"La defensa del derecho a decidir no es política, es un derecho democrático"

Agustí Benedito (Barcelona, 1964) fue la sorpresa de las elecciones del Barça de 2010 al quedar en segundo lugar y conseguir 8.044 votos. Defiende que se ha de abandonar "la estrategia de la prepotencia" para mejorar las relaciones con la UEFA y la FIFA. Apuesta por ser muy cuidadoso a la hora de emprender una macrorreforma del Camp Nou y manifiesta que "hay que asegurarse para no poner en peligro nuestro modelo de club". Defiende el "derecho a decidir" como un "derecho democrático de la nación catalana" pero no quiere que metan al club "en una militancia política a favor de una manera de pensar o de otra".

13 min
Agustí Benedito
Sergio Fidalgo
Miércoles, 1.07.2015 14:19

¿Ha perdido el Barça peso en la FIFA y en la UEFA?

Es evidente, y estamos pagando las consecuencias. Estamos dando nombres, que me imagino que se dan porque estamos en campaña porque, si no, no tendría sentido fichar gente que no se puede incorporar hasta pasado medio año, por una mala gestión de esta junta directiva.

Detalle...

No se puede ir de prepotente. La directiva adoptó el enfrentamiento y cuando se elige esta estrategia se ha de estar muy seguro que se va a ganar, porque, si no sale bien, pasa lo que el club está viviendo ahora.

¿Qué haría para mejorar las relaciones?

Abandonar la estrategia de prepotencia. A ti te mandan una carta en noviembre de 2013 diciéndote que te van a investigar; si al cabo de siete días no has ido a Zurich a hablar con ellos, te estás garantizando un problema. Si encima pasan seis meses y cuelgas pancartas que dicen que hay manos negras y terceros, y que detrás de la FIFA está el PP o cualquier cosa de estas, al final vas a perjudicar al Barça, que es lo que ha estado pasando.

¿Cómo valora el descenso del Barça B?

Es la prueba final, quizás la más plástica, del deterioro que han sufrido lo equipos de base en general. Es verdad que algunas categorías, como el cadete A, se han salvado de esta situación, pero en general no ha sido así, y la máxima expresión ha sido el descenso del Barça B. Es una mala noticia que exige un esfuerzo muy grande para recuperar el nivel de nuestro fútbol formativo, que además es una parte esencial de nuestro modelo de club.

¿Cuáles son sus propuestas para recuperar el fútbol formativo?

Llevamos trabajando mucho tiempo en este campo, y en unos días presentaremos nuestras propuestas. Creo que hemos fallado en la transversalidad del fútbol formativo, en conceptos como metodología, tecnificación, armonización de los propios entrenadores. Se ha perdido el sentido último general que orientaba a todos los equipos de base, y se ha ido diluyendo.

¿Qué mejoras propone para el Camp Nou?

Estamos hablando del tema más trascendente de estas elecciones. Este mandato será extraordinario porque la partida económica que se ha de destinar a inversiones, depende cómo, podría superar los mil millones de euros.

Ochocientos, mil millones... Mucho dinero.

No tendremos otro mandato de junta directiva en los próximos cincuenta años en el que se tenga que tomar decisiones de este nivel económico. Por eso son unas elecciones muy trascendentes. Parece que el resto de candidaturas tienen una aversión al riesgo bastante menor que la nuestra y creen que el Barça está en condiciones de afrontar una aventura económica de estas dimensiones, de seiscientos, setecientos u ochocientos millones de euros.

No lo ven claro.

Nosotros preferimos ser más prudentes. Queremos estar muy seguros de que una inversión como esta no pone en riesgo el modelo de club tal y como lo conocemos. Y hasta que no tengamos esta certeza no vamos a iniciar lo que es una actuación muy importante que hay que hacer en el estadio. Es necesaria, pero no ha de poner en riesgo el modelo de club. Haremos el 'Mini' y el nuevo Palau Blaugrana pero no creo que el club esté en condiciones, en los próximos cinco o seis años, para afrontarlo.

¿Harán algo más?

Sí, además del 'Mini' y el Palau seguro que haremos una inversión de cincuenta millones de euros para accesos y para comodidad de los socios. Incluirá escaleras mecánicas y ascensores, de bares, si me permite la expresión, como Dios manda. También de lavabos un poco decentes y una serie de actuaciones muy lejos de los seiscientos millones. No hablo de 'Espai Barça' pero sí de mejoras que podemos pagar, que podemos hacer y que no dependen de las licencias del Ayuntamiento de Barcelona para llevarlas a cabo.

