Revista de prensa

Yihad, "Nous Catalans" y comando Dixán: Conversos y peligrosos

Cinco españoles, cinco marroquíes y un uruguayo iban a atentar en Barcelona. El Estado Islámico y el salafismo de garaje en Cataluña. La Razón titula: "Nous Catalans da cobijo al islamismo radical".

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Pablo Planas
Jueves, 9.04.2015 11:07

Como siempre, ¿quién lo iba a decir? Se les veía un poco raros, eso sí. Se paseaban con la chilaba y sus largas barbas, habían dejado el jamón y los porros, frecuentaban un extraño taller que resultó ser una mezquita polvorín y soñaban con ganarse el favor de setenta huríes por la vía del martirio de los infieles. ¿El pequeño de la Paquita? Pero si hizo la comunión y todo. El salafismo de garaje perturba poco el sueño del común desde que la política acuñó lo del "comando Dixán", desarticulado en 2005. Querían atentar en el Metro de Barcelona, pero como entre la pólvora, la mecha y la tritila se encontró jabón, pues ahí quedó la gracia, como para sugerir que aquellos pobres morabitos eran cabezas de turco de una psicosis postraumática del 11-M. El comando Dixán, juas, juas.

Mucho se ha legislado sobre el velo y nada sobre el culto y las mezquitas, pero diez años después, lo del Dixán es el Estado Islámico con sede en Cataluña. Este 5 de abril, La Vanguardia mostraba en portada el siguiente titular: "50 mezquitas bajo vigilancia en Cataluña por su mensaje radical". El mismo periodista que firmaba esa información, Eduardo Martín de Pozuelo, se encarga de la crónica sobre las once detenciones practicadas ayer en Cataluña. Cinco españoles, cinco marroquíes y un uruguayo; diez hombres y una mujer, una célula terrorista dispuesta a actuar en Barcelona. El final del texto es el contexto: "Fuentes de la investigación no ocultaron su preocupación por el hecho de toparse con extremistas de raíz catalana y conversos, lo que representa para los especialistas un cambio y un salto cualitativo muy significativo en el avance del radicalismo yihadista en Catalunya. “Se parece al caso de Francia y Charlie Hebdo”, comentó una fuente judicial. “Se trata de radicalizaciones nacidas en nuestro entorno, lo que constituye un hecho que invita a reflexionar profundamente, añadió la misma fuente. Con las de ayer, ya son 38 las personas acusadas de yihadismo detenidas en las cinco operaciones antiextremistas realizadas en lo que va de año en Catalunya, donde se ubican 50 de las 98 mezquitas con mensaje salafista detectadas en España".

Más contexto. El ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, dijo en Catalunya Ràdio ayer por la mañana que la fundación de Convergència "Nous Catalans" tenía vínculos con el islamismo radical. Enorme carajera, grandes aspavientos, golpes de pecho y ataques súbitos de victimismo soberanista. La citada fundación está al cargo de Àngel Colom y es un coladero de paisas con turbante, según expone más ponderada y analíticamente Toni Bolaño en La Razón, que titula en portada: "Nous Catalans da cobijo al islamismo radical". Y Bolaño suscribe: "Un informe policial conocido en septiembre de 2014 decía que los líderes salafistas aceptarían 'una Cataluña integradora y multicultural con el catalán como lengua, siempre y cuando se respete plenamente la religión musulmana'. De hecho, líderes musulmanes manifestaron que en los días previos al 9 de noviembre dirigentes de CiU les solicitaron su apoyo. 'Si nos apoyáis en la consulta, habrá mezquita', afirman que les dijeron".

Y aquí es donde entran los nombres. Nourredine Ziane, directivo de Nous Catalans, expulsado de España por difusión del salafismo y colaboración con servicios secretos extranjeros. O el de Jalid Sabaz, militante de CDC y creador de la Federación Catalana de Entidades Paquistaníes, así como miembro de Nous Catalans, considerado por las Fuerzas de Seguridad como un "islamista de ideología extrema", según reveló una información de El Mundo en abril del pasado año. En La Razón, A. Rojo y J. Planes aportan ahora el nombre de Younes El Harrak, mano derecha del expulsado Ziane e imán en Mataró, como nuevo hombre fuerte de los catalanes de Colom.

La Cuarta Página de El País trae la firma de Francesc de Carreras en un artículo titulado "Populismo contra democracia": "Ciertamente, el término populismo ha sido usado con distintos significados en diferentes contextos históricos y geográficos, algo que no es casual. ¿Hay alguna semejanza entre el populismo de los narodniquis rusos del siglo XIX con el fascismo y el nazismo, del anarquismo con el peronismo, del jacobinismo con el nacionalismo, de Pablo Iglesias con Artur Mas? Sin duda la hay, a pesar de tener contenidos tan diferenciados. Lo común a todo populismo no es una ideología substancial —derechas o izquierdas, por ejemplo— sino una estrategia para acceder y conservar el poder, lo cual le permite cobijar ideologías muy distintas, siempre que coincidan en que la causa de todos los males es una y sólo una, sea el zar o el rey, la propiedad, la religión, la oligarquía financiera, las élites políticas o la opresión nacional. Siempre debe ser una causa simple, emocionalmente sencilla de entender y racionalmente difícil de explicar con buenos argumentos".

