CONTROVERSIA ANTE LAS PRIMERAS MEDIDAS DEL CONSISTORIO BARCELONÉS

El empresariado prepara una ofensiva contra Colau para finales de mes

La moratoria decretada por la alcaldesa de Barcelona para el sector turístico despierta el temor a próximas actuaciones en otras materias de interés económico.

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Colau, Gay de Montellà, Valls y González, junto a la Torre Abgar y la antigua sede de Deutsche Bank, donde estaba proyectado construir hoteles
Xavier Salvador / Cristina Farrés
Domingo, 5.07.2015 04:10

Hay preocupación generalizada y preparativos entre bambalinas. “En el mundo, casi al mismo nivel que España, se conoce la marca Barcelona, con una gran reputación. Se ha construido desde 1992 hasta hoy y no nos la podemos cargar de golpe”. Es la reflexión que hace un notable del mundo empresarial barcelonés para subrayar la inquietud de fondo suscitada tras el aterrizaje de Ada Colau y su equipo de Barcelona en Comú en el Ayuntamiento de Barcelona.

Ninguno de los patronos de la ciudad quiere erigirse en el paladín de la crítica. Pero la moratoria decretada por la alcaldesa para el sector hotelero ha caído como un auténtico jarro de agua fría en el mundo de los negocios. “Hasta ahora había inquietud por algunas intenciones programáticas, pero la irresponsabilidad que supone la primera medida sobre el sector turístico ha hecho saltar las alarmas”, admite otro de los patronos de la ciudad bajo estricta petición de confidencialidad.

Prensa internacional, fondos de inversión estadounidenses y europeos y, en general, las altas finanzas han puesto en sus conversaciones a Barcelona. Un elemento que ha disparado las incertidumbres empresariales.

Votos que no dan para tanto cambio

Ninguno quiere presentarse como un antidemócrata ante la opinión pública. Pero eso no impide que el propio presidente de Foment y vicepresidente de la CEOE, Joaquim Gay de Montellà, recuerde que los votos cosechados por la formación política apenas suponen el 15% del censo electoral. Una cifra, a su juicio, insuficiente para reconstruir sin consenso el modelo económico de la ciudad.

La patronal líder en Cataluña mantendrá un encuentro con Colau y su equipo a finales de julio. Una vez le hayan expuesto en primera persona sus preocupaciones harán un pronunciamiento público crítico con la primera medida económica adoptada.

Prudencia expectante en la Cámara; tranquilidad en Pimec

También la Cámara de Comercio de Barcelona y la patronal Pimec están evaluando los primeros compases del gobierno de Colau. La institución que preside Miquel Valls tiene diferentes intereses cruzados con el consistorio. Juntos están en la cúpula de Fira de Barcelona y en Turisme de Barcelona, dos de las principales instituciones de promoción económica de la capital catalana.

La convivencia de la Cámara con el Ayuntamiento lleva a que la institución empresarial mantenga una estructura prudente en el análisis de las medidas adoptadas, pero expectante. Algunos de los miembros del pleno, escandalizados por los efectos que la moratoria turística y otras medidas futuras puedan tener, consideran que el beneficio de los 100 días de gobierno también debe regir con los ayuntamientos. Pese a ello, “estamos expectantes y vigilantes”, deja ir otro miembro de la corporación afectado de forma directa por la decisión de Colau.

¿La patronal de la alcaldesa?

Pimec evaluará el martes próximo la moratoria en el transcurso de su comité ejecutivo. Colau y su equipo se reunieron con la cúpula de Pimec nada más asumir el equipo de gobierno. En aquel encuentro con la alcaldesa y su equipo, los dirigentes de la asociación de pymes fueron informados de las escasas posibilidades del proyecto de ampliación comercial de Glòries.

Que Colau haya hecho públicas sus preferencias por la patronal que preside Josep González es, en opinión del dirigente, circunstancial. Esta misma semana acudió a la cena anual de la asociación empresarial. “Ni la conocíamos ni la habíamos tratado [con anterioridad a las elecciones]”, añade el patrón.

Los alojamientos ilegales, el verdadero problema

Algo más categórico se muestra Jordi Wiliam Carnes, director general de Turisme de Barcelona. Que esa institución tan próxima a la medida adoptada haya mantenido un prudente silencio obedece a que quieren conocer "cuál será el impacto final de la medida". En especial, su preocupación radica en los alojamientos ilegales. Para Carnes, ése es el verdadero problema del turismo de la ciudad, no los hoteles. 

"La medida que se ha tomado ahora parece más una prevención a las puertas del verano, cuando seguro que habrá problemas con los vecinos por los pisos turísticos ilegales en determinadas zonas. No se puede decir sólo que no se quieren pisos ilegales, se deben impulsar medidas reales para evitar su proliferación", agrega.

El actual responsable de Turisme (y ex alto cargo del propio ayuntamiento con el gobierno del PSC) pronostica que el peligro de todas estas iniciativas del actual equipo de gobierno "es la imagen que se está dando al exterior de Barcelona". "Al final -remata-, perderemos el imán para inversiones de todo tipo".

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