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La nueva comisión por el uso de los cajeros generará pocos ingresos a la banca

El elevado precio de la utilización de los dispensadores de billetes de otras antidades desincentiva a los usuarios

3 min
Una clienta utiliza un cajero automático
Joaquín Romero
Jueves, 30.07.2015 20:02

Santander es el último de los bancos españoles que ha anunciado su propósito de cobrar por el uso de sus cajeros a los no clientes. Caixabank dio la voz de salida e hizo tendencia, pero no es descartable que este movimiento acabe sin beneficios para las entidades, que quede en suma cero desde el punto de vista del negocio.

La gente huye de los cajeros que les cobran, de forma que los bancos no tienen los ingresos que esperaban por esa vía, y tampoco la oportunidad de robar clientes a la competencia porque el peaje es tan alto que desincentiva.

El precedente está en ING

El cualquier caso, conviene precisar que Caixabank no se inventó nada cuando decidió aplicar una tasa a los de fuera. En realidad, era una respuesta a algo que había ocurrido un año antes, cuando el potente banco de internet ING –sin oficinas ni dispensadores de billetes-, que tenía un convenio de utilización de cajeros con 4B (Santander y Popular, fundamentalmente, y 8.000 terminales) firmó otro acuerdo con Servired (el resto de los bancos, y 31.000 terminales).

El acuerdo dio lugar a que se inundaran las terminales de las entidades adheridas a Servired, sobre todo las del banco catalán: tiene más de 9.000 cajeros, casi el 20% de todo el sistema. De modo, que fue el primero en reaccionar. Estaba cantado.

Todo el mundo se apunta

Si hasta entonces el propietario de un cajero se limitaba a cobrar una comisión al banco del que era cliente quien utilizaba la terminal (entre 0,65 y 0,75 euros de media), Caixabank decidió dejar de aplicarla y pedir dos euros directamente al usuario. A esa iniciativa se sumó el BBVA primero y ayer mismo lo anunció el Santander. El Sabadell lo ha insinuado y Bankia lo medita. Lo lógico es que todos acaben haciéndolo.

Pero los números quizá no salgan exactamente como se había calculado inicialmente. Los bancos saben que la nueva comisión perjudica su imagen, pero es un precio que se puede pagar si la aplican todos. Y, además, podría generar nuevos ingresos.

Entre el 18% y el 20% de las operaciones

De momento, se ha producido una retracción de los usuarios, a los que el precio les parece alto. Habrá que esperar a tener números definitivos, pero si hasta ahora el uso de los cajeros por parte de los no clientes podía suponer en torno al 18%-20% de las operaciones totales, los primeros datos apuntan que esa proporción se ha derrumbado.

El año pasado se hicieron 160 millones de reintegros de no clientes en terminales bancarias españolas, entre el 18% y el 20% del total. El propietario del cajero repercutía una media de 0,70 euros a su competidor, al emisor de la tarjeta, y éste aplicaba otra comisión al cliente, aunque en algunos casos, si era un buen cliente, no sólo no le sumaba otra cantidad, sino que absorbía la repercutida.

El coste de imagen quedará diluido, efectivamente, si todos introducen la nueva comisión, como parece que ocurrirá. Sin embargo, si se confirma la retracción de los no clientes habrá menos ingresos de los calculados y la oportunidad de robar base a la competencia también se habrá reducido.