El nacionalismo apela al victimismo para rechazar el bilingüismo escolar

La Generalidad, los partidos nacionalistas (junto al PSC) y algunos medios (encabezados por El Periódico) salen en tromba a defender el actual modelo de inmersión lingüística escolar obligatoria exclusivamente en catalán, que excluye al castellano como lengua vehicular. Para ello, no dudan en utilizar argumentos falsos ni en presentar el bilingüismo escolar como un 'ataque' contra el catalán.

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'El Periódico', 'El Punt Avui' y 'Ara', algunos medios más beligerantes contra el bilingüismo escolar
Alejandro Tercero
Jueves, 7.05.2015 03:34

El nacionalismo catalán no descansa en su permanente estrategia de victimización. A la orden de la consejera de Enseñanza de la Generalidad, Irene Rigau, ha salido en tromba contra el Gobierno por intentar defender el bilingüismo escolar en Cataluña y le ha acusado de "atacar" al catalán.

Nada más lejos de la realidad. El recurso que ha presentado el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte pretende que se cumplan las leyes y las sentencias que ordenan garantizar el bilingüismo en el sistema escolar catalán, lo que incluye los derechos lingüísticos de los castellanohablantes (los únicos que actualmente se vulneran en el sistema escolar catalán).

Y para ello se centra en dos aspectos: por una parte, hacer efectivo el derecho de los padres a elegir la lengua vehicular en la primera enseñanza (esto es, el último ciclo de educación infantil y el primer ciclo de primaria); y, por otra, garantizar que el español sea lengua vehicular -"en una proporción razonable" junto al catalán- durante toda la enseñanza obligatoria.

La inmersión obligatoria nunca ha sido avalada por los tribunales

De hecho, el derecho de los padres a escoger la lengua vehicular -de entre las dos oficiales- en la primera enseñanza viene avalado por una ley del Parlamento autonómico. En concreto, el artículo 21.2 de la Ley de Política Lingüística: "Los niños tienen derecho a recibir la primera enseñanza en su lengua habitual, ya sea ésta el catalán o el castellano. La Administración ha de garantizar este derecho y poner los medios necesarios para hacerlo efectivo. Los padres o tutores lo pueden ejercer en nombre de sus hijos instando a que se aplique".

Y el derecho a recibir la enseñanza obligatoria con el castellano como lengua vehicular -junto al catalán- ha sido establecido en innumerables sentencias (algunas de ellas del Tribunal Constitucional, como la 6/1982, la 337/1994 y la más reciente 31/2010, entre otras; además de incontables sentencias del Tribunal Supremo y del Tribunal Superior de Justicia de Cataluña). En enero de 2014, el TSJC fijó en el 25% del horario lectivo el mínimo razonable que debía impartirse en castellano. En este sentido, el actual modelo de inmersión lingüística escolar obligatoria exclusivamente en catalán jamás ha sido avalado por ningún tribunal, pese a que así se afirma en ocasiones.

No hay 'ataque al catalán', sino defensa del bilingüismo

La LOMCE no hace más que recoger lo que dicen la sentencias, en cuanto a que ambas lenguas -catalán y español- deben ser vehiculares de forma proporcional. En todo caso la norma peca porque, en vez de establecer mecanismos para simplemente obligar a la Generalidad a su cumplimiento, ofrece caminos alternativos a los padres (subvencionando la escolarización en centros privados bilingües, mediante un procedimiento engorroso que desincentiva acogerse a esta opción) en previsión de que el Gobierno autonómico incumpla la ley. Algo jurídicamente insólito

En definitiva, el recurso del Gobierno ni es un ataque al catalán, ni introduce ningún elemento jurídico novedoso; simplemente es un nuevo intento para que se garantice el bilingüismo escolar en Cataluña.

Generalidad, partidos nacionalistas y PSC tergiversan la realidad

A pesar de ello (o precisamente por ello), la respuesta del nacionalismo catalán ha sido la misma de siempre: tergirversar la realidad para aparecer como víctimas de un ataque "españolista". Las palabras de Rigau acusando al Gobierno de pretender con el recurso "la desaparición de la lengua catalana" difícilmente serían aceptables en cualquier país democrático occidental. Hay que recordar que incluso el Consejo de Europa ha denunciado en diversas ocasiones el modelo de inmersión lingüística escolar obligatoria exclusivamente en catalán que aplica la Generalidad.

