Revista de prensa

Rajoy a Rivera: "Los del PPC no querían que te viera"

Rivera ofrece a Rajoy y Sánchez un pacto constitucional para hacer frente al soberanismo. Nuevo libro de Valentí Puig: "Dones que dormen".

9 min
Pablo Planas
Viernes, 5.06.2015 12:22

Albert Rivera, cuyo partido obtuvo unos resultados que ni fu ni fa según se dijo en caliente, es el hombre de moda, el modelo a seguir, el nuevo estilo de la política. El guión lo escriben los jueces, cuyas imputaciones causan estragos en los partidos de gobierno. Sólo los Pujol, con el agua al cuello, respiran tranquilos mientras su expediente duerme el sueño de los justos.

El Abc de don Salvador Sostres comenta las últimas bajas en el bando popular. Lo que le han hecho a Lucía Figar es una ignominia. La consejera de Educación es y debería ser un alfil en los cambios que se avecinan en el PP, pero le han puesto una cruz. M. I. Serrano e I. S. Calleja recuentan los daños: "Ciudadanos (C’s) quería un «gesto» para negociar la investidura de Cristina Cifuentes (PP) como posible presidenta de la Comunidad de Madrid y ayer lo tuvo. En pleno Corpus Christi, Salvador Victoria y Lucía Figar, los dos consejeros del Gobierno autonómico madrileño imputados el pasado martes en la trama Púnica, presentaron su dimisión, tanto de sus cargos en el Ejecutivo regional como en el PP madrileño. Desde Barcelona, Albert Rivera, el líder de C’s, advertía: «Que no haya imputados en las instituciones es un paso necesario en la política española, pero no suficiente», informa Víctor Ruiz de Almirón".

Siguen: "La semana ha sido muy tensa en la sede –nacional y regional– del PP, en la calle Génova. La imputación de ambos consejeros dejaba en el aire el apoyo de Ciudadanos a Cristina Cifuentes para llegar al Gobierno madrileño. El partido de Rivera ha presionado abiertamente para que Victoria y Figar, ambos aforados, hicieran algún «gesto» que dejara vía libre a seguir con las negociaciones".

Y añaden: "Sin embargo, los consejeros madrileños negaron ayer haber recibido tales presiones. De hecho, la propia Figar lo aseguró en rueda de prensa: «Yo dimito y sale de mí. No he tenido presiones de ninguna planta de Génova.. Ni de la primera ni de la séptima» (en referencia a la ubicación de las sedes del PP regional y nacional). Victoria, por su parte, reconoció que «he comunicado al presidente, Ignacio González, mi intención de dimitir para quee mi permanencia en el cargo no sea unn impedimento para la configuración de un gobierno del PP en la Comunidad de Madrid»".

Han caído los dos, cual soldados de Radio Futura. Toni Bolaño, que escríbe aquí y allá y pone un punto de sal y lógica en las tertulias mediáticas, tiene todas las claves, las llaves maestras y los datos más suculentos. Suya es la exclusiva del día, empaqueta en La Razón. Aquí, en Cataluña, las fuerzas se reorganizan en torno al vector SCC. A Albiol le han birlado el sillón, pero el gobierno municipal de Badalona puede saltar por los aires tras las autonómicas. Pero no es de eso de lo que habla Bolaño. Alta política: "La clase política catalana está expectante cerrando los acuerdos electorales en los consistorios, pero con la mirada fija tras el verano. Nadie mueve pieza, al menos de forma explícita. Sin embargo, sí se ha producido un movimiento. Ocurrió hace tres días, en los encuentros que mantuvo Albert Rivera, primero, con el líder socialista, Pedro Sánchez, y, posteriormente, con el presidente del PP, Mariano Rajoy".

Sigue: "En esas reuniones se habló de pactos, de líneas rojas, de conversaciones, de estabilidad, de nuevas políticas... y también de Cataluña. Rivera puso el tema sobre la mesa y planteó, según ha podido saber LA RAZÓN, un escenario. Si las fuerzas no soberanistas tienen posibilidad de gobernar deben hacerlo dándose apoyo mutuo. La oferta de Rivera no tiene nada que ver con la configuración de un frente antisoberanista –como en su día planteó Alicia Sánchez Camacho, líder del PP catalán–, sino que pretende abrir la posibilidad de gobiernos alternativos que pongan coto a ejecutivos soberanistas, que tienen como único objetivo la independencia mientras rehúyen los problemas económicos y sociales a los que se enfrenta la sociedad catalana".

