"¿Qué pasaría si TV3 animara durante un mes a ir a la manifestación del 1 de mayo?"

David Pérez (L'Hospitalet, 1960), que se reincorporó hace unas semanas como diputado autonómico socialista, tiene claro que para salir de la crisis en la que está su partido ha de recuperar "el liderazgo político y social", y confía en que Miquel Iceta sea la persona que remonte la situación. Ante la disyuntiva entre 'nueva' y 'vieja' política defiende esta última, basada en la "ideología, valores y compromiso alrededor de un partido", frente a las "consignas, eslóganes, inmediatez y tacticismo". Asegura que es injusto que a Daniel Fernández y Manuel Bustos se les haya condenado a dieciséis meses de cárcel "mientras Millet y Montull están en los mejores restaurantes de Barcelona". Y cree que es improbable que se vuelvan a ver toros en Cataluña.

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El diputado autonómico del PSC David Pérez
Sergio Fidalgo
Domingo, 12.04.2015 09:45

En Andalucía el PSOE aguantó el tirón. ¿Qué pasará en Cataluña?

En Cataluña el debate nacional le complica la vida al PSC. En el partido desde su creación han convivido las diferentes posiciones identitarias de ver y entender el país. Desgraciadamente hoy esa convivencia es imposible dado que desde los medios de comunicación y especialmente desde el Gobierno se ha practicado esta política frontista en un momento en el que o estás a un lado o estás al otro. Es imposible la convivencia. Y lógicamente al PSC como partido transversal le perjudica.

¿Solo al PSC?

También a otros partidos, y al conjunto de la sociedad catalana, pero especialmente al PSC. El PP y C's tienen su electorado en un lado; ERC y CiU lo tienen todo en el otro. Pero de alguna manera en ICV, UDC y especialmente en el PSC el electorado está repartido.

En el ciclo electoral que en Cataluña comienzan con las locales, ¿cómo va a evolucionar el PSC? ¿A pesar de que se considera un partido municipalista, al ser las primeras, es donde puede recibir el golpe más fuerte?

La demoscopia nos explica que estamos en un escenario inestable. Pero yo estoy convencido de que en las municipales obtendremos un buen resultado. Y a la larga el PSC volverá a ser el gran partido socialdemócrata de Cataluña y España. En este planeta hay tres o cuatro ideas políticas, y hoy en día la socialdemocracia es imprescindible.

¿Y por qué el electorado catalán no lo aprecia y castiga al PSC?

Porque el debate nacional lo complica, envenena y paraliza prácticamente todo. Es imposible plantear ningún otro tema que no sea en esta clave. En cualquier caso, de la misma manera que preveo dificultades a corto plazo, a la larga el proyecto socialdemócrata es el único que tiene futuro en este país. Y puede ser que en la inmediatez partidos como Podemos o Ciudadanos tengan su fuerza, pero a larga en este mundo funcionan las ideologías, y hay que ganar la batalla a los conservadores.

Entonces cuando Podemos o Ciudadanos insisten en su discurso transversal, y se niegan a hablar de rojos o azules o ponen el acento en los de arriba y los de abajo, ¿yerran el tiro?

Se equivocan de raíz. Basta con ver las políticas del PP a quién favorecen y a quién van dirigidas, y a quién perjudican y quién lo está pasando mal. Claro que hay izquierdas y derechas, claro que hay políticas conservadoras y progresistas. No solo en Cataluña. En España, en Europa y el resto del Mundo.

¿Quién hace más daño al PSC a nivel electoral, Podemos o Ciudadanos?

El principal enemigo del PSC es el propio PSC.

¿Por?

Las tensiones internas son letales a la hora de ser evaluados por la ciudadanía. A un partido dividido, con pluralidad de propuestas sobre un mismo tema, es muy difícil que electoralmente le vaya bien. Hemos de evitar ser una formación política con diferentes discursos en el que el matiz y la pluralidad de opiniones en los diferentes temas desdibujen la definición de un proyecto sólido que sea capaz de afrontar y solucionar los nuevos retos. Seguramente parte del electorado de Ciudadanos o de Podemos son ex votantes del PSC.

¿Entonces?

