Revista de prensa

Juncker versus Tsipras, las trampas de Mas y lo de Colau

Grecia pone en jaque a la Unión Europea, pero Rajoy descarta el riesgo de contagio. El sector críptico de Unió se carga al sector crítico. Adrià Alemany, disfrazado de la abaja maya, 'superviviendo'.

11 min
Pablo Planas
Martes, 30.06.2015 11:48

Se ignora la influencia que pueda tener un señor de Luxemburgo, Jean-Claude Juncker, sobre el ánimo de los griegos, pero es probable que sea poca o ninguna. Juncker, como la troika y Mario Draghi, es la cara y la cruz de los recortes, el rostro impasible del acreedor, el cobrador torero que señala y sigue a los morosos. Al heleno en general tanto le da Juncker que Jeroen Dijsselbloem, el ministro de finanzas holandés al que pretendió chulear Yanis Varoufakis, el desahogado economista que vive como los dioses, con vistas al Partenon y Venus Millonetis sirviéndole el desayuno.

El corralito es una atrocidad que los ciudadanos asumen con resignación y patriotismo. No hay dinero, han sido Tsipras y Varoufakis quienes han ordenado el bloqueo de los cajeros y en vez pegar fuego a media Atenas, miles de personas salen a la calle para decir a Europa que "nein", que no pagan, que no hay con qué y que ya está bien. Viva Tsipras y la soberanía nacional. Indómitos y famélicos, no tienen nada (más) que perder.

La situación es desesperada y desesperante. C. Pérez y M. A. Sánchez-Vallejo, desde Bruselas y Atenas y para el El País lo cuentan así: "Los principales líderes de la UE lanzaron ayer una clara advertencia al pueblo griego sobre el referéndum convocado por el Gobierno de Alexis Tsipras. Todos ellos coincidieron en resaltar que la consulta será un voto sobre la pertenencia de Grecia a la zona euro. El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, encabezó la ofensiva con un discurso con duros reproches al primer ministro. “Un no, independientemente de la pregunta, significaría que Grecia dice no a Europa. En ese caso, todo el mundo considerará que quiere alejarse del euro”, señaló. Alemania, Francia e Italia mostraron la misma línea de firmeza tras la dramática ruptura de las negociaciones del fin de semana pasado y un día antes de que expire el plazo del segundo programa de rescate del país. Tsipras respondió por la noche en una entrevista en la televisión pública griega en la que llamó a una amplia participación a favor del no el domingo para reforzar a Grecia en la negociación con los acreedores y descartó una salida del euro porque “el coste financiero sería enorme”. Un país con un peso económico como Milán vuelve a poner en jaque el proyecto europeo".

¿Grecia fuera de Europa? Según Tsipras, no se irán pero así no se quedan. Referéndum el domingo, pues. Si Syriza palma lo siguiente serían unas elecciones anticipadas y el posible retorno de Samaras, al que apoyaba Rajoy en la pasada campaña.

Entre tanto, castañazos bursátiles, movidas de divisas y el euro hecho un dracma. El riesgo de contagio es mayúsculo. La Unión Europea tiembla, muestra sus flaquezas y deviene en club de los banqueros muertos. Enric Juliana le pone letra al sirtaki español en La Vanguardia: "El Gobierno español vive el drama griego con nerviosismo e inquietud, y con el utillaje a punto para aplicar el martillo hidráulico a la izquierda española panhelénica: en primer lugar a Podemos y, de rebote, al PSOE de Pedro Sánchez. Nerviosismo ante los riesgos e incertidumbres que se derivan de una posible salida de Grecia del euro, según cual sea el resultado del referéndum convocado para el próximo domingo. Nerviosismo compartido por la mayoría de los países europeos, sobre todo aquellos que acumulan un mayor volumen de deuda pública. España e Italia lideraron ayer los hundimientos bursátiles".

Sigue Juliana: "Inquietud por los nubarrones que la situación griega ­aunque la evolución del corralito no acabe siendo del todo catastrófica­, puede dibujar en el horizonte de otoño. Un otoño que el Gobierno español querría centrado en las expectativas de recuperación económica. Si las cosas se complican y el gran tema de los próximos meses vuelve a ser la estabilidad de la zona euro, será muy difícil convertir el otoño electoral en la Gran Avenida de la Recuperación, con un luminoso paisaje navideño al fondo. La alarma antiterrorista tampoco ayuda a construir el paisaje de la mejora. Grecia aporta argumentos en favor de un adelanto de las elecciones generales a septiembre, planchando así la convocatoria catalana, opción defendida por algunos dirigentes regionales del Partido Popular muy conmocionados por el 24-M. Ni el más leve movimiento de cejas de Mariano Rajoy delatará cuáles son sus pensamientos. El presidente del Gobierno se limitó a afirmar ayer que los españoles pueden estar tranquilos. "En España no pasará lo que en Grecia. España tiene un Gobierno serio", dijo".

