ha revelado que Alfred Bosch le ofreció el segundo lugar de la candidatura independentista hace dos meses (a mediados de enero), y que él lo aceptó hace un mes (a mediados de febrero). Además, ha desmentido que ERC estuviese valorando la opción del juez Vidal.

Esto choca frontalmente con la versión que hasta ahora mantenía el magistrado, quien el pasado 28 de febrero señaló que tenía encima de la mesa una oferta para acompañar a Bosch en el número dos de la lista. De hecho, ERC nunca confirmó esta versión.

Su supuesto fichaje por la Generalidad lo desconoce la propia Generalidad

Algo similar ha ocurrido con su presunta incorporación al Gobierno autonómico. Este lunes, Vidal filtró al diario Ara que había llegado a un acuerdo con la Generalidad para colaborar con el Comisionado para la Transición Nacional.

Sin embargo, al día siguente, el consejero de la Presidencia y portavoz de la Generalidad, Francesc Homs, visiblemente descolocado por la información, desmintió al juez y se limitó a señalar que había "conversaciones":

"Cuando esté concretado, lo explicaremos. [...] Ya se verá cómo se concreta esta colaboración, lo digo para no dar por hecho nada que no lo esté. Prefiero ser prudente en este sentido. [...] Se verá [si su colaboración es remunerada]. Hay conversaciones con el señor Vidal, cuando se concreten les informaremos. Nuestra apreciación es que puede aportar cosas interesantes por su conocimiento de la justicia, cuando se concrete les informaremos".

Según ha podido saber CRÓNICA GLOBAL, ni el propio consejero de Justicia, Germà Gordó, era conocedor del supuesto fichaje de Vidal por el Ejecutivo autonómico. Un teletipo de la ACN apuntaba en esa dirección, asegurando que, según el Gobierno autonómico, "no hay nada cerrado" y que "fue el propio Vidal el que mostró su predisposición a vincularse institucionalmente con la Generalidad a través del Departamento de Justicia trabajando en la preparación del modelo de justicia de una Cataluña independiente". De nuevo, el magistrado confundía sus deseos con la realidad.

Un borrador de Constitución poco consistente

En cualquier caso, la habilidad del juez Vidal para hacer el ridículo viene de lejos. Así se lo reprochaba el pasado 28 de febrero el catedrático de Derecho Constitucional de la UAB Enric Fossas Espadaler desde las páginas de El País. El jurista criticó duramente el borrador de Constitución catalana redactado por el magistrado -que es especialista en Derecho Penal, no Constitucional-, atribuyéndole "errores, despropósitos y disparates" propios de "una broma" o de "una práctica realizada por algún alumno de primero de Derecho".

El argumento utilizado por Vidal para justificar la ausencia de un ejército en su Constitución parece darle la razón a Fossas. "No pensamos atacar a nadie y no queremos que nadie nos ataque. Entonces, ¿para qué queremos un ejército? Ninguno de nosotros quiere ver a ningún catalán perder su vida en ningún conflicto armado, sea donde sea. Y la forma de conseguir eso es no tener fuerzas armadas. Ni a nivel interior ni a nivel exterior. Evidentemente, tendremos que hablar en su día con la OTAN o con quien sea para establecer qué mecanismo de colaboración podemos aportar. Pues desde Cataluña aportaremos lo que hemos aportado siempre: un libro y una rosa", explicó el juez en una de sus conferencias celebradas para promocionar su borrador de Constitución.

Creador del bulo de la sentencia del Tribunal de la Haya sobre Kosovo

Pero, probablemente, el episodio que explica con mayor nitidez la personalidad y profesionalidad del magistrado Vidal se produjo a principios del año 2013 -cuando ya era una estrella del independentismo- durante un acto político organizado por la Assemblea Nacional Catalana (ANC).

El juez aseguró entonces que la sentencia del Tribunal Internacional de Justicia de la Haya sobre la declaración unilateral de independencia de Kosovo recogía el siguiente texto: "Declaramos que no existe en derecho internacional ninguna norma que prohíba las declaraciones unilaterales de independencia. Declaramos que, cuando hay contradicción entre la legalidad constitucional de un Estado y la voluntad democrática, prevalece esta segunda. Y declaramos que en una sociedad democrática, a diferencia de una dictadura, no es la ley la que determina la voluntad de los ciudadanos sino que es esta la que crea y modifica, cuando sea necesaria, la legalidad".

A partir de su intervención, este texto corrió como la pólvora por las redes sociales, y fue utilizado reiteradamente por el independentismo para defender la supuesta legalidad de una declaración unilateral de independencia de Cataluña. El único problema es que se trata de un bulo: la sentencia no incluye la cita que Vidal presentó como cierta.

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