desinversiones inmobiliarias

La oposición pone en el punto de mira las relaciones del Govern con Israel

ICV cuestiona los beneficios reales de la venta de patrimonio de la Generalitat e insinúa contactos con el Ejecutivo hebreo

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El diputado de ICV Marc Vidal (izquierda) y la consejera de Gobernación, Meritxell Borrás (derecha)
Cristina Farrés
Miércoles, 8.07.2015 20:53

¿Qué proximidad tiene el Gobierno de la Generalitat con el de Israel? Oficialmente, el presidente, Artur Mas, sólo ha viajado al país hebreo en 2013 para fortalecer las relaciones institucionales entre ambos Ejecutivos. Atraer inversiones del país está en la agenda del líder de CDC, igual que del de resto de capital extranjero que pueda regar los proyectos locales, según fuentes de su entorno. Pero más allá de este aspecto, la oposición pone ahora en el foco en las relaciones entre ambas instituciones.

Las suspicacias se basan en las últimas ventas de patrimonio público de la Generalitat. Las desinversiones inmobiliarias para conseguir liquidez han sido cuestionadas desde que el consejero de Economía, Andreu Mas-Colell, empezó a enajenar activos en 2012. En los últimos meses las críticas se han recrudecido por el bajo pecio de las ventas y por las personas que participaron en ellas.

Venta de la sede de Empresa y Ocupación

El diputado de ICV Marc Vidal denunció este miércoles durante la sesión de control del Parlament las condiciones de venta de la Torre Muñoz, la sede de la consejería de Empresa y Ocupación en Barcelona (situada en el cruce de Paseo de Gràcia y avenida Diagonal).

La operación se rubricó por 41,5 millones cuando el edificio de Deutsche Bank que está enfrente, que se debía transformar en un hotel, se colocó en el mercado privado meses antes por 90 millones."¿Tan malos son en los negocios?", inquirió a la consejera de Gobernación, Meritxell Borrás.

‘Curiosidades’ de la adjudicación

El ecosocialista fue un paso más allá al preguntar sobre la relación entre la empresa adjudicataria, Nadlan, controlada por Morri Benisthy Moshe "con intereses en el Gobierno de Israel", y la Generalitat. Insinuó entre líneas que el Govern facilitó esta adquisición.

Sus declaraciones se basaron en elementos curiosos del proceso. Básicamente, en que la sociedad compradora se constituyó el pasado 19 de mayo, cuando el proceso de venta había dado sus primeros pasos.

Relación con Gas Gas

En el Registro Mercantil, Moshe tomó la precaución de anotar que la empresa inició su actividad el 3 de marzo a pesar de que no estaba constituida formalmente. Vidal incidió en que la Generalitat, además de desprenderse del edificio, garantizó el pago mensual de 122.000 euros a la empresa en concepto de alquiler hasta que el departamento se traslade a la Zona Franca. "No lo encuentra extrañamente irregular?", añadió.

Asimismo, el diputado preguntó a Borrás sobre la relación entre Nadlan y el inversor israelí que se interesó por entrar en el capital de la empresa de motocicletas Gas Gas, en proceso de liquidación mercantil porque la operación no llegó a buen puerto.

Declaraciones sin rigor

La Generalitat niega mantener relaciones con el Gobierno de Israel para el proceso de venta de los edificios. "Son los particulares los que se interesan por el patrimonio", destacan los portavoces del departamento de Gobernación.

Borrás acusó a Vidal de "falta de rigor" en sus afirmaciones. Aseguró que todas las operaciones patrimoniales constan de la máxima transparencia posible --a pesar de que el Ejecutivo aún no ha detallado si tuvo que destinar parte de los 41,5 millones de la venta de Torre Muñoz a cancelar anticipadamente el censo enfitéuticos (el dominio) que pesaba sobre el edificio-- y remarcó que el verdadero problema económico con el que ha lidiado el Ejecutivo de Mas es con las deudas heredadas del tripartito.

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