Y atentar en una librería judía

Los yihadistas detenidos planeaban grabar y difundir un degollamiento y atentar contra una librería judía de Barcelona

Pretendían imitar al Estado Islámico, e incluso pensaban en vestir a su víctima con un mono de color naranja.

3 min
Los Mossos, en uno de los registros realizados en la operación antiyihadista de abril
Redacción
Viernes, 10.04.2015 15:31

Nuevas y espeluznantes revelaciones sobre los planes de la presunta célula yihadista desarticulada esta semana en Cataluña. Los detenidos estudiaban la posibilidad de secuestrar a una persona en España, para después degollarla y grabar y difundir el asesinato en video, al estilo de las ejecuciones que protagonizan regularmente los miembros del Estado Islámico en Siria e Irak. Además, estudiaban atentar en una librería judía de Barcelona.

Según informa este viernes Europa Press a partir de fuentes de la fiscalía, los detenidos incluso pensaban en vestir a su víctima con un mono naranja para el degollamiento, también imitando al Estado Islámico. El mono naranja, habitual uniforme de los presos en EE.UU, recuerda a su vez al de los retenidos en la base estadounidense de Guantánamo tras las intervenciones en Irak y Afganistán, y justamente por ese motivo lo ha adoptado el Estado Islámico.

Los presuntos yihadistas detenidos planeaban también, según las mismas fuentes, secuestrar a la directora de una entidad bancaria para obtener dinero del rescate.

Otro blanco: una librería judía

Además, y según consta en un auto del juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz divulgado este viernes, el jefe de la presunta célula terrorista, Antonio Sáez Martínez, conocido como Alí el peluquero, estudiaba atentar contra una librería judía de Barcelona.

Según el testimonio de un testigo protegido citado en el auto, Alí el carnicero contactó con un cliente de ideología neonazi, Santiago Frías, "con capacidad de conseguir armas y materiales explosivos", con el objetivo de "poner una bomba en una librería de nombre La Piedra o algo similar". 

Este proyecto de los presuntos terroristas guarda semejanzas con un atentado terrorista reciente en suelo europeo, el cometido en enero en París contra un supermercado de productos kosher -destinados a judíos especialmente observantes de su religión- en el que murieron cuatro rehenes. El atentado se cometió al día siguiente del ataque al semanario satírico francés Charlie Hebdo, en el que fueron asesinados diez trabajadores de la revista -incluyendo a su director y tres destacados dibujantes- y dos policías.

En el auto, el juez Pedraz dicta prisión provisional para Alí el Peluquero, Lahcen Zamzani, Rida Hazem, Said Touay, Gonzalo Cabezas Núñez y Jacob Orellana Casado, a los que atribuye los presuntos delitos de integración en organización terrorista y tenencia y depósito de armas y explosivos. También imputa y encarcela a Frías Álvarez, en este caso por colaboración con la presunta célula terorista. Pedraz deja en libertad provisional con medidas cautelares a Laila El Hamdouni, Youness El Gharbi y David Franco Portolés.

Planeaban grandes atentados

Según se divulgó este jueves, los 11 detenidos estaban preparando ya atentados terroristas. Y tenían una lista de blancos muy concretos, con la intención de hacer "mucho daño". Entre sus objetivos estaban el Parlamento autonómico, la Plaza de Cataluña de Barcelona, el centro comercial Las Arenas de la Plaza de España de Barcelona, la comisaría de los Mossos d'Esquadra en la misma plaza, la sede central de la policía autonómica, en Sabadell, o un cuartel de la Guardia Civil.

Entre el arsenal incautado a los detenidos había armas blancas y de fuego, munición, e incluso una granada en perfecto estado.

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