El PSC ha de volver a seducir a este electorado. Entiendo que algunos puedan compartir su discurso identitario con Ciudadanos, pero en todo lo demás tenemos enormes diferencias. Últimamente Podemos aparece como un partido producto de una amalgama de formas de pensar que pueden explicar lo que pasa pero sin alternativas para solucionar los problemas.

¿En qué medida el tener en el Ayuntamiento de Barcelona un portavoz como Jordi Martí, que de vez en cuando abandonaba la sala de plenos para no votar lo mismo que sus compañeros, ha perjudicado al PSC? ¿No se debería haber solucionado este tema antes?

Es un buen ejemplo de lo que hablábamos antes. Las diferencias identitarias se han impuesto a las semejanzas ideológicas. Seguramente, si este tipo de situaciones no se hubieran producido, ahora tendríamos mejor perspectiva electoral. El problema era saber cómo podríamos haber evitado ese debate en un momento en que ese era el único tema a discusión en la sociedad catalana. Tanto unos como otros, porque es injusto decir que solo lo han planteado los 'indepes'.

¿No?

Por supuesto que no. Ciudadanos se pasa todo el día hablando de la relación con España. Esquerra y Convergència también. O el PP. El PSC se ha esforzado por poner encima de la mesa los problemas de los ciudadanos sin renunciar a una propuesta federal para España. Llevo en el PSC más de treinta años y he compartido 'trinchera' política con compañeros y compañeras independentistas. Estábamos peleando por lo mismo: una Cataluña más social y más justa. Ahora es imposible.

¿El electorado tradicional del PSC ha entendido que el 'monotema' no era su punto fuerte?

No, y lógicamente no lo podía entender. La pregunta clave era: ¿Era posible explicar al electorado socialista que la clave estaba en el debate social y no en el independentista?. Seguramente. Pero con todos los medios de comunicación públicos y privados y todos los partidos políticos diciendo lo contrario era imposible poner esa idea encima de la mesa. Y sigo convencido que este es el planteamiento correcto, que este país puede avanzar sin necesidad de que tengas que decidirte por un lado o por otro.

¿No ha pasado que tanto al PSC como a ICV el nacionalismo conservador les ha comido la tostada y ha sabido poner en el centro del debate político el tema que les beneficiaba porque 'tapaba' los recortes sociales?

Creo que tienes toda la razón. Un consejero de la Generalidad, Santi Vila, confesó que por suerte estaba el debate nacional porque si no la gente no habría aguantado los recortes. Y nosotros lo hemos dicho hasta la saciedad, pero no ha tenido repercusión mediática. No se trata de dividir, sino de coser. Hemos de salir de esta encrucijada con un acuerdo con el resto de España. El futuro no pasa por separarnos sino por combatir unidos las injusticias y los problemas comunes que tenemos. Y por supuesto con un sistema de financiación más justo para Cataluña, y con una concepción de Estado federal.

¿Está entonces por un federalismo asimétrico?

No es eso. Lo que creo que es imprescindible es llegar a un acuerdo con el resto de España, y establecer un sistema de financiación más justo. No tiene ninguna lógica que al final los ciudadanos de Extremadura tengan más inversión por habitante en educación y sanidad que los de Cataluña. Hemos de instaurar un sistema solidario y justo. Es el debate de futuro. Pero la consigna de "España nos roba" se dice con tres palabras; sin embargo que necesitamos un sistema de financiación más justo basado en el principio de ordinalidad es más difícil de explicar. Y lo del federalismo asimétrico ya ni te cuento...

Entonces, apuesta por crear primero una estructura federal y entonces se tratarán todos los temas.

Exacto, y creo que es posible hacerlo. El café ha de ser para todos, lo que no puede ser es café para unos y para otros no. ¿Bilateralidad? Siempre la ha habido, entre el Gobierno central y cada Autonomía. Lo que falta es un proyecto en el que todos nos sintamos a gusto. Y es posible.

Usted es de L'Hospitalet de Llobregat, el Ayuntamiento más grande que el PSC detenta. ¿Conseguirá Núria Marín mantener la Alcaldía?

