Revista de prensa

Los empresarios presionan a Rajoy para que adelante los comicios

La prensa catalana encaja con cierto desconcierto el sí a Duran y el no al proceso en sus actuales términos. En Madrid piden la dimisión del concejal de Cultura por hacer "chistes" sobre el Holocausto y ETA.

10 min
Pablo Planas
Lunes, 15.06.2015 09:39

Madrid y Barcelona bullen. Las alcaldesas ejercen desde el primer minuto. No hay tregua, ni impasse. Carmena se sienta con un hotentote que hace chistes con los judíos y se mofa de la mutilada por ETA Irene Villa; otro conmilitón propone torturar a Gallardón en la plaza pública. ¿Estado Islámico? Colau desaloja por las bravas los despachos de CiU y el PP. El mismo sábado de la toma de posesión hay algaradas en el distrito de Sants-Mintjuïc. Y no son de celebración. Hay izquierda más allá de la extrema izquierda. Las Candidaturas de Unidad Popular llevan el odio a los plenos, gritan Visca la Terra Lliure! delante de los militares y levantan el puño tatuado con la palabra "odio". Cuidado con ese autobús. No tiene frenos y circula descontrolado. Batasuna municipal.

Tras la resaca y el asalto al banco de los presupuestos municipales, el domingo es día de reflexión, salvo en Unió. Duran juega a la ruleta rusa y gana, por poco, pero sale vivo de una consulta interna envenenada en TV3 con un apoyo indisimulado a los independentistas del partido hermano de CDC. La opa de Mas se ha convertido en otra china en el zapato del proceso. No es que CiU esté al borde de la ruptura, sino que ha entrado de lleno en el limbo de las siglas congeladas, allá donde el PSUC.

El referéndum en Unió es la portada de la prensa catalana, el tema prioritario a falta de que Colau y sus colaboradores describan lo que hay debajo de las alfombras. En La Vanguardia se ocupa de la peculiar votación Josep Gisbert, quien escribe: "Con un margen muy estrecho, por apenas cinco puntos de diferencia (50,90% a 46,19%), el sí se impuso ayer en la consulta interna de UDC para decidir su posición sobre la hoja de ruta del proceso soberanista. Un resultado con tan sólo 125 votos de diferencia 1.351 a favor del sí y 1.226 a favor del no que deja el partido profundamente dividido y que abre múltiples incógnitas tanto dentro de la formación democristiana como en la relación que a partir de ahora ha de mantener con su socio de federación, CDC, en el marco de CiU e incluso con el Govern".

Sigue el texto: "La escasa diferencia entre el sí y el no con una participación del 64,81% de los afiliados superó todas las expectativas, pero aun así la dirección de UDC se consideró plenamente respaldada por la militancia. "La situación queda perfectamente clarificada, la propuesta de la dirección ha quedado avalada, con casi cinco puntos más que el no, y sentimos radicalmente legitimada nuestra posición", defendió el secretario general del partido, Ramon Espadaler, en representación del núcleo duro de la cúpula que ha apostado por el sí. "A partir de ahora la dirección tiene el mandato explícito de continuar comprometida con el proceso, aspirando a la plena soberanía, de acuerdo con los parámetros que hemos puesto sobre la mesa", remarcó el número dos de UDC, que compareció arropado por varios miembros de la cúpula, pero con ausencias notables como la de Josep Antoni Duran Lleida y la no menos significativa de Joana Ortega".

En el Ara, la derrota de sus tesis les sirve para dar pasaporte a Unió, que "se parte". Quien no se parte es Mas, al que no le sale ni una. El 19 presentará sus nuevos planes, en los que están incluidos los perdedores de la consulta. Núria de Gispert, ese espíritu delicado encerrado en la encarnadura de una celadora de mazmorra, es la nueva musa del independentismo y acompañará a Mas en la aventura de la lista presidencialista. Como Rigol o Castellà, al que apodan El Puma.

La prensa de Madrid se ocupa de un individuo llamado Guillermo Zapata, que va o iba para concejal de Cultura de la Villa y Corte, corte aún porque según una encuesta de El Mundo, más de la mitad de los votantes de Podemos aprueba al Rey Felipe en su primer año de mandato. El caso es que Zapata se cree muy gracioso y dispone de una cuenta en twitter que lo ha dejado retratado para los restos Alega el sujeto que hay que distinguir entre las sutiles fronteras del humor y el odio.

Gabriel Albiac, en el Abc, apunta: "Conozco a estas gentes de ahora. Fui linchado por ellas hace tiempo, cuando aún no se llamaban como ahora. Por el ominoso delito de defender la existencia del único Estado convencionalmente democrático del Cercano Oriente. Era el tiempo en que Israel arriesgaba la vida de sus soldados en tierra, porque borrar desde el aire a los francotiradores de Yenin hubiera provocado muertes indiscriminadas en la población civil, tras la cual esos francotiradores se parapetaban. Hubo muertos. Entre ambas tropas: todavía no se ha inventado una guerra sin muertos. Mas se evitó la matanza civil. Como todos los informes internacionales habían de confirmar meses más tarde. Meses más tarde. Explicar eso antes de tiempo me valió el título de «judío genocida». Y mi jubilación en la Facultad fue saludada con una estupenda pintada: «Albiac, siempre fascista». Para alguien que nació y vivió en lucha sin opción contra el franquismo, no hay gloria más alta que esa pintada. Una gran despedida. Que agradezco a esas gentes".

