El Gobierno lo cesa

Detienen por presunta corrupción al Delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana

Supestamente favoreció a una empresa cuando formaba parte del Gobierno autonómico. También este viernes, el alcalde de Valladolid ha sido condenado por desobediencia, al no cumplir una sentencia judicial.

2 min
Redacción
Viernes, 29.05.2015 16:05

Serafín Castellano (PP), hasta ahora mismo Delegado del Gobierno en la Comunidad Valenciana, ha sido detenido este viernes, investigado por presunta corrupción cuando formaba parte del Gobierno autonómico valenciano, y cesado fulminantemente acto seguido por el Ejecutivo.

Castellano ha sido detenido junto con otras ocho personas, en una operación policial, coordinada por la Fiscalía Anticorrupción, tras ser investigado por presuntamente haber favorecido, cuando ocupaba el cargo de conseller de Gobernación, entre los años 2010 y 2012, a una empresa a la que la Generalidad Valenciana adjudicó contratos para la extinción de incendios por valor de unos 33 millones de euros.

Tras la detención de Castellano, las reacciones del Gobierno y del PP han sido inmediatas. El Ejecutivo ha decidido hoy mismo cesarlo de su cargo, según ha anunciado la Vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros.

El PP de la Comunidad Valenciana, por su parte, ha anunciado asimismo que suspendía cautelarmente de militancia a Castellano, por "deteriorar" la imagen del partido.

El alcalde de Valladolid, condenado por desobediencia

También este viernes se ha producido otra mala noticia judicial para la imagen del PP. El alcalde de Valladolid, el controvertido Francisco Javier León de la Riva, ha sido condenado a un año y un mes de inhabilitación especial para empleo o cargo público de alcalde o concejal y a una multa de 12.600 euros, por un delito de desobediencia, por haber demorado durante casi cinco años la ejecución de una sentencia judicial.

La sentencia que desacató León de la Riva, de 2008, obligaba al Ayuntamiento a restaurar una finca en la que se habían efectuado obras ilegales, y en la que el condenado posee un inmueble.

La condena representa el cese inmediato de León de la Riva como alcalde. No obstante, y tras 20 años de mandato con cinco mayorías absolutas consecutivas, era muy improbable que continuara portando el bastón de mando municipal, después de que el pasado domingo perdiera la mayoría, y con un pacto amplio de los partidos de izquierda a la vista para desalojarlo del poder.