Revista de prensa

Rajoy templa, manda y suspende las plebiscitarias

El presidente del Gobierno desbarata el 27S con un movimiento de ceja a la pregunta de cuándo convocará las elecciones generales. Pase lo que pase el 24M, Rajoy no se apea del cartel. Varoufakis, al banquillo.

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Pablo Planas
Martes, 28.04.2015 11:11

Don Mariano Rajoy ha adoptado la postura del ganso, del avestruz o del geranio, según los periódicos. Todos coinciden en la imperturbabilidad de Rajoy, quien, por cierto, hizo reir a los asistentes al desayuno de Europa Press cuando a una pregunta sobre las "plebiscitarias" respondió con la gallegada de que las "plebiscitarias" no existen. Pues haberlas, haylas, según el abad de Montserrat, que pidió la mediación de la Virgen para el proceso. ¡Ojo al piojo! Soler otra vez, en directo para TV3, que dedicó todo el día a explicar que a diferencia de Alemania, el funeral por las víctimas de Germanwings en Barcelona era católico y no ecuménico, lo que a la parroquia nacionalcatólica que ahora anda en plan fraternal con los imanes le parece fatal.

Rajoy ni se inmuta ni muta. Ahí está, como los cocodrilos al acecho, en la posición del Buda levitante, cualquiera sabe si proyectando unas elecciones generales para el domigo de Mas. Es una especulación plausible, con duende, pero una jugada difícil de encajar en el pensamiento mariano, rígido, estático y de un estoicismo irritante para sus partidarios. Qué poco se aprecia la estabilidad, el silencio, la quietud, el punto zen de Rajoy en medio del carajal, esa facilidad natural para mover nada más que el ojo izquierdo y controlar la evolución de la prima de riesgo mientras musita las máximas de "Romamones".

La aparición en carne y hueso de Rajoy es materia de primera en El País y está al cargo de Javier Casqueiro: "Mariano Rajoy quiso despejar ayer cualquier duda sobre su candidatura para las elecciones generales que convocará para finales de año. “Sí, quiero ser el candidato; confíen en mí, les irá bien”, dijo en un desayuno informativo en Madrid el mismo día en que EL PAÍS publicaba que algunos líderes regionales de su partido creen que una gran derrota en las municipales y autonómicas del 24 de mayo podría llevar al partido a una “reflexión” sobre un posible cambio de cartel. Rajoy añadió que no piensa variar de estrategias ni en el Gobierno ni en el partido, ni ahora ni después de los comicios locales; pase lo que pase, aunque se obtenga un mal resultado. El objetivo de su equipo es convencer al electorado, al desencantado y a otros votantes, de que España está saliendo bien de la crisis, está mucho mejor que hace tres años y solo con el PP tiene la seguridad de continuar con la recuperación. Por eso aumentó las previsiones de crecimiento del país al 2,9%, cuatro décimas por encima de lo que estima el FMI. Mariano Rajoy quiere ser candidato a las generales que él mismo convocará para finales de este año, tiene el apoyo y la confianza del PP y también su propia estimación de que es un buen cabeza de cartel, y no piensa cambiar nada, ni estrategias ni caras nuevas, ni en el Gobierno ni en el partido, ni ahora ni después de los comicios locales del 24 de mayo. Pase lo que pase o incluso aunque se obtenga un mal resultado. “Sí, sí, yo quiero ser el candidato; confíen en mí, les irá bien”, remachó ayer".

Habló de todo y de Rato, ejemplarizante caso. Una semana después de aquella inaudita detención todo es relativo; gasesoso, purulento, estupefaciente, pero pasajero. En La Vanguardia, Fernando García firma un texto sobre el particular Bárcenas y el partido de Rajoy: "El extesorero Luis Bárcenas y su antecesor Álvaro Lapuerta, cometieron delitos de apropiación indebida, fraude fiscal y falsedad documental por los que deberían pasar cinco años de cárcel cada uno, todo ello en relación con el caso de los papeles de la contabilidad B del PP exclusivamente. En cambio, el partido que lidera el presidente Mariano Rajoy no es responsable penal, aunque sí civil pero sólo parcialmente, de los fraudes a la Hacienda Pública cometidos en los pagos con dinero B de las obras efectuadas en su sede entre los años 2005 y 2011. Esto es lo que dice la Fiscalía Anticorrupción en su escrito de acusación de la causa, previo a la apertura de juicio oral, el contenido del cual trascendió ayer".

