sector turístico

El skyline de Barcelona seguirá invariable

La marcha atrás de Colau permitirá mantener con iluminación uno de los símbolos de identidad de la Ciudad Condal

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Fotomontaje de la torre de Jean Nouvel en la que se aprecia iluminada, de noche, y sin el mismo efecto durante el día.
Redacción
Viernes, 31.07.2015 22:57

El rascacielos diseñado por el arquitecto Jean Nouvel, la torre Agbar, seguirá iluminado como un elemento más del skyline barcelonés y un símbolo de identidad de la ciudad. Así se desprende de la decisión de la propiedad del edificio, el fondo Emin Capital, y del ayuntamiento de la capital catalana, que ha decidido permitir su transformación en un hotel de lujo.

Los nuevos propietarios del inmueble han hecho público que el consistorio barcelonés les permitirá llevar a cabo su proyecto inmobiliario. Para ello habían solicitado un certificado urbanístico previo al decreto municipal que establecía una moratoria hotelera desde primeros de julio en la ciudad.

Aspecto habitual

La torre de Nouvel, en contraprestación, seguirá iluminada durante las noches de verano y mantendrá el aspecto típico. Las más de 60.000 placas que circundan el edificio continuarán con el aspecto habitual durante las noches. Emin Capital había decidido cesar en la iluminación al no prosperar su proyecto hotelero.

La decisión de los propietarios ha sido bien recibida en el sector turístico de la ciudad, que considera que la torre ya forma parte del paisaje urbano y es un elemento muy reconocido por el turismo que visita Barcelona.

Tras conocer la marcha atrás de la alcaldesa Ada Colau en la moratoria (la primera excepción a la moratoria decretada), los dueños de la torre han decidido mantener en marcha la iluminación pese al coste que supone su mantenimiento.

Silencio administrativo

El último día de julio, la compañía Agbar, que ocupaba el inmueble, abandonó de forma definitiva la que había sido su sede social durante los últimos años para trasladarse a unas nuevas dependencias de la Zona Franca. Emin Capital, un fondo de inversión con capital andorrano y dirigido por Jordi Badia, tras adquirir el edificio entregó una petición de cambios de usos urbanísticos el 11 de junio –antes de decretarse la moratoria de Colau— que no había obtenido respuesta municipal. Sus asesores legales consideran que por silencio administrativo, la licencia para operar como establecimiento hotelero estaba concedida.

Fuentes municipales han señalado que no ha existido trato de favor con Emin Capital ni ninguna excepción especial, ya que la licencia debía otorgarse por “imperativo legal”. Así lo ratificó la teniente de alcalde de Ecología, Urbanismo y Movilidad, Janet Sanz.