L'Hospitalet ha tenido dos grandes retos estos últimos diez años: primero encontrar su espacio sin diluirse en una discusión metropolitana en la que Barcelona estaba tirando mucho. Y segundo evitar que el debate identitario dividiera la ciudad e impidiera su desarrollo local, como le ha pasado a otras ciudades catalanas. Y creo que ambos retos los ha superado con nota, tanto a la hora de encontrar su espacio y personalidad en una metrópoli que ofrece grandes oportunidades y que han sido aprovechadas.

Detalle, por favor.

Por ejemplo con el tema del campus universitario. O aprovechando los beneficios que puede traer la Fira. Otro ejemplo, creando una personalidad propia aunque sea con el tema de las 'tapas'. Y sobre todo siendo la administración más cercana al ciudadano a la hora de resolver los enormes problemas sociales que hemos tenido que afrontar. Superados los grandes retos que encaró Celestino Corbacho y continuó Núria Marín, L'Hospitalet se merece una mayoría que permita seguir resolviendo los retos de ciudad. Es posible que los socialistas podamos perder algún punto en el conjunto del país y eso nos haga perder alguno de los actuales concejales que tenemos, pero vamos a ser, de largo, la primera fuerza de la ciudad, a distancia de las otras.

En las elecciones del 2011 comenzó el fin de las grandes mayorías absolutas en el área metropolitana. ¿Seguirá esta tendencia en los comicios de mayo?

Ahora mismo ya quedan pocas mayorías absolutas en las grandes ciudades. Vamos a un futuro de fragmentación del escenario de partidos que obligará a establecer acuerdos de gobierno. Pero no olvidemos que hace muchos años que los socialistas hicimos pactos en L'Hospitalet incluso cuando teníamos mayoría suficiente para gobernar en solitario. Estamos acostumbrados a compartir gobierno.

Ha mencionado que el contexto actual no les beneficia, pero ¿cómo va a recuperar el PSC a los votantes que ha ido perdiendo en los últimos años?

El PSC ha de recuperar el liderazgo político y social. Son nuestras principales carencias en estos momentos. Las diferentes voces han complicado el liderazgo discursivo. El partido no ha priorizado el liderazgo social que históricamente habíamos tenido; seguramente que conjuntamente con otras formaciones pero con una relación muy fuerte con el tejido asociativo. Y necesitamos un liderazgo político fuerte, y estoy convencido que Miquel Iceta va a conseguir ser ese líder que necesitamos los socialistas catalanes. En el momento que avancemos en estos dos campos empezaremos a recuperar a aquellos electores que nos dieron la espalda. Muchos nos han dejado de votar porque piensan que no somos capaces de resolver los problemas que en este momento tiene la sociedad, y tenemos que hacerles ver que no solo somos la mejor solución, sino la única.

En su primera etapa como diputado defendió la presencia de los toros en Cataluña. ¿Ha pagado un precio personal por ello?

Ahora que he vuelto a ser diputado después de un período de ausencia, algunos medios periodísticos de la 'caverna indepe' titularon: "Vuelve el diputado taurino". Para algunos lo único que hice en las tres legislaturas que estuve fue esto. Supongo que intentan borrar que defendí leyes como la de la Oficina Antifraude, o la del Centro de Estudios de Opinión, o la de Memoria Histórica, o de reconocimiento del colectivo gitano...

El tema de los toros es especialmente mediático, esto está claro.

Sí lo es. Pero contestando a su pregunta anterior creo que en algún sentido me pudo perjudicar. A pesar de esto, he de decirle que volvería a defender el tema de la misma manera. Porque veo el debate más en el ámbito de lo identitario y antiespañol, como así se demostró en multitud de artículos e intervenciones, que en la estricta defensa animalista. Es un tema que tiene muchos prismas, muchos matices y a pesar de que mi grupo votó mayoritariamente contra la prohibición, dimos libertad de voto para que todos pudieran sentirse a gusto.

Ha habido iniciativas por parte del Gobierno central para 'blindar' la tauromaquia. ¿Habrá en el futuro corridas de toros en Cataluña?

Sinceramente creo que no por diferentes motivos. El principal es que habrá que buscar un empresario que esté dispuesto a volver a hacer toros en Cataluña, porque ahora mismo no lo hay. Además, aunque no me gusten, creo que hay que respetar las decisiones del Parlamento de Cataluña. Que en el Congreso de los Diputados declare los toros bien de interés cultural no cambia absolutamente nada. Es poco contundente. Además pienso que el PP ha tardado demasiado en tener esta iniciativa.

