RETOS EN LAS PRÓXIMAS ELECCIONES CATALANAS

Joan Carles Gallego: "Un sindicato no puede posicionarse ante la independencia"

El secretario general del CCOO de Cataluña defiende que representa a una organización nacional y de clase y que “si alguien usa una fotografía del sindicato para vender nuestro apoyo a una de las opciones en liza deberá explicar por qué lo hace”

6 min
El secretario general de CCOO de Cataluña, Joan Carles Gallego
Cristina Farrés
Lunes, 20.07.2015 20:44

El 27 de septiembre se celebrarán en Cataluña unos comicios en clave plebiscitaria, según las palabras del presidente y presumible presidenciable el 28S respaldado por la lista conjunta de Convergència Democràtica y ERC, Artur Mas. Los comicios han sido anunciados pero aún no convocados oficialmente. Todas las fuerzas políticas catalanas se deben pronunciar a favor o en contra de esta opción, aunque hay actores de la denominada sociedad civil que piden que no se limiten a esta cuestión y den un paso más allá al abordar otros problemas de la ciudadanía.

El secretario general de CCOO de Cataluña, Joan Carles Gallego, es uno de ellos. En un encuentro con Crónica Global, incide en la necesidad de abordar otro debate con un mayor carácter social para ofrecer soluciones a una sociedad fracturada por la gran crisis.

¿Cuál será el papel que juegue CCOO de Cataluña ante las elecciones del 27S?

Las elecciones son importantes porque deben ofrecer respuestas a problemas concretos de la gente en términos de emergencia social. En Cataluña hay mucha gente en el paro y más de la mitad no tienen ningún tipo de protección, han terminado el subsidio y no se han beneficiado de ninguna Renta Mínima de Inserción (RMI). La salud y la educación han sufrido mucho por los recortes y han bajado en calidad. La ciudadanía de este país pierde derechos y las condiciones son muy precarias, con salarios muy bajos y gente que, a pesar de tener un empleo, vive en una situación de pobreza. Las elecciones no pueden eludir dar respuestas concretas en esta línea y no puede existir un debate nacionalista al margen del debate social.

Es verdad que hay un problema político real de relaciones entre Cataluña y Espala, pero no puede esconder el ofrecer respuestas a la emergencia social.

No parece que este sea el principal objetivo de los comicios en los términos que han sido planteados.

Quien quiera centrarse en un solo debate y olvidar el otro está haciendo un flaco favor a la ciudadanía, que es la que al final va a votar. Si queremos que la gente vaya a las urnas se deben presentar proyectos que ilusionen, que den respuestas a los retos en este sentido. Existen posibilidades desde el actual autogobierno, aunque sean limitadas, para incidir en estas cuestiones y se deben debatir ahora. La gente no puede esperar. Si no las abordamos, el futuro social y económico de Cataluña será aún más grave.

¿En qué sentido?

Si salimos de la crisis con un mercado laboral de baja calidad, precariedad y salarios bajos, el futuro social y económico del país será muy débil. Dependeremos de cualquier cambio que ocurra en el contexto internacional y todo ello pasará en medio de una fractura social, con una sociedad a dos ritmos en la que un sector avanza y otro, mayoritario, no tirará.

No negamos que el debate nacionalista es importante, pero sin olvidar que la fractura social es el gran reto actual.

En este debate nacional, ¿cuál es su posición?

Nosotros mantenemos la posición que votamos tras el congreso de 2012: el apoyo al derecho a decidir. Somos conscientes de que existe un problema político real derivado de una historia determinada y de actuaciones concretas como la sentencia del Tribunal Constitucional que recortó el Estatut y de las políticas de limitación del ejercicio de competencias. Este problema político es real y se debe solucionar políticamente. La mejor solución es el derecho a decidir, que la ciudadanía pueda optar por un modelo [de relaciones con el Estado].

¿Van más allá? ¿Se posicionan a favor o en contra de la independencia?

Somos un sindicato plural y diverso. Cuando se tienen 150.000 afiliados implica que la misma fotografía del país está en el seno de la organización. Ante la independencia, no existe una posición que se imponga sobre la otra; se trata de posturas equilibradas y todas deben ser respetadas. Debemos ver cómo conviven en el sindicato desde el respeto, la tolerancia, la información y el debate libre.

¿Eluden entonces posicionarse?

Un sindicato no puede tomar una posición. Seguirá ejerciendo como sindicato en una Cataluña independiente, una federalista o una autonómica. La función del sindicato es organizar a trabajadores para defender sus intereses y eso lo haremos en cualquier contexto. La opción última depende de muchos factores y no todos son exclusivamente racionales, también se mezclan los culturales, históricos o emocionales, entre otros.

Pero en algún momento han estado de acuerdo en hacerse fotografías que se han vendido como un apoyo de CCOO de Cataluña al proceso soberanista.

Nosotros somos un sindicato nacional y de clase. Estamos arraigados a la realidad de Cataluña, pero a CCOO de Cataluña no nos gusta que nos etiqueten. Respondemos a las necesidades de los trabajadores y del mercado nacional, así lo hacemos y seguiremos haciendo en el futuro. Esto no quiere decir que nuestra opción sea independentista, federalista o autonomista, esto pertenece a otro debate a otro nivel. Si alguien ha usado una imagen nuestra con el fin de vender un apoyo a una de estas opciones, será él quien deberá explicar por qué lo ha hecho.

¿A qué aspiran entonces ante el debate nacional?

Queremos ser un sindicato que represente al conjunto de los trabajadores de Cataluña integrando las diferentes opciones de todos ellos. Tenemos afiliados que participan de forma muy activa en la Asamblea Nacional Catana y otros que hacen lo mismo en Federalistas d’Esquerra, y conviven dentro del sindicato y debaten entre ellos las alternativas en un ambiente de total cordialidad.

Lo que parece sorprendente es que esto, la cordialidad entre las diferentes opciones, sea relevante.

[Risas]

Pero de algún modo se deben preparar para lo que venga después del 27S, sea la independencia o cualquier otro escenario.

Estas cuestiones las trabajamos en el marco de Cataluña Social, la evolución de la Plataforma prou Retallades. Es un espacio de debate con organizaciones como las asociaciones de vecinos o la plataforma para el derecho a la salud, entre otros. Hemos emprendido los Diálogos para la Cataluña Social en los que definimos qué modelo social queremos para Cataluña en cualquier escenario y qué se deberían garantizar desde los niveles de autogobierno actuales.

Entonces, ¿qué representa para ustedes el 27S?

El 27S es una jornada muy importante. Depende de lo que ocurra, estaremos ante unas políticas u otras para gestionar los problemas de la gente. Nosotros, después de esa jornada, seguiremos ejerciendo nuestras reivindicaciones sobre los problemas que existen en la sociedad catalana.
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