Y remata: De hecho, según fuentes conocedoras de estas conversaciones, Rivera mostró su disposición de apoyar a los socialistas –los únicos que junto a Ciudadanos pueden ser la lista más votada de los no soberanistas– y pidió a sus interlocutores reciprocidad en caso de que Ciudadanos fuera la lista más votada. (...) De momento, no consta respuesta del PSOE –tampoco del PSC– ni del PP al planteamiento de Rivera. Lo que sí consta es que Pedro Sánchez habló con el primer secretario del PSC, Miquel Iceta, una vez finalizado el encuentro y que Mariano Rajoy le dijo a Rivera, «tenía ganas de conocerte, pero los del PPC no querían que te viera».

Perdonen ustedes, pero jojojo, que pelendengues tiene Mariano.

La carta de navegación de Federico Jiménez Losantos en El Mundo incide en las maniobras madrileñas de Ciudadanos. Un toque de atención a Rivera: "En el centroderecha, la distancia entre el voto útil y el testimonial es la que hay entre Ciudadanos y Vox. Y en el centroizquierda, la que hay entre la aparición de C's y la desaparición de UPyD. Rivera se perfilaba como el candidato del centroderecha que, a diferencia de Rajoy, podía vencer a un Pablo Iglesias piafante que tras liquidar a IU -ayer anunció su disolución podemita- ha devorado al PSOE, entregado Pamplona a la ETA y pastelea con los separatistas. Sin embargo, en 10 días, usando la corrupción como los trileros la bolita y jugando con el PSOE y el PP, Rivera ha sembrado una desconfianza en el electorado de centroderecha que, ni pactando con Cifuentes, le será fácil disipar".

Cultura para despejar la mente. Nuevo libro de Valentí Puig, sombreros fuera. Da cuenta del hecho Josep Massot, en La Vanguardia: "Dones que do Dones que domenrmen titula el libro, un eco a sus relatos de Dones que fumen: "Escribir por la noche, cuando las mujeres duermen" y no se sabe "qué sueña, con quién juega cuando sueña. El deseo y la muerte". Como la pintura de Füssli, La pesadilla, que ilustra la portada: una mujer se ofrece voluptuosa en su sueño, con un demonio sentado sobre su vientre. "El lector ­dice Valentí Puig­ puede elegir el itinerario que quiera". Hay notas sobre política internacional, española y mallorquina, comentarios sobre libros, autores y artistas, retratos inmisericordes (el nuevo rico, el político corrupto, el crítico literario infatuado, el pusilánime), confesiones íntimas, propósitos, reflexiones morales, apuntes de viajes (México, Dublín, Suiza)... Como engarce, un rosario de aforismos con una ironía descreída que nunca desciende al sarcasmo. Y como contrapunto y oasis al escepticismo, la belleza de un cuadro, de un texto literario o de un paisaje, la ternura reservada a los gatos y los perros".

Más: "Puig dice que su única impostura ha sido la de camuflar los nombres reales con iniciales de despiste y eliminar los episodios más sangrantes de personas fácilmente identificables. No evita algunos. Como el almuerzo en Madrid con un Aznar aún bisoño. "Se mostraba tímido, huraño, hablaba en voz tan baja que casi no se le oía hasta que soltó con claridad: 'yo, lo que no voy a ser, es la puta de Convergència'". Son los años finales de los ochenta y ­dice Puig­ "ahí se veía ya a los políticos que después abrazarán a la corrupción". Hay retratos desternillantes como la marabunta de delegados de UCD asaltando el bar del lugar donde se celebraba su congreso. Y momentos para las dudas: "Cuando sospechas, aciertas; cuando confías, te equivocas. Pero, al final, ¿es mejor acertar o equivocarse?"".

Recomendación teatral en el Abc. Sergi Doria es el crítico más fiable. Ahí va su apuesta: "El turismo es un gran invento rezaba el título de una película de Paco Martínez Soria. No es lo que piensan a estas horas los barceloneses que han visto cómo sus edificios se iban transformando en colmenas de apartamentos para jóvenes bárbaros ruidosos, rijosos y vomitones; o los comerciantes autóctonos, que han padecido unas subidas de alquileres estratosféricas hasta verse obligados a marcharse para dejar sitio a bares de tapas o franquicias de toda laya. De esas cosas nos habla «Souvenir», comedia de Félix Pons en la que se engarzan tres historias: la obra que un director de teatro pergeña en una tranquila biblioteca de Berna desarrolla a su vez una distopia sobre la Barcelona de 2050 en la que los últimos resistentes, los «icarianos”» recurren a soluciones drásticas para acabar con la dictadura del turismo; en paralelo, el dueño de un video-club y cineasta vocacional acaba volviéndose loco cuando se ve obligado a cerrar su negocio por las presiones inmobiliarias..."

5 de junio, santos Doroteo de Tiro, Bonifacio de Crediton, Eutiquio, Franco de Assergi, Ilidio de Arvernia y Pedro Spanò.