Tampoco serían admisibles las críticas de los partidos nacionalistas y del PSC, que han tildado al Gobierno de "cafre", de intentar cometer "un golpe de Estado" y de actuar contra la "convivencia" por tratar de garantizar los derechos lingüísticos de los castellanohablantes.

Cabe destacar de forma especial el caso del PSC. La diputada autonómica socialista Rocío Martínez-Sampere ha asegurado que el recurso del Gobierno en defensa del bilingüismo escolar es "una barbaridad en términos de cohesión civil y social". No hay ni un solo estudio que señale que, en una comunidad bilingüe como es el caso de Cataluña, impartir una proporción razonable de las clases en cada una de las dos lenguas perjudique a cohesión social. Sin embargo, ese es otro mantra que se repite una y otra vez.

La prensa nacionalista adopta el discurso de que 'el bilingüismo mata'

Igual de lamentable es el posicionamiento de algunos medios de comunicación catalanes. El Punt Avui abre la portada de este jueves con un significativo 'Vuelven, nuevo ataque al catalán'. Mientras que El Periódico titulaba a media tarde del miércoles con "Otra de Wert contra el catalán". Por "contra el catalán" se refería, obviamente, a la defensa del bilingüismo planteada por el recurso del Ministerio.

Una posición que entronca perfectamente con las recientes declaraciones del presidente del Instituto de Estudios Catalanes (IEC), Joandomènec Ros, cuando señaló que "el bilingüismo mata y el trilingüismo aún más", seguramente tomando como referencia el libro del filólogo Pau Vidal 'El bilingüismo mata'.

El Periódico, adalid de la exclusión del castellano como lengua vehicular

En su editorial de este jueves, el diario del Grupo Zeta insiste: "Wert reactiva la cruzada contra el catalán". Según El Periódico, el Gobierno no tiene "legitimidad" para exigir que se cumplan la leyes y sentencias que ordenan impartir enseñanza bilingüe, considera que se trata de un "conflicto artificial" y advierte de que Wert "juega con fuego".

Además, tilda la inmersión obligatoria de "modelo" de "convivencia" -dando a entender que un sistema bilingüe no lo sería- y asegura que "ha demostrado gran eficacia para garantizar que los catalanes sepan el catalán y el castellano -como si una enseñanza en catalán y castellano no lo garantizase-.

Finalmente, acusa al Ministerio de "actuar por motivos político-ideológicos" y recuerda que Wert en 2012 "se propuso 'españolizar a los niños catalanes'". Pero la citada intervención del ministro -en respuesta a un diputado del PSC en el Congreso- toma otro sentido cuando se recoge entera:

"Por ejemplo, en segundo de bachillerato, lo que en el decreto de enseñanzas mínimas común y de aplicación en toda España se llama Historia de España; en Cataluña, según un decreto de ustedes, de un consejero que entonces era de su partido [PSC], se llama Historia. Y en él, la Historia de España tiene menos rango que la de Cataluña. Y la señora Rigau, que es de otro partido al suyo, de CiU, ha dicho el otro día que nuestro interés es españolizar a los alumnos catalanes. Lo ha dicho no con ánimo de elogio. Pues sí, es que nuestro interés es españolizar a los alumnos catalanes y que se sientan tan orgullosos de ser españoles como de ser catalanes, y que tengan la capacidad de tener una vivencia equilibrada de esas dos identidades porque las dos les enriquecen y las dos les fortalecen, y en esa línea vamos a continuar".

Unos meses antes, Rigau había asegurado que el objetivo de la escuela en Cataluña era "catalanizar" a los niños, sin que estas declaraciones generasen ningún tipo de crítica:

"Solo mediante la escolarización podremos realmente catalanizar, hacer miembros de pleno derecho, tener sentido de pertenencia a nuestro país, a los hijos de los que han venido de fuera. [...] La escuela pública funde diferentes grupos étnicos en un solo pueblo; cuando lo podamos mirar con cierta distancia, quedaremos admirados y orgullosos del trabajo hecho. [El ejemplo más evidente es] cómo catalanizamos el sistema educativo. [...] Si Cataluña es como es, siendo una nación sin Estado, y mantiene su lengua, cultura e idiosincrasia, es gracias al hecho de que siempre ha creído en la escuela, y de generación en generación nos hemos traspasado lo que está implícito en la educación, que es traspasar la tradición y generar la historia".

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