Miedo de derrota electoral en CiU y ERC

CiU y ERC no tendrán mayoría en Barcelona y, por tanto, probablemente tampoco en la rica Diputación barcelonesa. Se plantean retrasar el 27S. Su prensa servil quiere desacreditar genéricamente las encuestas, todas desfavorables. Mientras, CiU y ERC ya buscan cómo presentar su muy probable desastre del domingo de forma aguada.

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Oriol Junqueras y Artur Mas, en el Parlamento autonómico
Alfons Quintà
Lunes, 18.05.2015 05:12

Las cúpulas de CiU y ERC están convencidas de que no alcanzarán la mayoría en el Ayuntamiento de Barcelona, ni posteriormente en la rica Diputación también de Barcelona, con lo cual se deberán cuestionar incluso la celebración de los tan anunciados, pero nunca convocados, comicios del 27S. Efectuarlo es un derecho exclusivo del presidente de la Generalidad. Estas previsiones son vistas por CDC y ERC como un pésimo augurio respecto a unas elecciones el 27S.

Me informan separadamente cuadros de ambos grupos independentistas. Añaden que sus cúpulas ya consideran cómo dar los resultados, la tarde del domingo próximo, de forma de hacer ver que no ha sido una colleja tan espectacular como efectivamente todo indica que será. Estudian dar mucho peso al número de pequeños municipios donde podría ganar CiU al ser la única candidatura.

Sesgo informativo al caer

Este nuevo sesgo informativo sería otra tomadura de pelo. Por cierto, antagónica a lo que todo el catalanismo, y en particular la ERC de entonces, que sólo tenía 23 días (sic) de vida, ha estado diciendo siempre, respecto a las elecciones municipales del 12 de abril de 1931. Dos días después, llevaron a la proclamación de la Segunda República Española. Entonces se quiso dar prioridad a que, en toda España, en las mayores ciudades habían ganado las candidaturas republicanas, mientras que en las poblaciones menores dominó el continuismo monárquico.

CiU y ERC también están tanteando cómo, en su momento, podrán anunciar un retraso de las elecciones catalanas, tan anunciadas para el 27S. Por ley, deben celebrarse, como muy de tarde, en noviembre de 2016. De forma obvia y nada fraternal, ERC quisiera llevarlo a cabo haciendo perder aún más imagen y fuerza a Mas, mientras que este desearía provocar lo mismo en relación a Junqueras.

Presentar ese retraso electoral es un sapo de mal tragar. Siempre, CiU y ERC se han caracterizado por atribuir sus errores y patinazos a "Madrit". Ahora parece imposible. Superarían los límites de la más loca "teoría de la conspiración". Se concrete como se concrete, el domingo habrán hablado, en las urnas, los ciudadanos catalanes, no "Madrit".

Siempre hay que tener presente que, respecto a los municipios, la ley fuerza la búsqueda de acuerdos. Entre muchos otros efectos, esto diluye el monotema independentista, por el peso lógico de otros temas. ERC y CiU habían hecho de todo para evitarlo.

Continua pérdida de voto independentista

Como elemento objetivo clave, cabe destacar que ha habido una gran continuidad en el tiempo en la pérdida de expectativa de voto independentista. Ha sido una percepción que ha sido socialmente atenuada por los delirios informativos de un mundo mediático muy mayoritariamente dominado y pervertido por la Generalidad. Ahora mismo lo que expongo se hace pasar por un tema inexistente. No se lo cree nadie de ninguna cúpula.

Pero el engaño informativo se suele olvidar en el momento de depositar el voto, aún más de lo que se ha olvidado al ser encuestado. Precisamente, se puede pensar que este olvido puede favorecer a las fuerzas más moderadas. Será así, o no. Cuando se vea, no antes, se podrá atar el saco de trigo y de votos.

Trifulcas locales entre CiU y ERC

Los enredos son múltiples. "En muchas poblaciones -me dice un destacado cuadro pujolista- resulta que ERC y CDC, o CDC y ERC, da igual, unos luchan para sustituir a los otros en el ayuntamiento. Normalmente era ERC quien quería sacar a CiU. No hay que olvidar que no constituíamos un frente, como los medios independentistas han querido hacer creer. Por lo tanto, hay mal ambiente entre nosotros. Soy testigo muy directo".

Curiosamente, luego otra fuente, esta de ERC, me dice que su partido "ha cedido demasiado ante CDC". La fuente anterior, de CDC, había dicho que era CDC la que había cedido ante ERC. ¡Vamos bien!

Todo ello indica que habrá trifulcas aderezadas con ingredientes locales. Será imposible taparlo y, por tanto, negarlo. Se verá que, efectivamente, existen ERC, CDC y también UDC. No son un frente independentista, cuya mera idea siempre ha rechazado UDC. Por decirlo sintéticamente, una casi segura y objetivamente desagregante derrota caerá sobre un mundo ya desagregado, y no digo nada de factores exteriores, dado que cuando alguien pierde otro (u otros) gana. Que no les pase nada.

