Dimiten los líderes de casi toda la oposición

Cameron obtiene la mayoría absoluta en el Reino Unido

El primer ministro se reúne con la jefa de Estado británica en el palacio real, con la que departirá sobre la formación del futuro gobierno tras la victoria en los comicios.

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El primer ministro británico y líder 'tory', David Cameron, abrazando a su esposa tras conocerse su victoria en las elecciones.
Redacción
Viernes, 8.05.2015 09:16

David Cameron ha roto todas las encuestas. El Partido Conservador del primer ministro británico ha conseguido una inesperada mayoría absoluta en las elecciones legislativas de este jueves, haciendose con 331 de los 650 escaños de la Cámara baja del Reino Unido, pese a que los sondeos previos coincidían en vaticinar un escenario sin mayorías claras. Como suele ser habitual en el mundo anglosajón, la respuesta de los líderes de los partidos que no han satisfecho las expectativas ha sido fulminante: dimisión inmediata.

Con el recuento ya finalizado -este viernes por la tarde-, los 'tories' de Cameron han obtenido 331 escaños, cinco por encima de la mayoría absoluta, por 232 del Partido Laborista de Ed Miliband, los 56 del SNP escocés, los ocho de los Liberal-Demócratas, y los dos del ultranacionalista e identitario UKIP. Otros partidos minoritarios se han movido entre cuatro y un solitario escaño.

Pese al espectacular resultado en diputados, lo cierto es que la ventaja de Cameron ha sido mucho más ajustada en intención de voto. Así, los conservadores han obtenido un 36,9% de los votos, no tan por delante del 30,5% de los laboristas. Más atrás ha quedado el UKIP, con un 12,6% que solo le ha representado 2 escaños; los LibDems, con un 7,8%, y el SNP, con un 4,7% concentrado en Escocia, donde se ha hecho con todas las circunscripciones excepto tres. Esta poca proporcionalidad se explica por el sistema electoral británico, puramente mayoritario, donde se elige a un solo representante en cada circunscripción.

Miliband, Clegg y Farage dimiten

Incluso antes de conocerse los resultados definitivos, los líderes laborista, Ed Miliband; liberal-demócrata, Nick Clegg, y del UKIP, Nigel Farage, han renunciado al mando en sus formaciones.

"El Reino Unido necesita un Partido Laborista fuerte", ha defendido Miliband, proponiendo que Harriet Hartman tome las riendas del partido hasta que se designe a su sucesor. Clegg ha dimitido tras valorar el resultado como "más demoledor y duro del que había temido", puesto que no su formación no ha superado los diez escaños y se ha visto relegada a ser la cuarta fuerza política del Parlamento. Y lo mismo ha hecho Farage, con el agravante de que ni siquiera ha salido elegido como diputado de su circunscripción.

Muy diferente ha sido el caso del SNP. La líder de la formación secesionista escocesa, NIcola Sturgeon, ha visto fortalecido su liderazgo en el partido, al hacerse con 56 de las 59 circunscripciones escocesas. Este impresionante resultado, no obstante, tiene un sabor agridulce para el SNP: la mayoría absoluta de Cameron les niega el papel clave para la gobernabilidad que les auguraban las encuestas.

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