¿Laporta y Bartomeu son 'casta'?

Si por 'casta' se entiende quien ha detentado el poder, si es una definición aceptable, que no lo sé, evidentemente Laporta ha sido presidente y Bartumeu vicepresidente y presidente accidental.

Entonces se les puede considerar así...

Tampoco soy yo quien deba decirlo, pero sí está claro que son personas que han ejercido el poder de manera directa. Lo que sí tengo clarísimo es que nuestra candidatura ha certificado en los últimos años que es muy cercana a la gente. Personalmente es donde me encuentro bien, el Barça para mí es el barcelonismo, he hablado con miles de socios, me siento muy próximo a todos ellos. Y es verdad que en algunas zonas muy concretas de Barcelona, sobre todo en la zona alta, hay unos criterios de actuación distintos. Yo me alejo de este establishment.

Hace poco ha presentado su equipo directivo, y uno de los aspectos que más ha destacado la prensa es la presencia de cuatro mujeres en su junta. ¿No es curioso que den importancia a algo que debería ser normal?

Que sea noticia que de diecisiete directivos haya cuatro mujeres es la señal clara de que las cosas no están bien. No solo por el hecho de que tengamos cuarenta mil socias, aunque tuviéramos cinco mil, no sé cómo decirlo. Es un mal, por decirlo de alguna manera, que afecta a toda la sociedad, no solo al Barça, y hemos de intentar corregirlo. En la historia del club no ha habido cuatro mujeres en la misma directiva, y es un paso.

¿Cómo valora la actuación de la Junta Gestora en casos como el del traspaso de Deulofeu o el intento de adquirir a Pogba?

La Junta Gestora debe abstenerse de tomar cualquier decisión que no sea gestión ordinaria del club. Solo puede tomar decisiones que inevitablemente, y para impedir un perjuicio grave para la institución, tengan que llevarse a cabo. Pero habrá una nueva junta directiva el día 18 de julio. Como Ramon Adell [el presidente de la Gestora] fiche a Pogba, se ha acabado el fair play. Sería el hecho más grave que hubiéramos vivido en toda nuestra historia de procesos electorales. No pueden comprometer una decisión de doscientos millones de euros a una directiva que va entrar en dos semanas.

¿Y el traspaso de Deulofeu?

Tampoco. Entiendo el interés que pueda tener Bartomeu en arreglar un poquito los números para cerrar el ejercicio fiscal de junio con una venta de seis millones. Pero Bartomeu no es ahora presidente del Barça. ¿Qué pasa si otro candidato, o yo, preferimos tener a Deulofeu?

¿Por qué no son partidarios de renovar el patrocinio con Catar?

En los últimos años no he hecho oposición, y he hecho pocas apariciones públicas, pero en casi todas ellas he hablado de Catar. Es totalmente incompatible con la defensa de los valores del Barça tal y como los entendemos. Entiendo y respeto que haya otros barcelonistas que piensen "que si los matan, si los acribillan, da igual, si pagan dinero...". Yo lo veo de otra manera, es reconocido por las organizaciones internacionales, por los gobiernos democráticos que capital catarí está financiando al Estado Islámico y a los Hermanos Musulmanes en Egipto. Ya no hablo de los derechos laborales y sociales en su país... Habiendo tantísimas oportunidades para patrocinar la camiseta es muy triste y es una ofensa. Acabaremos avergonzándonos de estos años que hemos tenido Catar en la camiseta.

Joan Laporta asoció al Barça con el soberanismo, y ha dicho que lo volverá a hacer si gana. ¿Es buena para el club esta postura?

Respeto cualquier opinión y los programas mientras uno vaya de cara y diga la verdad, y Laporta en esto nunca ha engañado. Más allá de mi pensamiento político personal, Cataluña está viviendo un momento, un 'proceso' que decimos aquí, que puede acabar en los próximos meses, a saber, en una decisión importante a nivel de colectividad catalana. Me parece todo respetable...

Pero...

Tengo claro que el proceso político tiene sus cauces, y es a través del Parlamento y las instituciones políticas que es donde hay legitimación democrática y allí se han de decidir estas cosas. Al Barça que no me lo metan, ni lo voy a meter yo, en una militancia política a favor de una manera de pensar o de otra. No puede ser. Intento representar al mejor club del mundo, intento representar a todos los barcelonistas. A los independentistas, que seguramente son mayoría de los socios del Barça, debo decirlo, y a los que no lo son.

