Mas no parará la destrucción sanitaria (1): un proceso buscado durante años por CDC

Muchos políticos más o menos contrarios a la destrucción de la sanidad pública están agotados. Se trata de un tema complejo y difícil que, por decirlo suavemente, no comprenden. En general, creen que han parado los pies a Mas, Mas-Colell y Ruiz. No es así, es un tema que dura desde hace decenios y es de vida o muerte para Mas y para CDC. Hay combates pendientes y es incierto el resultado de la peor guerra impuesta a la ciudadanía por Mas. Por eso hoy iniciamos una amplia y necesaria serie sobre la cuestión.

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El presidente de la Generalidad, Artur Mas, y el consejero de Salud, Boi Ruiz
Alfons Quintà
Lunes, 15.06.2015 09:29

La voluntad, por no decir la necesidad y el deber (sic) de Artur Mas de arrasar la sanidad pública catalana no mermará mientras le quede un soplo de vida política, al contrario. Por lo tanto, hay que estar más atento que nunca. Están errados los que ufanamente creen que la sanidad pública está salvada.

Un montón de nuevas informaciones, variadas y coincidentes, me llevan a reafirmar esta convicción. Me baso en un mejor conocimiento de los hechos, y de su base política. Una base que tiene decenios de existencia, además de corresponder a razones estructurales básicas para CDC, como son su financiación y la fuerza del omnipotente "sector de negocios de CDC".

Nunca nadie me ha expuesto un solo argumento que haya alterado los criterios que expuse en solitario el lejano 25 de octubre de 2011. Fue en un artículo comprensivo de todo el problema, a pesar de estar centrado en el tema Innova, titulado "la sanidad catalana privatizada furtivamente". Poniendo este título se encuentra en Internet. En conseguí la información lealmente, sin ninguna ayuda misterioso, ni que nadie me hiciera competencia a la hora de averiguarlo. La parte del mundo político que no estaba implicada se encontraba fuerza "in albis" como lo estaba, de pies a cabeza, el mundo mediático, si bien algún medio no podía ignorarlo, como ya expondré.

Lenguas se desatan respecto a Trias

¿Qué ha pasado, pues, para tener que hacer ahora una recapitulación, no rectificadora sino aún más terrorífica, de un problema que supera, por su inhumanidad intrínseca, cualquier imaginación?

Es fácil de responder con una expresión francesa: "Las lenguas han empezado a desatarse". Contribuyó la campaña de las municipales y el papel penoso que llevó a cabo Xavier Trias. Obtuve datos, que iré exponiendo en esta serie, de cómo fue Trias, al ser consejero de Sanidad, que empezó el proceso que resumía el titular de mi artículo de 2011: "La sanidad catalana privatizada furtivamente".

Era una política furtiva que no empezaba en el 2011, ni, por tanto, tenía que ver con ninguna crisis económica, sino en la concepción del poder que tenía Jordi Pujol (ahora nadie lo puede negar) y que lógicamente sigue teniendo Mas. Siempre han considerado el dinero y el caciquismo como elementos fundamentales de su concepción del poder partidista.

Una "necesidad" y un "deber de Mas

Es por ello que al inicio de este artículo me he referido a "la necesidad y el deber de Artur Mas" de continuar un camino consustancial para CDC. Desde la noche de los tiempos lo asumió su cúpula suprema.

No apareció en un momento dado un extraño hongo de nombre Boi Ruiz. Ni de crisis económica. Ni de "Madrid". No es un tema coyuntural, sino cien por cien estructural para CDC, y desde hace años.

Los contrarios a la guerra de destrucción de la sanidad pública catalana no deben osar hablar de victoria antes comprender la naturaleza de la lucha, su gran alcance y sobre todo su carácter de vida o muerte para CDC. La miseria moral, conceptual y política de Mas son tristemente compensadas por una impresionante movilidad estratégica, comparable a la del maldito Napoleón, y por una perseverancia destructiva que dura decenios.

