¿En qué se parecen Susana y Artur?

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Miércoles, 20.05.2015 07:09
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Aparentemente Susana Díaz y Artur Mas se parecen como un huevo y una castaña. Él no está embarazado ni es un animal político nato. Ella no está a punto de cargarse el PSOE andaluz ni quiere prohibir el castellano en la escuela. Dicho lo cual existen entre los dos un par de semejanzas cuanto menos inquietantes.

Ambos representan opciones políticas que llevan toda la vida gobernando en los respectivos territorios y que han desarrollado una red de putrefacción clientelar bestial

a)Ambos representan opciones políticas que llevan toda la vida gobernando en los respectivos territorios, que han desarrollado una red de putrefacción clientelar bestial y que ni queriendo (que tampoco parece que quieran igual los dos…) les resultaría fácil hacer limpieza

b)Ambos van a las urnas buscando mayor estabilidad, vuelven trasquilados…y les echan la culpa a los demás

Yo estaba el 25 de noviembre de 2012 en un especial de la televisión de Castilla-La Mancha, calzándome a pachas con la admirada compañera Rosa Paz un especial elecciones catalanas que no se lo saltaba un casteller de Valls. Recuerdo que Rosa, la buenaza de Rosa, me iba diciendo en los intermedios: y a la vista de estos resultados, ¿cuándo dimite Artur Mas? ¿Y Pepe Antich? (Entonces director de La Vanguardia momentáneamente entendida como el Pravda indepe…) Y yo: Rosa, parece mentira que con tu experiencia tú me lo preguntes. Aquí no dimite ni dios.

Antich no dimitió, al cabo del tiempo le dimitieron. A Artur Mas nadie ha conseguido echarle ni con baldes de agua hirviendo. Da igual que a cada bugada perdi un llençol, que él, tan obcecado con el dret a decidir, cada vez que el pueblo decide algo, decida quitarle diputados y poder. Él, a lo suyo. Convencido de que en el fondo, muy en el fondo, la mayoría silenciosa, sorda, muda y manca (¿la que no tiene voz, voto ni mano para meter en la urna?) está con él y además suma.

Respecto a Susana…adelantó elecciones en Andalucía para pillar con el pie cambiado al enemigo y es verdad que el PP e IU se han llevado un disgusto de los que hacen época. Pero ella de momento no consigue ser investida presidenta ni a tiros. Y si así sigue el 5 de julio, lo suyo habrá sido un aborto político monumental.

¿Y ahora resulta que la culpa es de Albert Rivera, o de las hordas de Podemos? ¿Me pueden explicar qué obligación tiene nadie de votar que sí a la presidencia de alguien que no ha obtenido suficientes votos para investirse sola?

Es peligroso dar por hecho que la voluntad popular es un mero trámite. Peligrosísimo. Ay ese 5 de julio, ay ese 27 de septiembre…tic-tac, tic-tac…

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