¿Algo más?

No puedo politizar, no lo voy a hacer. Voy a hacer una defensa del catalanismo y la catalanidad del club, sin límites. Eso sí, quiero decir que la defensa contundente que hay que hacer del derecho del pueblo catalán a decidir su propio futuro, un derecho adquirido por su condición de nación y lo tiene, bajo mi punto de vista, es la defensa de un derecho democrático, no político. En esa defensa estamos seguro, lo que no podemos es ir más allá de la defensa del derecho a decidir, de votar, que tiene la nación catalana, una nación milenaria. El Barça no puede ir más allá. Eso es principio democrático. Luego a la hora de definir cuál debería ser finalmente el sentido del voto, el Barça debería quedarse al margen.

Jordi Majó, en una entrevista en CRÓNICA GLOBAL, se ha definido como un candidato "independiente", y "alejado de las dos familias que llevan peleándose desde el 2003". ¿Se encuentra cómodo con esta definición?

En la batalla que tienen Laporta, Rosell y Bartomeu yo desde luego no tengo nada que ver. Además es una guerra que no tiene solución. Los conozco desde hace muchos años, somos todos de la misma edad, hemos ido casi a las mismas escuelas, somos de Barcelona... Y no hay arreglo, es un asunto personal, que además ha llegado a límites que perjudican gravemente al Barça. Es urgente que el club entre en una nueva etapa en la que nos concentremos en las cosas buenas de cada uno de ellos y no miremos las malas. Me intentan meter en esa guerra, pero yo al revés, intento llevarme bien.

Usted fue la sorpresa de las últimas elecciones al quedar en segundo lugar. ¿Piensa que puede volver a dar la campanada?

Creo que fue más difícil conseguir la segunda posición en el año 2010 que ganar estas. Veo la opción clara de vencer, de la misma manera que vi la opción clara de quedar segundo cuando me decían que no iba a pasar ni las firmas. Es un tema de estar en contacto con la gente, estamos a unos doce puntos por debajo de quien lidera las encuestas, no a setenta puntos como en el 2010. Queda una campaña entera y, por experienciam el barcelonismo toma la decisión en la última semana, por no decir en los últimos dos días. Por lo tanto las encuestas, sondeos hay que mirarlos con distancia... Ahora tendremos una buena encuesta, con la presentación de los avales de cada candidatura, porque eso son gente que firma y da su DNI.

¿De quién ha sido el mérito del triplete: de la directiva, del equipo, de los técnicos, de todos?

Fundamentalmente de los jugadores. Con cualquier presidente que hubiera habido estas últimas semanas, creo que hubiéramos ganado igualmente el triplete. No sé si decir que se ha ganado a pesar de la junta, porque en enero estuvieron a punto de meter un lío de verdad. También es mérito en parte del staff técnico, pero sobre todo del equipo y de manera específica de Leo. ¿Baja un directivo a rematar córners?

¿Si usted es presidente del Barça, le veremos celebrar un título en Luz de Gas con una botella de champán?

Hace muchos años que no voy a Luz de Gas, ni a ningún sitio por la noche. Son maneras de ser distintas, a Jan Laporta le conozco mucho, he estado trece años de mi vida barcelonista con él, y hace seis años rompimos la relación. Es un hombre muy expansivo, muy vehemente. Yo tengo una manera muy diferente de ver las cosas. La altísima responsabilidad de presidir el mejor club del mundo, de representar a esta cantidad de socios después de 116 años de historia obliga a controlar un poco algunos comportamientos. Creo que un presidente del Barça lo es las veinticuatro horas del día, y ha de ser consciente en todo momento que representa a una institución, quizás la institución deportiva más importante de todo el mundo.

¿Con Agustí Benedito como presidente se hubiera vivido un caso como el del espionaje?

Por lo que sabemos se habla de tres millones de euros gastados desde el club siguiendo a gente que en algunos casos no tienen nada que ver con el Barça. Esto es una barbaridad, es una cosa que todavía me cuesta de creer. No por el hecho que los investigados tengan o no que ver con el club, sino por el hecho en sí, el no respetar la vida privada de los demás. Además, no hablamos de tres mil euros, sino de tres millones. De acuerdo que Laporta dice que no sabía que su director general lo hacía. Pero si no lo sabías, malo es que se hayan gastado tres millones de euros y no te hayas enterado.

Comentar