Financiación del partido y control social

Desde hace mucho, he relacionado el núcleo del tema con la financiación del partido y también con el control social. Este segundo aspecto es patente en las Tierras del Ebro, aplastadas por un caciquismo, con mucha materialización sanitaria, digno de una película de terror.

Intentar centrar todo en Boi Ruiz ha sido una martingala confusa más. La destrucción de la sanidad pública es un tema demasiado nuclear, vital y sustantivo para CDC. Lo es por su voluntad de continuar en el poder y lo seguirá siendo si se ve obligada a abandonarlo. Todo el mundo sabe que perder el poder implica para los partidos una gran pérdida de financiación y, por tanto, una pérdida de posibilidades de volver a mandar.

Los hechos no deben ser "silenciosos"

Esto hizo que unas sesudas cuerdas locales me dijeran lo que, por otra parte, parecía evidente: que nada empezó con la llegada de Mas a la presidencia de la Generalidad. Lo había escrito mantas veces pero siempre en base a razonamientos inductivos. Llegué a considerar la figura de derecho positivo español de conjura criminal. Ahora lo vuelvo a considerar, golpeando con más fuerza las letras de mi teclado.

Una aguda frase del premio Nobel Frederick von Hayek ha vuelto a ser cierta: "Sin una teoría, los hechos se convierten en silenciosos". Usar la palabra "teoría" es demasiado flojo. Habría que poder usar la expresión judicial "hechos probados". Pero aquí está el tema de la prescripción, un derecho y una garantía procesal que puede tener efectos legales humanamente injustos. Ya veremos. En todo caso, para dar y darme ánimos, no debemos olvidar que el amplio y ampliable sumario judicial que lleva el juez competente de Reus está hoy en muy buenas manos.

Hay una buena comunidad procesal

Es de esperar que estas buenas manos tengan continuidad. En efecto, pronto pueden producirse dos nuevos temas procesales. Uno sería la imputación de una persona aforada, lo que podría implicar un cambio procesal. Otra que sencillamente el procedimiento instructor concluyera y pasara a la Audiencia de Tarragona.

Esto último es lo que ha pasado con el sumario que ha llevado, en Palma de Mallorca, con mucho cuidado y eficacia el juez Castro. Muchos medios han destacado que ahora ha ido a parar a otras buenas manos de la Audiencia de aquella isla. Hay que estar atento a que pase el mismo cuando sea enviado en Tarragona. La sensibilidad política y social del tema es objetivamente clave. No lo digo por decirlo.

En cambio tengo poca tendencia a calificar políticamente a los magistrados y fiscales. La mayoría son sinceramente de mi digamos "partido", los que sólo queremos ser independientes en relación a todos ellos. Pero, sin embargo, este bien hay que conservarlo en la memoria y en la carpeta de las prevenciones posibles. El tema es demasiado grave para descuidarse un pelo.

Ufanía generalizada

En estos últimos tiempos ha habido una infección de complacencia aguda en el mundo de los partidos que, en grado variado y a veces confuso, están contra la destrucción de la sanidad pública catalana.

Tienen una convicción equivocada de que el tema está listo, al terminar en una derrota de Mas y los desaparecidos Mas Colell y Ruiz. Mis mejores fuentes me dicen todo lo contrario.

Me exponen que sólo ha habido un enésimo cambio de estrategia. Ahora todo se centra en el estatuto del Hospital Clínico en general y de su privada Barna Clínic. También han traslado el frente en el Colegio Oficial de Médicos de Barcelona y a todas las asociaciones académicas médicas que puedan. Este mundo está más activo que nunca, mientras que el personaje clave sigue siendo, siempre desde la sombra (esto ya parece un vicio) Jaume Aubier, siempre el jefe supremo de facto del citado Colegio.

Esto será el tema del próximo artículo de esta serie, desgraciadamente necesaria. Sería más cómodo escuchar imaginarios clamores de victoria.