Y añade: "Conocer libera felizmente del estupor. Muchos se han asombrado de la asesina gracieta de un tal Zapata, hoy Consejero de Cultura en el Madrid de Carmena: « ¿Cómo meterías a cinco millones de judíos en un 600? En el cenicero ». Nada más normal. En la Centroeuropa de entreguerras, esos chistes fueron multitud. Luego, se pasó al acto. Pasa siempre. Porque se puede –vaya si se puede– reducir cinco millones de judíos a ceniza".

En El Mundo, Federico Jiménez Losantos, denuncia el traje que los medios han hecho de Podemos: "Para algunos, la toma de posesión podemita de los ayuntamientos más importantes de España, convertida en actos de expropiación al estilo venezolano, con injurias y atropellos a los rivales políticos, puede suponer un pequeño contratiempo. Porque la mayoría de los medios han ocultado sistemáticamente, antes y durante la campaña del 24M, la condición totalitaria y violenta de los que al llegar al poder han demostrado lo que son: enemigos de la libertad, simpatizantes de la violencia e incompatibles con la democracia, esa que según los publicistas del comunismo podemita, venían a limpiar. Zapata, concejal de Cultura de Carmena, hace chistes con las víctimas del terrorismo, del Holocausto y las niñas de Alcàsser. ¿Cuántos chistes sobre los Castro hace en La Habana, donde es guionista? Soto, otro concejal carmenita: «Yo no puedo aseguraros que por torturar y matar a Gallardón se vaya a cambiar toda esta historia, pero por probar no perdemos nada». En Barcelona, una concejal toma posesión al grito de «¡Visca Terra Lliure!». Iglesias, que cobra de Irán por Fort Apache y de Maduro vía Monedero, entrega Pamplona a la ETA (según el Supremo eso es Bildu). En Madrid, Valencia y Barcelona los elegidos por el PSOE y los medios -no por los votos- insultan a la Nación y a la Constitución. ¡Toma cambio!".

El País viene con noticia propia y es que algunos empresarios recomiendan a Rajoy que convoque las generales para dinamintar las "plebiscitarias" de Mas. Lo explica desde portada Javier Casqueiro: "Diversos empresarios catalanes han pedido a Mariano Rajoy que anticipe las elecciones generales, que en principio debería convocar para finales de año, con la voluntad de frenar la deriva independentista en Cataluña. Desde su partido creen que ese adelanto también podría entorpecer un posible sorpasso de Ciudadanos frente al PP catalán. Así se deduce de las conversaciones que ha mantenido el presidente del Gobierno con relevantes empresarios catalanes y dirigentes de su formación, que le han sugerido un estratégico anticipo de la cita electoral, prevista inicialmente para noviembre. Artur Mas ya ha anunciado que desde hoy apretará el acelerador de la candidatura a las elecciones catalanas de septiembre e intensificará su campaña llamada Bienvenidos al futuro, sobre los supuestos beneficios de la independencia".

Prosigue la crónica: "Si Rajoy adelanta las generales, sin embargo, Mas tendría que retrasar o dejar las catalanas para el final de su legislatura, en otoño de 2016. El presidente del Gobierno, que sondeó al líder de los socialistas, Pedro Sánchez, sobre el adelanto durante su almuerzo de hace dos semanas, encara una semana clave en la recta final de su primer mandato en La Moncloa. Hoy viaja a la Expo de Milán y a su regreso intentará cuadrar la remodelación pendiente en el Ejecutivo".

Quien está encantado con toda la movida es Jordi Évole, que escribe en El Periódico: "Pero una x extraña se ha colado en la ecuación de la política catalana: las candidaturas en comú que en su ideario han dejado en segundo plano el independentismo -sin renunciar al derecho a decidir- y han colocado la lucha contra la desigualdad como objetivo. El sábado la simbólica plaza Sant Jaume se llenó de gente ilusionada. Una movilización donde la bandera estelada no era la protagonista. Donde el grito no era «in, inde, independència», si no que se coreaba el «sí se puede». La imagen preocupa en muchos despachos, no solo en Catalunya. También en Madrid. Cuando en la ecuación solo estaba el factor nacional todo les resultaba más fácil. A los de aquí y a los de allí".

Continúa: "Ada Colau se atrevió a decirle a los suyos: «Echadnos si no hacemos lo que dijimos». Que no le quepa duda que los suyos lo harán: son la parroquia de votantes más autocrítica que hay. Pero que tampoco le quepa duda de que si hacen lo que dijeron, los que la intentarán echar serán los mismos que desalojaron la plaza Catalunya hace cuatro años. Los mismos que han tenido siempre la sartén por el mango. Y que tampoco ahora quieren soltarla".

15 de junio: Santos María Micaela del Santísimo Sacramento, Benilde, Germana Cousin.