¿El proyecto independentista ha sido, como han vendido sus promotores, Òmnium y ANC, algo que ha ido de abajo a arriba, que ha nacido de la sociedad civil?

Siempre me he hecho una pregunta: ¿Qué pasaría si, desde TV3 y todos los medios de la Corporación Catalana, durante un mes estuvieran animando a la gente a ir a la manifestación del Primero de Mayo? Seguramente iría mucha más gente de la que va ahora. Y eso es, en parte, lo que ha pasado. Aunque sería injusto decir que no existe un sentimiento independentista de la sociedad catalana.

Existir, ha existido siempre, pero no a estos niveles...

Claro. Que este sentimiento se ha fomentado, animado y exacerbado, especialmente desde los medios de comunicación públicos, y algunos privados, es evidente. Y que desde el Gobierno de Cataluña no se ha hecho prácticamente otra cosa en los últimos cuatro años también es así. Los comunicados del Gobierno en un ochenta por ciento son de temas relacionados con esta cuestión. Pienso que va a ser difícil mantener esta campaña mediática cuatro años más.

Daniel Fernández y Manuel Bustos condenados a penas de prisión. ¿Cómo lo ve?

Me duele muchísimo. Se les acusa de pedir que se contratara una persona en un cargo de confianza política. En el auto queda claramente demostrado que no hubo ningún beneficio personal de ellos en este caso, ni económico ni de ningún otro tipo. Se les pidió un año y medio de cárcel y mientras tanto en este país tenemos al señor Montull o a Millet en los mejores restaurantes de Barcelona. Hay acusaciones de personas que se llevaban el dinero en mochilas a Andorra y vienen al Parlament a reírse en la cara de los diputados con sus declaraciones. Es injusto que a unos por ese motivo se les castigue tanto y a otros por muchísimo más sigan ahí, y con una especie de sensación general de que nunca entrarán en la cárcel.

Cuando otros partidos acusan al PSC de formar parte de la 'vieja política', ¿qué siente?

Siento tristeza, porque yo entré en política muy joven, con dieciséis años, y para mí es algo muy grande. Y he conocido dirigentes políticos de una enorme envergadura, gente honrada, honesta, cabal, con convicciones y comprometida. Yo me quedo con lo mejor de la vieja política.

Vamos, que la reivindica.

Cuando dicen que el PSC representa la 'vieja política' pienso en la larga tradición de lucha social de muchos socialistas a lo largo de más de 100 años, que se dejaron la piel y muchas veces la vida para conseguir la mayoría de derechos y libertades públicas de los que gozamos actualmente. Para mí es un orgullo compartir esta herencia, esta bandera. Lo que no me gusta de la 'nueva política', la política del Twitter, la del regate corto, del tacticismo e inmediatez; la política más basada en las consignas que en las convicciones. O la política del programa, y no la de la ideología. Yo creo más en la fuerza de las convicciones, los valores compartidos y en las ideologías, más que en los programas. Jamás votaría al PP aunque dijera en su programa: "Vamos a hacer multimillonario a David Pérez".

Se considera de la 'vieja escuela'.

Es que tengo ideología, tengo convicciones. En las elecciones siempre procuro estar tiempo en una caseta del PSC en Pubilla Casas y de vez en cuando pregunto a alguien que se acerca a recoger el voto socialista: "Disculpe, usted, ¿por qué nos vota?". Y casi siempre el ciudadano o la ciudadana contesta con un punto de indignación por si acaso yo dudara de ello: "¡Oiga! Yo soy socialista y lo he sido toda mi vida". Estas personas tienen convicciones, ideología, una forma de ser, y un cierto compromiso social y político. A veces pienso que la nueva política está basada en todo lo contrario, basada en el "programa", en el "concepto", en el "estilo". Tal vez mucho laboratorio prefabricado y poca autenticidad. ¿El PSC representa la vieja política? Pues sí, y es un orgullo. Los viejos valores de la vieja política creada a finales del siglo XIX para defender unos intereses de clase que representa el PSC. No puedo negar al PSUC Viu y al PCE, pero pocos más.

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