Revista de prensa

El soberanismo se deja de rolex y va a por hongos

Joan Tapia en El Periódico: "No es serio. (...) Tampoco que el candidato a la presidencia vaya en el número cuatro porque no tiene el consenso estético suficiente para ir de uno. Surrealismo puro".

10 min
Pablo Planas
Martes, 21.07.2015 10:15

"Anem a totes". Resulta inevitable recordar el chiste de los dos paisanos que van a por setas (hongos en el País Vasco) y uno de ellos se encuentra un rolex tirado en el campo. Van a por todas, braman. Como Nuvolari en su "bugatti" o Keke Rosberg con McLaren. Órdago a la grande, a la chica, a pares y a juego si hubiera. Esto es mus a tope, sin casco, sin frenos ni cinturón de seguridad. Miren por dónde va a ser Romeva, un chico bien con ideas mal, quien nos va a llevar al éxtasis independentista. Romevarufakis, el último torpedo en la línea de flotación de España, un descubrimiento genial, el socio de Junqueras, el mazas de la piscina, pecho lata.

La prensa del país, el Ara y El Punt-Avui coinciden en el titular: "Anem a totes" y dejaos de rolex. En El Periódico entrecomillan el espíritu de la jornada: "Proclamaremos la independencia". En La Vanguardia afirman: "La lista unitaria avisa a Rajoy de que no habrá marcha atrás". Ya aclararán Romeva, Mas o Guardiola si lo que quieren es negociar, como proponía el diario de Godó el domingo, o ya han roto la baraja y el plomazo es inevitable. Desconexión es el verbo.

En El País también abren portada con la caraba: "Vamos a por todas, ya no hay margen, esto va en serio". Parece una reunión del Gobierno griego en pleno harakiri. Escribe Àngels Piñol: "“Vamos a por todas, ya no tenemos margen. Esto va en serio y todo el mundo tiene que entender que lo haremos”. Lo dijo Raül Romeva, que encabeza la coalición de partidos —CDC y ERC— y entidades soberanistas que ayer se presentó en Barcelona. El frente de Artur Mas y Oriol Junqueras se llamará Junts pel Sí y tiene las cosas tan claras que declarará la secesión si el Gobierno central bloquea al Ejecutivo o al Parlamento catalán después de las elecciones del 27 de septiembre".

Sigue: "Los pasos a seguir, si esa candidatura obtiene la mayoría absoluta, son: declaración solemne por el Parlament del inicio del proceso de independencia, al que seguirá un mandato al Gobierno catalán para poner en marcha las llamadas “estructuras de Estado”. La tercera etapa de la secesión será la elaboración de una Constitución catalana, y posteriormente la proclamación formal de la independencia. Será el inicio de lo que los independentistas definen como la “desconexión”, que se iniciará con la aprobación de una ley de transitoriedad para acoplar todo el marco jurídico catalán al nuevo escenario. Como reclamo social, se presentó un ambicioso bloque de medidas entre las que figuran algunas a las que CDC se ha opuesto".

El proceso es como la canción de Obus, una cuenta atrás sin retroceso posible, un ahí te pillo y aquí te mato al que le cuadra la letra de la borrachera:

"Vamos muy bien
borrachos como cubas ¿y que?
aún nos mantenemos en pie
y ya no pararemos hasta no poder ver (...)
calimocho, whisky, birra, pipermín
soy un cóctel que anda y se tiene solo de pie".

La irresponsabilidad es supina, abrumadora, descarnada. En el Abc, Hermann Tertsch es, a contracorriente, optimista y tiene palabras de elogio para el Rey. No es el típico artículo abecedario sobre la monarquía tachín y la corona tachán, sino una perfilada reflexión sobre el papel de Felipe VI. Escribe Tertsch: "El discurso pronunciado ayer por el Rey Felipe VI en Bilbao, con motivo de la entrega del II Premio Reino de España a la Trayectoria Empresarial a José Ferrer Sala, es sencillamente espléndido. Y lo digo en tiempo presente porque espero que permanezca. Con tantísimas verdades como tiene, tan eficazmente contadas sobre España y todos nosotros, sobre la lucha de esta nación por modernizarse frente a las resistencias y rémoras de los diversos atavismos. Son un consuelo las magníficas palabras del Rey, magníficamente articuladas en una sobria exposición de buenas razones para luchar por una España capaz de unir, inspirar y esperanzar. Un consuelo cuando algunos aún tenemos en la retina una imagen que hubiéramos preferido no ver, la de un mequetrefe, autoproclamado traidor a España y cabecilla de la sedición, invitado en el Palacio de la Zarzuela e intentando posarle la mano en la espalda al Monarca. Las ofensas de Artur Mas al Rey, a España y a todos los españoles, incluidos los siete millones que él gobierna, son ya demasiadas como para zanjarlas con un rictus severo del Rey. Somos muchos los españoles que esperamos impacientes a que se acabe la impunidad de que gozan las actividades del presidente de la Generalidad que son un permanente atentado contra nuestras leyes, nuestra Constitución, nuestra dignidad y nuestra convivencia. Esperamos una rápida, contundente y eficaz aplicación de las leyes y el inaplazable castigo a quienes las violan a diario con pasos concretos y gastos del erario en preparativos para la destrucción del Estado".

