"SCC representan miles de voces hasta ahora calladas, silenciadas o amortiguadas por el ruido ensordecedor de quienes se quieren separar de España sin importarles lo más mínimo el Estado de derecho, la estructura democrática del país al que pertenecen y la realidad económica, cultural y política de la Cataluña actual"

Alberto Avendaño, director de El Tiempo Latino -publicación en español de The Washington Post-, en un artículo difundido este miércoles:

"El lunes, 1 de junio, visitó The Washington Post -y mi oficina de El Tiempo Latino- una delegación de Societat Civil Catalana (SCC), un grupo suprapartidario en lo político que se forma como reacción a la enorme presión social, política y emocional ejercida por el movimiento secesionista que busca una Cataluña independiente. Conversé con la profesora de derecho, Susana Beltrán; con el empresario en el sector del diseño, Juan Mellen; y con la hispanounidense catalana, Ivy Roselló. Mi sensación: Beltrán, Mellen y Roselló representan miles de voces hasta ahora calladas, silenciadas o amortiguadas por el ruido ensordecedor de quienes se quieren separar de España sin importarles lo más mínimo el Estado de derecho, la estructura democrática del país al que pertenecen y la realidad económica, cultural y política de la Cataluña actual.

[...] Mi conversación con los representantes de SCC fue cordial y de doble vía -en la sociedad estadounidense nos gusta estar de acuerdo en lo que estamos en desacuerdo y debatir como parte de nuestra esencia constitucional. En España debería ocurrir lo mismo, ya que España hoy vive -más allá de la brutalidad de la crisis económica- el momento de mayor nivel de libertades cívicas y políticas alcanzado nunca en su historia -por más que le pese a nostálgicos de izquierda y de derecha.

[...] No sé si la solución a los 'políticos rebeldes' catalanes es aplicarles el artículo 155 de la Constitución española que les quitaría privilegios alcanzados con el esfuerzo de toda una comunidad. Lo que sí sé es que quienes creemos en el mercado libre de las ideas vemos como legítimo, necesario y saludable lo que están haciendo estos días en Washington DC Beltrán, Mellen y Roselló. Sin duda España es más con Cataluña y Cataluña es menos sin España".

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