Lo que es natural vuelve al galope

A falta de cualquier teorización independentista, imposible, ni intentada, se constatará públicamente la existencia del mil cabezas y mil sombreros. Los franceses dicen "echad lo que es natural, y vuelve al galope" ("Chassez le naturel, il revient au galop"). Caramba, qué galopadas veremos y qué "muertos" no pueden causar, al estilo de lo que mostró la película de Sergei Eisenstein 'Que viva México'.

Tiene muchos más números para una mala muerte Mas que Oriol Junqueras. En cambio, Mas puede ralentizar su entierro político agotando su penosa legislatura. Sin embargo, será necesario que antes algún bobo quiera hacer de futuro cadáver. Josep Rull es capaz. Puede encarnar otra bofetada. En sus inicios no pudo ganar a Pere Navarro en Tarrasa, y en sus postrimerías, aún joven, le puede derrotar cualquiera.

También habrá que ver cómo se concretan algunos malos presagios en ciudades medianas, ya que no parece que haya demasiados cambios en las otras tres grandes. Tarragona y Lérida serían para el PSC y Gerona para CDC. En cambio no parece asegurada una victoria independentista en ciudades importantes y a menudo nacionalistas de la Cataluña central. En el área metropolitana todo indica que el independentismo continuaría estando prácticamente ausente.

Los medios serviles acreditan serlo

¿Qué hará de aquí al domingo la purria mediática gubernamental? De momento sabemos qué ha hecho el pasado domingo. No vi El Punt Avui porque quedé harto con La Vanguardia y Ara. El diario del Grupo Godó tituló en portada "Barcelona, Madrid, Valencia y Zaragoza decantarán el 24M". Ay caramba, ¿Y en Ulán Bator qué pasará, respecto a Mongolia? ¿Y en Monrovia, respecto a Liberia?

Cualquier fotógrafo me entenderá: cuando lo que un objetivo adecuado muestra algo que un periódico quiere evitar enseñar, hay que optar -nada profesionalmente- por un gran angular o un zoom. En el caso de La Vanguardia, para huir aún más de una probable muerte anunciada de lo que ha apoyado (antihistóricamente, sectariamente y subvencionadamente) ha optado por soplar nubes. Así, aquella inefable portada sólo remitía a un especialista en esa actividad, meteorológicamente absurda y periodísticamente aún peor. Eran dos inmensas páginas escritas por el inefable Enric Juliana. Confieso no haberlas podido leer. No era necesario. No hablaban ni de Mongolia o de Liberia. Sólo querían lucir un confuso ego.

El valor probatorio del diario Ara

Fue mucho peor el ultra independentista Ara. Era tan revelador que hubiera entusiasmado a mi admirado y aquí desconocido Jacques Kayser (1900-1963), gran estudioso del contenido real de los diarios.

La portada de Ara faltaba a todos los principios periodísticos al no ser informativa sino sólo interesadamente sugerente. Era: "¿Por qué fallan las encuestas?". Personalmente, tengo alguna idea, desde hace muchos años y un puñado de éxitos, en cuanto a previsiones de resultados electorales, desde el mismo 15 de junio de 1977 a esta parte, normalmente en solitario.

La buena pregunta no es saber por qué fallan las encuestas (cuando lo hacen) sino "cuándo" lo hacen, "CUÁNDO". Es cuando avanzan datos que no gustan. Este es el caso de Ara, respecto a CiU y ERC. Si fallaran en sentido contrario, a favor de CiU y ERC, Ara no diría nada.

En la página 2 había pequeños comentarios nada electorales. En la 3, un editorial sobre un tema del que escribiré pronto: "La peligrosa banalidad del franquismo y la banalidad de la persecución del catalán". ¿Vuelven a estar entrando por la Diagonal los tanques del general rebelde Franco, como se publicó en tantos montajes hace cuatro días? ¿Es este el tema de interés a una semana de unas elecciones hasta ahora denominadas, por Ara, "plebiscitarias"?

Ara, contra las encuestas, por ser desfavorables

En las páginas 4 y 5, aparecía un tema y un título a doble página: "Más encuestas que nunca, pero menos precisas". Ay caramba, cuando no gustan no son "precisas". Para ese diario, lo serían del todo si mostraran lo contrario. Huyan, huyan, que se ve demasiado el plumero.

En la página 6, se añade más odio a las encuestas, porque no gustan. El titular a toda página afirma: "Todo lo que querías saber sobre 'la cocina' (de las encuestas)". Quedará decepcionado quien piense que se trataba de la gran capacidad "culinaria" de la Generalidad en el tema, acreditado por el bien suyo Centro de Estudios de Opinión (CEO).

En la página 8, más de lo mismo, siempre a toda página: "Más volatilidad, menos fiabilidad". La página 9 es de publicidad y la 10 es de "San volvamos", como decían mis abuelos: "Las empresas de sondeos del Reino Unido hacen autocrítica". En efecto, dieron demasiada expectativa de voto al independentismo. Esto se camufla, por aquello de que lo que no mata engorda.

En síntesis, fácticamente, no por ninguna prognosis, queda demostrado que a Ara no le gustan las encuestas cuando estas no confirman, como están haciendo desde hace muchos meses, sus obsesiones. Gracias por tan significativa admisión de parte, como decimos los abogados. La digamos sentencia se comunicará el próximo domingo. Pero, en sus grandes e importantes líneas, ya está empezando a ser redactada.

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