Con el Rey en su sitio, entre la Reina y un alfil, retornamos a los bucles del ombligo. En El Punt-Avui, Vicent Sanchis sostiene que a Romeva le supone un "cierto desgaste" ir al frente de la fila: "Catalunya és un país que històricament ha tingut una gran i brava tropa a la rereguarda. Són aquells que sempre han estat “al darrere”. “No ho saps? –es deia sovint– En Tal és al darrere.” O en Pasqual. Al darrere de qualsevol iniciativa meritòria que implicava un cert compromís. Ser-hi “al darrere”, sovint pagant o pensant, ha donat un cert prestigi social. El problema és que “al davant” no hi ha hagut tants voluntaris. Els que donen la cara i no l'esquena sempre han estat menys. Ara les coses han començat a canviar. Ha donat la cara Raül Romeva, per exemple. Perquè ha acceptat liderar la llista unitària per la independència a Barcelona, encara que això li suposi un cert desgast".

Un sacrificio es lo que ha hecho Romeva, que sale hasta en la sopa. En La Razón, Toni Bolaño lo ve diferente: "Artur Mas, Oriol Junqueras, Muriel Casals, Carme Forcadell y Raúl Romeva, los multicandidatos de la lista unitaria presentaron ayer en el Museo de Historia –nacionalista y soberanista– de Cataluña el manifiesto que les arropa en su candidatura que tiene por título el escueto «Acuerdo juntos por el sí a un estado independiente para ganar la Catalunya del futuro».Sin embargo, en el día de ayer, el contenido del manifiesto era lo de menos. Si me apuran, también era un tema menor el contenido de los discursos. Lo importante se difundió por la mañana. Josep Guardiola, el técnico del Bayern de Munich y del Barça que fue elevado a los altares cuando le entregaron la Cruz de Sant Jordi, cerraba la lista de los amigos de Artur Mas. Guardiola, eso sí, no deja el fútbol. Seguirá en Múnich".

Joan Tapia, en El Periódico, describe a la perfección el momento. Soberbio análisis: "Parece que lo catalanista, lo patriótico, el futuro, exigiera una condición previa: partir el país en dos mitades. La lista unitaria será la de los buenos y esforzados, la de los que no quieren que Catalunya caiga en la decadencia a las que nos condena España. Las otras listas, lo quieran o no, contribuirían a que Madrid nos pase por encima sin misericordia. Es igual que se vote a Ramon Espadaler de Unió Democràtica (socio hasta ayer), o a Miquel Iceta, líder del PSC que ha sido básico en la consecución de los dos estatutos y en la configuración de la Catalunya actual. O al candidato de ICV y Podemos que defienden el derecho a decidir y quieren poner patas arriba todo el orden constitucional. Es igual, todos los que no voten la lista patriótica -excepto las CUP que tienen bula porque luego deben prestar sus escaños para llegar a la mayoría absoluta- son cómplices objetivos de Mariano Rajoy".
Sigue: "Querer ganar para ir a una meta muy difícil y discutible dividiendo al país en dos mitades enfrentadas, buscando el 50% de los votos o los 68 diputados para desconectar con España -como si fuera tan fácil e indoloro como cambiar de compañía de móvil y no existiese la Unión Europea- parece una aventura descabellada, no una apuesta «con un punto de incertidumbre» como ha afirmado Artur Mas. Máxime cuando la lista es unitaria solo de fachada, sin otro proyecto común que no sea la desconexión. ¿Se puede construir un país sólido contra todo el arco parlamentario que no sea CiU, ERC y la CUP, y reduciendo la sociedad civil a la ANC y Òmnium? ¿Son irrelevantes Foment, la UGT, la Pimec y CC.OO".

Y concluye: "No es serio. Tampoco lo es llamar al voto del catalanismo moderado justo cuando se acaba de romper una alianza de 35 años con Josep Antoni Duran Lleida y se tacha a Iceta y Herrera de aliados objetivos de Rajoy. Tampoco que el candidato a la presidencia vaya en el número cuatro porque no tiene el consenso estético suficiente para ir de uno. Surrealismo puro. ¿Qué proyecto común de sociedad tienen el business friendly Mas, número cuatro de la lista, y el inteligente diputado ecosocialista durante diez años (nada de sociedad civil), Raül Romeva que la encabeza? Ninguno… salvo apretar el botón de la desconexión. ¿Después…?".

Hay más actualidad. El PSOE promete la paga pública, renta de ciudadanía, de Podemos. Y el PP mantiene con Alicia Sánchez Camacho el estilo de brasear a sus aspirantes antes de confirmar sus candidaturas. En eso, el PP no ha cambiado. Abc, en cambio, le dedica un ditirámbico texto a Javier Maroto por su contundencia. "Bárcenas me da un asco que no puedo ni verlo", dijo Maroto. Y dice el Abc: "El tiempo parece confirmar que los relevos en la cúpula popular no solo fueron cosméticos. Las formas también han cambiado algo. Directo y sin concesiones, Maroto aprovechó ayer para cargar duramente contra Bárcenas, hasta ahora innombrable. La vehemencia del nuevo vicesecretario general del PP contra la corrupción pone nombre y apellidos a quien tanto daño ha hecho al partido. Ya era hora".

¿Hora de qué? Como si Cospedal no hubiera puesto a caldo al tesorero.

21 de julio, santoral: Lorenzo de Brindisi, Daniel profeta, Apolinar de Rávena, Aurelio de Cartago, Pablo de Córdoba y María Fu Guilin.

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