Sí, muy serio. Demasiado serio incluso. España tiene un Gobierno, Cataluña, otro, y el de Barcelona es la bomba. Luego vamos. Noticias alemanas. Hermann Tertsch glosa el último discurso de Merkel: "Con la salida de Grecia de la moneda común en mente de todos, la canciller alemana compareció ayer en Berlín y habló de la responsabilidad en la historia. Y comenzó con una evocación a la terrible destrucción causado por el totalitarismo alemán, por el nazismo, en Europa. Recordó a los seis millones de judíos asesinados y la Europa que había ardido, pero también a los demócratas alemanes que refundaron la república desde los escombros de una nación. Angela Merkel hablaba ante los cuadros de su partido, la Unión Cristianodemócrata (CDU), con motivo del 70 aniversario de su fundación. Y habló de Alemania y de Europa y lo hizo con emoción y con solemnidad. En uno de esos discursos que tanto se echan de menos en España. En los que esos políticos europeos que aún quedan con sentido de la historia hacen un gran arco narrativo para que la audiencia evoque escenarios y momentos, personas y palabras, hechos y emociones. Discursos así no se escuchan aquí, donde tan necesitados estamos de ellos. Y no se escuchan porque cualquier evocación histórica por cierta que sea es materia de conflicto, sospecha o inquina. Mentar la historia es mentar la bicha porque los guardianes de los mitos están siempre alerta. Estamos secuestrados por esa mentira española. De ahí que nuestros discursos políticos suelan ser de abominable superficialidad y casi siempre mera letanía de los lugares comunes y tópicos de la corrección política al uso".

Constatado lo cual, sigue el analista: "Merkel aludió a la responsabilidad histórica de los alemanes y dejó claro que los alemanes tienen un papel especial por su pasado pero que todos los demás han de asumir su parte. También a los griegos hablaba Merkel. A esa sociedad griega que la ha insultado de la peor forma en que se puede insultar a un alemán y que le ha echado a ella la culpa de todas sus propias desgracias, originadas en sus propios excesos. Pero el victimismo es uno de los principales recursos de la profunda falta de honradez que los nacionalismos y los populismos tienen. Y en Grecia se han dado la mano un nacionalismo primitivo balcánico y un populismo clásico comunista para convencer a una sociedad de que había hecho bien viviendo de la mentira y el engaño la pasadas dos décadas. Quizás sin crisis podrían haber seguido así sin que se enteraran sus socios, pero los rigores de la escasez dejaron al descubierto una sociedad que vivía entera permanentemente en la estafa. Merkel no habló de eso. Ni hizo reproche alguno al que llamó «orgulloso pueblo griego». La canciller pidió responsabilidad a todos para impedir el fracaso de esta Europa cuya construcción es un imperativo moral después de lo sucedido en el siglo XX en unas tierras anegadas de sangre".

Nacionalismos y populismos. Según El Periódico, a Mas le han pillado en falso. Junqueras delata que en el pacto para llegar al 27-S habían quedado en no tocar a las asociaciones, en no trastear en la ANC ni en Òmnium, cosa que el molt honorable se ha pasado por el arco del triunfo en su desesperado intento por montar una candidatura que camufle su incompetencia y la corrupción de su partido. Ni las trampas al solitario le salen bien. Xavier Barrena enhebra la crónica: "Dice el manual del joven spin-doctor que los problemas, en política, se resuelven poniéndolos en fila india y despachándolos uno a uno. Artur Mas, tras encarrilar la separación con Unió, enfiló el siguiente ítem a tratar en su lista: la constitución de su candidatura para el 27-S. En Molins de Rei, el presidente de la Generalitat y de CDC lanzó una oferta a las entidades soberanistas: ANC, Òmnium Cultural y AMI. El plan Mas consiste en una lista amplia con representantes de estas entidades y que no tendría que ser encabezada por el propio president. La propuesta, sin embargo, se desentiende, por decirlo de manera suave, del pacto firmado el pasado 14 de enero entre CiU, ERC y las entidades y que dio luz a las elecciones del 27-S y que, hasta ahora, no había salido a la luz pública en su totalidad".

Continúa: "En el anexo de dicho acuerdo, al que ha tenido acceso EL PERIÓDICO, se hace constar: «Los asistentes acuerdan que de cara a la confección de las listas electorales de las respectivas fuerzas implicadas, la posible participación de representantes destacados de las entidades soberanistas aquí presentes, en el caso de producirse porque las entidades así lo propongan, se comentará y se acordará de tal manera que la mencionada participación se produzca de manera equilibrada en las listas respectivas. Este acuerdo de neutralidad de las entidades y de presencia equilibrada pretende reforzar el proceso soberanista [...]». Es decir, la participación de los representantes de las entidades se preveía solo a propuesta de la propia Assemblea, Òmnium y la AMI y tras acuerdo de los firmantes. Y además, de manera equilibrada entre las diferentes candidaturas. En el caso del plan Mas, es el president el que toma la iniciativa, propone una relación bilateral entre su partido y las entidades y lo lanza a la arena pública sin proponerlo antes a todos los firmantes".

En Unió siguen los navajazos y el sector críptico expulsa a los miembros del sector crítico. Y eso de Ada Colau y su nueva jefa de prensa, Águeda Bañón, que una artista plástica dedicada a menesteres punkarras y escatológicos en la línea del humor catalán. La Guardia Urbana echa humo y Alberto Fernández, del PP, pide una reunión urgente de la Junta de Seguridad local para aclararles a los agentes si tienen que reprimir el top-manta o instalarles un puesto en las tiendas de verdad para que puedan vender allí su mercancía. No falso, clonado. Y más barato que el original y que en Andorra. Luis Balcarce, en Periodista Digital, retrataba ayer al parejo de Colau, Adrià Alemany, vestido de superviviendo. Eran otros tiempos. Parece la abeja maya.

30 de junio, Santos Lucina de Roma, Ladislado de Hungría, Marcial de Limoges, Vicente Do Yen, Ostiano de Viviers y Teobaldo.