Mas estuvo en lo de Cuní para hablar de todo y de nada porque si Rajoy es plasmático, nuestro "president" es un holograma que salta de canal propio a canal amigo. Josep Gisbert firma el resumen de la entrevista en el dirio de Godó: "Artur Mas está dispuesto a revisar la fecha de las elecciones catalanas si Mariano Rajoy decide también convocar los comicios españoles el 27 de septiembre. Pero, en este supuesto, antes consultaría el eventual cambio con las fuerzas del bloque soberanista. “Yo querría hablar con la gente de Cataluña y después decidir si se mantiene o se cambia la fecha en función de lo que hagan en Madrid”, aseguró anoche en este sentido el presidente de la Generalitat en una entrevista en 8tv".

Sigue: "El comentario era la respuesta a la puerta que había dejado abierta el presidente del Gobierno español sobre la posibilidad de hacer coincidir efectivamente las elecciones españolas con las catalanas. Mariano Rajoy, en concreto, había señalado que su preferencia era celebrarlas a finales de año, aunque con la puntualización de que no descartaba “absolutamente nada”. Llegado este caso, el líder de CiU tampoco excluyó nada y supeditó la revisión final de la fecha electoral a lo que decidan el conjuntode fuerzas soberanistas, con el argumento de que no se trata de unas elecciones ordinarias, sino del “referéndum que no nos han dejado hacer”. Y esto, a su entender, requeriría un acuerdo amplio, como así ha ido ocurriendo hasta ahora".

En El Punt-Avui Oriol Junqueras ya ha dicho que el 27-S "votaremos y ganaremos". Sin embargo y en general, ahora resulta que es Rajoy quien convoca las elecciones autonómicas catalanas. Y con sólo mover una ceja, en plan respuesta a la preguta de si el 27 de septiembre es domingo. La economía de recursos comunicativos es el secreto de la comunicación del presidente del Gobierno.

Cambio de plano. Tsipras se ha cepillado a Varoufakis. Le mantiene de ministro, pero le sienta en el banquillo en lo de negociar con sus homólogos europeos. Se acabaron el pase de modelos, los photocall y los reportajes en el Paris-Match. El experimento Syriza no funciona. Rusia está en lo de Ucrania y el yuan huye de Atenas. En el Abc lo explican B. Castiella y E. Serbeto en crónica conjunta desde Atenas y Bruselas: "La última reunión de ministros de la zona euro en Riga se convirtió en una batalla en la que la tónica fue «todos contra Varufakis». Los ministros del Eurogrupo, además, le descalificaron expresamente al llamar a Tsipras a Atenas para verificar si sostenía las posiciones que estaba defendiendo su ministro de Economía. El resultado de esa reunión fue muy amargo para Varufakis, que tuvo que escuchar cómo algunos ministros plantearon abiertamente la necesidad de un plan para la salida de grecia del euro. Según fuentes presentes en la reunión, fue «un partido de todos contra Grecia» y «un toque de atención importante» porque «las cosas no podían seguir así: lo importante es el aviso que le dimos todos al griego». Su reacción ha sido el enigmático «twitt» de este fin de semana en el que citaba una frase de campaña del presidente norteamericano Franklin Roosevelt diciendo que «son unánimes en su odio hacia mí y yo doy la bienvenida a ese odio»". Pues vale, pero estás fuera. Game over.

28 de abril, Santoral: Pedro Chanel, Valeria, Luquesio, Eusebio, Luis M.ª Grignion de Montfort, Prudencio.