Continúa el profesor: "Si es así, si se trata de algo tan simple, emocional y poco argumentado, ¿cómo es que el populismo prende con tanta facilidad? La razón está en su origen. Se justifica porque el sistema político de un determinado país funciona mal, no soluciona los problemas de amplios sectores sociales ni da respuestas a sus demandas. El éxito inicial de Podemos no se explica sin la crisis económica, el paro, la corrupción política y el desprestigio de los grandes partidos. Por tanto, hay causas para el cambio; la cuestión es si este cambio debe consistir en una reforma del sistema o en una ruptura del mismo".

Líneas después, De Carreras define democracia: "La democracia, tal como la conocemos, es lo contrario. Se trata de un sistema político muy defectuoso, necesitado de correcciones, consciente de que nunca alcanzará la perfección. En la democracia, nada es sencillo sino que todo es complejo, es lenta en sus actuaciones pero segura en sus decisiones, tomadas tras un proceso público racional y argumentativo. Para la democracia, el pueblo no es un todo unificado sino un conjunto plural de personas y grupos con intereses diversos, conflictos internos continuos que, precisamente, intentan resolverse por las vías democráticas previstas, mediante componendas a veces nada fáciles. El Estado, por su parte, es un conjunto de órganos sometidos a normas jurídicas, no representa al pueblo —sólo uno de estos órganos, el Parlamento, es su representante—, y cada órgano emite mandatos vinculantes y, además, se controlan mutuamente desde el punto de vista político —el Parlamento al Gobierno— y jurídico —los jueces y magistrados a todos los demás—. Por tanto, la democracia no es sólo el poder del pueblo sino, además, un sistema orgánico de controles mutuos".

En el Abc, Oti Rodríguez Marchante, se ocupa de la profunda transformación, también populista, que se nos viene encima como cuaje la idea de enchufarnos al despertador noreuropeo. Escribe Rodríguez Marchante: "la plataforma por la europeización de los horarios pide que el Parlament legisle para hacer obligatorios los (h)usos y costumbres europeos en lo tocante a las horas laborales, educativas y hasta gastronómicas. La noticia es alarmante por varios motivos, aunque el principal es que es Francesc Homs quien defiende esa propuesta. Frances Homs y el grueso del Parlament (y no me refiero a David Fernández) tienen que estar a lo de la independencia catalana, y no a cosas realmente importantes para la vida de los catalanes. Sólo nos faltaba que nuestros independentistas luchen por sacarnos de Europa y del euro en lo político y económico mientras que nos obligan a meternos en Europa en lo de desayunar a las seis de la mañana, entrar a currar a las siete, comer en diez minutos a las doce y cenar a la hora de la merienda, que es, al parecer, lo que hacen los suecos y alemanes. Y en eso radica, según se apunta, la cultura, el progreso y el ocio, en comerse de pie un sándwich de pollo en vez de en una sobremesa dilatada y gustosa. Y algo de razón han de llevar cuando los ciudadanos suecos y alemanes aprovechan todo su tiempo libre para venirse a España a darse el madrugón y a comer sándwich de pollo".

En El Mundo destaca el artículo de Arcadi Espada sobre el Silicon Valley de Ciudadanos, una colleja seguramente inesperada en la línea de la socialdemocracia sin suecos de Pla a Pujol. Mantiene el autor: "Cada vez que oigo hablar de hacer aquí un Silicon Valley se apodera de mí el mismo estado de ánimo que cuando camino por el Paseo de los ingleses... de Caldetas o cruzo bajo el Arco de Triunfo... de Barcelona. Un provincianismo deprimente. Y un grave error estratégico. Las cíclicas ideas siliconas tuvieron su minuto de oro el día que el presidente Zapatero, en una de sus más inolvidables ocurrencias, apostó por un cambio en el modelo productivo español. Era evidente que estaba pensado en la semana próxima, porque su modelo de cambio productivo era el matrimonio homosexual, pero ya no le dio tiempo. Su herencia, sin embargo, resurge, porque hay memes memos y son de una gran obstinación intelectual y política. Al campo de las ocurrencias pertenece también esa oferta de C's de dejar de hacer líneas de AVE para construir un Silicon, incluso en un valle, parece".

Ha fallecido Walter Haubrich, el histórico corresponsal en Madrid del «Frankfurter Allgemeine Zeitung» entre 1968 y 2002.

9 de abril, santorales. Santoral de La Vanguardia: María Cleofé, Marcelo, Hugo, Acacio, Prócoro, Demetrio, Casilda, Conceso, Hilario.

Santoral del Abc: Demetrio de Tesalónica, Acacio de Mesopotamia, Aldegundis, Bademio.