Pujol Jr. dijo al juez que su familia buscó "opacidad absoluta" para su fortuna

El primogénito de Pujol sostiene que hubo una herencia inicial de 140 millones de pesetas, que se multiplicó con productos financieros que se cobraban al protador en ventanilla.

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Jordi Pujol Ferrusola, a la salida de la Audiencia Nacional, en una imagen de archivo
Redacción
Martes, 7.04.2015 20:50

El clan Pujol escogió unos productos financieros que proporcionaran "opacidad absoluta" para hacer crecer su dinero ocultado en el extranjero. Así lo afirma una parte directamente interesada, Jordi Pujol Ferrusola, hijo mayor del ex presidente de la Generalidad Jordi Pujol, en su declaración como imputado ante el juez, según informa este martes el diario El País a partir del propio sumario judicial.

Según esta información, Pujol Ferrusola defendió ante el juez que la fortuna familiar que el patriarca de la familia confesó en julio del año pasado que había ocultado de Hacienda en el extranjero provenía de una herencia de su abuelo -y padre del ex presidente autonómico- Florenci Pujol, uno de los fundadores de Banca Catalana. La misma versión que han sostenido el resto de los miembros de la familia imputados.

De acuerdo con la argumentación de los Pujol, hicieron crecer esta fortuna con inversiones -y no a base de comisiones por adjudicaciones de contratos de la Generalidad-. Y Pujol Jr. dio más detalles al juez.

Herencia de 140 millones de pesetas

En concreto, explicó que la familia buscó para sus inversiones productos que proporcionaran "opacidad absoluta en el tema del nombre", es decir, que buscaban ocultar que su fortuna en el extranjero les pertenecía. Pujol Ferrusola explicó al juez, según El País, que partieron de una cantidad en dólares equivalente a 140 millones de las antiguas pesetas en 1980, y que él se hizo cargo de las inversiones a partir de 1990.

Pujol Ferrusola añadió que la familia se dedicó fundamentalmente a un producto financiero: "láminas financieras", que ha definido como unos "bonos al portador" a base de deuda pública de diversos países, con "titularidad opaca" tanto para el banco como para las autoridades. Según detalló al juez, estas "láminas" se pagaban en efectivo en la ventanilla, y se cobraban, a su vencimiento, de la misma forma.

El primogénito de Pujol también ha sostenido que, al vencimiento de estas láminas, en 1992, ingresó la parte correspondiente a cada uno de sus hermanos en cuentas en Andorra, y que a partir de ese momento cada miembro de la familia se hizo cargo de su propio dinero.