Dualidad de la burguesía catalana

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Miércoles, 29.07.2015 03:58

Reflexiones sobre algunas de las frases de la dirección de Unió y el momento político de Cataluña.

..."al servicio del empresariado y de la economía productiva"... "preocupación" ante la "incertidumbre" que puede presentarse en Cataluña si el 27S ganara por mayoría absoluta "la lista de CDC y ERC que encabeza el señor Romeva"... una incertidumbre que sería "absoluta" si esta mayoría tuviera que llegar "con la muleta de la CUP"... (1)

A buen entendedor, sobran las palabras: la primera frase dibuja perfectamente la dualidad de "la burguesía catalana". En esta frase se delimitan los intereses de las clases dominantes tradicionales, ligadas a la empresa y al comercio, conscientes del esplendor conseguido mediante una relación con España basada en un mercado semi-cautivo, un aprovisionamiento de mano de obra y de déficit poblacional y una seguridad de Estado frente a un proletariado belicoso, del que se ha resguardado históricamente incluso pidiendo, repetidamente, la mano militar.

La segunda frase indica la diferencia de intereses con la nueva burguesía de naturaleza político-administrativa-funcionarial, surgida como consecuencia de la nueva organización del Estado en Autonomías. Esta nueva burguesía no conoce el esfuerzo ni el riesgo, tiende a ser parasitaria, se ha formado frente a un Estado débil y consentidor; ha alcanzado privilegios impensables sin más esfuerzo que administrar las arcas públicas considerándolas propias e inagotables, ...y haciendo gala de una ética de lo público inexistente.

Esta nueva burguesía no conoce el esfuerzo ni el riesgo, tiende a ser parasitaria, se ha formado frente a un Estado débil y consentidor

Ha actuado por la doble vía del nepotismo en el empleo, público y el asimilado a lo público, y por la vía de las "mordidas" institucionalizadas, el famoso 3% que fluctúa hasta alcanzar el 20%. La divergencia de intereses de estas burguesías es obvia; la primera necesita del Estado (y de Europa) como fuentes de estabilidad, seguridad jurídica y desarrollo de sus negocios. La segunda ha alcanzado una hipertrofia en dimensiones, en déficit acumulado y en corrupción, que necesita eludir como sea la función fiscalizadora del Estado y de una Justicia que no domina por completo. De ahí su necesidad de "un Estat propi"; en definitiva, está huyendo hacia delante... y sabiendo que no va a ningún sitio.

Esta dos formas de existencia y dominio burgués no pertenecen a clases separadas. De hecho, el análisis de las genealogías indica su identidad de origen y su vinculación y cruzamiento parental. Ello ha hecho que su maridaje no sea sólo sacramental, sino de intereses compartidos y de refuerzo recíproco. Sin embargo las cosas se precipitan y la divergencia de intereses se acentúa, y se materializa.

Por una parte, la gestión política y administrativa se aproxima al paroxismo del colapso; sólo hay que ver la inviabilidad de conseguir crédito interno o externo mediante la emisión de deuda con el aval de "la Generalitat de Cataluña". Por otra, el descrédito del "modelo catalán" tradicional se hace irreversible, basta mencionar el "caso Palau" y remachar con el ejemplar novelón del muy "inefable" Jordi Pujol. Así las cosas, en modo alguno se puede permitir que la gestión política realizada sea objeto de análisis y de debate. Añadan a lo dicho la personalidad del conductor actual de esta gestión político-administrativa. Baste decir que ni Mas, ni los que componen su corte, pasarán a figurar entre los cultivadores de la "finezza", la ironía o el juego de las sutilezas. Su opción ha consistido en asimilar y liderar a los montaraces de "caixa o faixa".

Así las cosas, Unió, simbolizando a la burguesía preautonómica, con un sentido de la realidad más acentuado, descabalga del camino del ultimátum imposible. Esto, probablemente no habría ocurrido con un Mas de más talento. De ahí las frases que se mencionan al principio y de ahí su llamamiento al entendimiento y a las terceras vías.

No hay duda de que lo tradicional en la comunicación empleada por Unió y sus portavoces es la ausencia de estridencias. Pero conviene fijarse en lo que cuenta, en qué es lo que dicen: En síntesis, no a la ruptura con el España; saben muy bien que salir del Estado conlleva la salida de Europa. También saben que y fuera del Estado y de Europa hace mucho frio, para sus negocios y para sus intereses. Sin embargo, pese a sus mejores modales y a su voluntad de pacto, lo que piden no es precisamente un regalo para el buen funcionamiento de España.

Esta maniobra va revestido de bellas palabras y de expresiones positivas: "relación con el Estado diferente", "mejor encaje de Cataluña", "mejor trato fiscal", "mejor reconocimiento de la identidad de Cataluña", "mayor desarrollo de las instituciones propias", "mayor reconocimiento de los derechos históricos". Es lo que corresponde a una política de comunicación más educada y más digerible, pero lo que cuenta es el propósito: En realidad, personifican el plan B del nacionalismo: estar en el Estado, participar en el Estado y en sus instituciones, pero eludiendo al Estado.

Personifican el plan B del nacionalismo: estar en el Estado, participar en el Estado y en sus instituciones, pero eludiendo al Estado

Traducido a la realidad: concierto económico, cupo fiscal, blindaje en políticas de lengua y de cultura, justicia propia, autonomía total para la organización de la sanidad, de la educación, de las políticas sociales, de las pensiones... es decir, una relación con el Estado privilegiada, ajena a la del resto de las autonomías, anatematizada con el despectivo "café para todos". Todo ello justificado legalmente mediante los derechos históricos y la identidad propia.

¿Es esto coherente con el pacto Constitucional?, ¿Es esto acorde con los intereses de la mayoría de españoles?, ¿Es esto beneficioso para la mayoría de los catalanes?. ¿Es esto acorde con la igualdad de derechos?. ¿Es esto coherente con la función reguladora del Estado?. ¿Es esto acorde con la función redistribuidora del Estado?. ¿Es esto coherente con el principio de igualdad de oportunidades?. ¿Es esto coherente con la construcción de un espacio político europeo desarrollado y modélico?.

No, rotundamente NO.

Pero ¡cuidado!, los de las terceras vías lo asumen, los conciliadores lo asumen, los del "entendimiento" lo asumen, los del "reconocimiento" lo asumen, el PSC lo asume, el PSOE lo asume, bastantes del PP lo asumen, los políticos perezosos lo asumen, los que no quieren problemas lo asumen, los federalistas lo asumen, los confederalistas lo asumen, los de "la emancipación de los pueblos" lo asumen, los de las "identidades múltiples" lo asumen, los de la "plurinacionalidad" lo asumen. O sea, el sentimiento ciudadano aparece bastante huérfano, aunque no le faltan padrastros...

(1) ...no den respingos ante los Sres. de la CUP; los anarquistas ya no son lo que eran... han conseguido la cuadratura del círculo: aunar anarquismo y nacionalismo. Claro que no es tan meritorio, los comunistas y los socialistas les llevan ventaja... (¡pa chinarse!)

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¿Quién es... Olegario Ortega?
Olegario Ortega

Licenciado en Psicología. Miembro de Ágora Socialista, Impulso Ciudadano, Cataluña Tal Cual, y Som Catalunya, Somos España. Es militante de UPyD.

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